martes, 27 de septiembre de 2011

Tabla de Anotación Pretemporada I (Ayuda para el Supermanager)


Primera entrega de la tabla de anotación en la pretemporada de la Liga Endesa ACB. Aún faltan unos 40 partidos (entre todos los clubes) por calcular la media. Cuando termine oficialmente la pretemporada publicaré la tabla definitiva de anotación en esta pretemporada 2011/2012. Estos datos se basan en las crónicas aparecidas en acb.com y las tablas son de elaboración propia.

Llevo muchos años haciendo este trabajo y este año he decidido compartirlo con todos los usuarios de Supermanager. Pero yo no soy ningún crack de esto. Mis mejores resultados en la general son un 151º hace tres años y un 28º en el Supermanager Europeo de este año. Espero os sirva de ayuda. Estoy convencido que este trabajo no solo lo hago yo, sino que otros muchos usuarios se lo curran igual, lo que pasa es que la gente se lo guarda para sí mismo. Lo dicho, solo son puntos, no se puede sacar la valoración real, pero sí es una ayuda para saber como llegan los jugadores al comienzo de temporada. Suerte.

Los jugadores que tienen un guión, la cifra de la izquierda representa los puntos de media anotados y la cifra de la derecha los partidos jugados.



SM PRETEMPORADA (ORDENADOS POR PUNTOS)


*Los que juegan la supermanager // *Jugadores de cantera o que no continúan en el club. No jugarán la Supermanager

Asefa Estudiantes (3 de 5) 0-3
Antoine Wright (13), Cedric Simmons (7,7), Luis Flores (10-2), Carlos Jiménez (7,3), Eduardo Martínez (6,5), Yannick Driesen (7,7), Germán Gabriel (5,7), Jaime Fernández (5,3), Daniel Clark (4,3), Jayson Granger (3-1), Víctor Serrano (0-1). // Álvaro Lobo (2), Guillermo Ordás.

Assignia Manresa (5 de 5) 2-3
Justin Doellman (16,2), Micah Downs (13), Josh Asselin (10,2), Sergiy Gladyr (10), Kieron Achara (10), Román Montañez (8,4), Adam Hanga (6,2), Alex Hernández (3,75-4), Haukur Palsson (3,4), Pierre Oriola (3,25-4), Javi Rodríguez (2,4). // Johan Kody (1), Fernando Cerqueira (0,3), Sergi Solé (0).

Baloncesto Fuenlabrada (4 de 6) 2-2
Kirk Penney (11), Sergio Sánchez (8,5), Leo Mainoldi (8,3), Jon Cortaberría (8), Adrián Laso (7,7), Lubos Barton (7), Álvaro Muñoz (7), Ferrán Laviña (7), Saer Sené (6), Gustavo Ayón (5,7), Javier Vega (4,7), Quino Colom (4). // Adrián Casas (7), Ondrej Kohout (3,5).

Bizkaia Bilbao Basket (3 de 5) 2-1
Álex Mumbrú (14), Aaron Jackson (13,7), Marko Banic (12,3), Dimitrios Mavroeidis (10-2), Janis Roger Grimau (6), Blums (5,5-2), Kostas Vasileiadis (5,5-2), Josh Fisher (4), Raúl López, D’or Fischer, Axel Hervelle. // Michalis Kakiouzis (13,3), Thomas Hampl (2), Sergio Sánchez (1-2).

Blancos de Rueda Valladolid (6 de 8) 4-2
Nacho Martín (10,83), Jason Robinson (10-5), Kahiem Seawright (9,3), Diego García (8,83), Hervé Touré (8,17), Isaac López (7-5), Michael Umeh (4,7), Dalibor Bagaric (4-1), Jhornan Zamora (3,83), Ricardo Uriz (2,7), Stephane Dumas (2,5). // Txomin López (1), Pablo Esteban.

CAI Zaragoza (8 de 10) 5-3
Rafael Hettsheimeir (15-3), Carlos Cabezas (11,37), Bracey Wright (11), Chad Toppert (10,125), Robert Archibald (6,75-4), Pablo Aguilar (6,25-4), Jacob Burtschi (6,125), Albert Fontet (5,875), Jon Stefansson (5,5), Sam Van Rossom (5,2-5), Pablo Almazán (3,42-7). // Rogelio Legasa (9,5), Javier Marín (3,8-5), Jorge Cano (0,7), Roberto Pérez (0,5), Marcos Portalez (0,5), Lorenzo Mastrocinque.

Caja Laboral (4 de 8) 3-1
Mirza Teletovic (19,75), Fernando San Emeterio (18-1), Pau Ribas (13,75), Brad Oleson (12), Kevin Seraphin (8-1), Milko Bjelica (6-1), Nemanja Bjelica (5,75), Pablo Prigioni (5-1), Thomas Heurtel (4-1), Reggie Williams, Dejan Musli (0-1). // Álex Llorca (6), Matías Nocedal (4,5), Stevan Milosevic (4,5), Albert Moncasi (2,7), Ánder García (1,5), Devon Van Oostrum (0), Unai Calbarro (0), André Almeida (0).

Cajasol Banca Cívica (5 de 7) 2-2 (y un empate)
Paul Davis (17-4), Txemi Urtasun (11,8), Thomas Satoransky (10,2), Luka Bogdanovic (9,2), Carl English (9-2), Earl Calloway (7-2), Juanjo Triguero (5,6), Pancho Jasen (3,3-3), Ondrej Balvin (1,2), Joan Sastre. // Guillem Rubio (7,2), Ricardo Pampano (3), Antonio Izquierdo (2,75-4), Beka Burjanadze (1,2), Kristaps Porzingis (0).

FC Barcelona Regal (6 de 8) 6-0
Chuck Eidson (13,83), Pete Mickeal (13,5-4), Juan Carlos Navarro (12,5-2), Erazem Lorbek (12-2), Boniface Ndong (11), Xavi Rabaseda (10,83), Joe Ingles (9-2), Fran Vázquez (8), CJ Wallace (6,8-5), Víctor Sada (5,5-2), Marcelinho Huertas (4-3), Kosta Perovic (4-2). // Ángel Aparicio (4), Papa Abdoulaye (3,5), Iván García (2,5), Dalibor Bagaric (2-1), Josep Pérez (1,75), Joan Creus (1,5), Carlos Marzo (0,3), Nick Spires (0), Alexander Zhigulin (0), Ludvig Hakanson (0-1).

FIATC Mutua Joventut (6 de 8) 3-3
Pooh Jeter (13), Latavious Williams (10,83), David Jelinek (9,83), Derrick Obasohan (8,7), Jordi Trías (6,5), Federico Van Lacke (6,5), Albert Oliver (2,83), Nacho Llovet (2,5-4), Henk Norel, Pere Tomàs, Pape Sow. // Marko Todorovic (8,17), Álex Barrera (7), Álex Suárez (0,7-3), Ferrán Bassas (0-1).

Gran Canaria 2014 (6 de 6) 3-3
Marquez Haynes (14-2), Spencer Nelson (13,3), Javier Beirán (8,5), Taurean Green (6,5-2), Juan Palacios (6-2), Tomás Bellas (4,7), Xavi Rey (4,5). Laurence Ekperigin (4), Sitapha Savané (3,83), Michael Bramos (3-2). // Román Martínez (19,5-2), Rasual Butler (16,5-4), Paco Vázquez (6), Óscar Alvarado (4), Alejandro López (3,5), Fabio Santana.

Lagun Aro GBC (6 de 8) 5-1
Andy Panko (19), Jimmy Baron Jr. (13), Sergi Vidal (8,17), David Doblas (8,17), Javi Salgado (6,17), Manolis Papamakarios (4,83), Raulzinho Neto (4,17), Peter Lorant (4), Kenny Adekele (4-1). Julen Olaizola (2,83), Lánder Lasa (0), Mikel Motos (0). // Yaroslav Korolev.

Lucentum Alicante (5 de 7) 2-3
Kyle Singler (12), Pedro Llompart (9,8), Jeremy Hazell (9,7), Benjamin Dewar (9,4), Lamont Barnes (7,6), Mario Stojic (6,4), Mohamed Kone (5,3-3), Kaloyan Ivanov (5-3), Álex Urtasun (4,2), Rafael Freire (3,3-3), Alberto Jódar (2). // Rai López (7,5), Stephen Brun (3,2), Fabio Astilleros (0), Germán Miñarro (0).

Obradoiro CAB (4 de 5) 2-2
Ebi Ere (14,75), Levon Kendall (13), Javier Bulfoni (10), Oriol Junyent (8,3), Mario Cabanas (8,25), Milt Palacio (8), Stephane Lasme (5,75), Deron Washington (5,75), Bernard Hopkins (5), Richard Nguema (3,75), Alberto Corbacho (3,75), Andrés Rodríguez. // Camilo Ribeiro (1-2), Alfonso Mallo (2-1).

Real Madrid (4 de 8) 2-2
Jaycee Carroll (17,75), Nikola Mirotic (12), Novica Velickovic (11), Rudy Fernández (10,5-2), Sergio Rodríguez (9,5), Sergio Llull (8,5-2), Carlos Suárez (7,5), Mirza Begic (5,5-2), Martynas Pocius (4-2), Felipe Reyes (3,5-2), Ante Tomic (3,3-3). // David Marina (10-1), Dani Díez (7-1), Víctor Arteaga (2-1), Mansour Kasse (1-1), José María Gil (0-1), Jorge Sanz (0-1).

UCAM Murcia (6 de 7) 5-1
Andrés Miso (12,83), Robert Kurz (12,7), David Barlow (10-3), James Augustine (8,3), Jordi Grimau (8-4), Blagota Sekulic (7,5), Josep Franch (7,3), Sergio Pérez (6,83), Pedro Rivero (4,7), Guillermo Rejón (4,5), Juan Ignacio Jasen. // Paco Solsona (4,17), Adrián Méndez (1-1) Antonio Sánchez (0), Álex Arrones.

Unicaja (5 de 8) 4-0 (y un empate)
Joel Freeland (19,3-3), Gerald Fitch (11,2), Saúl Blanco (8,8), Jorge Garbajosa (8), Uros Tripkovic (7,3-3), Luka Zoric (7-3), Earl Rowland (7-3), Nedzad Sinanovic (7), Kristaps Valters (6,6), Tremmell Darden (6,3-3), Berni Rodríguez (3,8). // Ognjen Kuzmic (8-2), Álex Abrines (4,5-2), Hrvoje Peric (3,4), Pepe Pozas (2,5-2).

Valencia Basket (3 de 5) 2-1
Rafa Martínez (15,3), Nando De Colo (13-1), Nik Caner-Medley (12-2), Serhiy Lishchuk (10), Rihards Kuksiks (9-2), Vitor Faverani (8), Rodrigo San Miguel (6,7), Stefan Markovic (5-1), Víctor Claver (5-1), Florent Pietrus (4-1), AJ Ogilvy (3-2), Sergio Olmos (3-1). // Larry Abia (4-1), Toño (3-1), Alberto Pérez (1-2), Juan Luis Navarro (0-1), Adrià Duch (0-1), Antonio Tirado (0-1).

jueves, 22 de septiembre de 2011

'Iblocka', sueños en las alturas


La historia de Serge Ibaka (Brazzaville, República del Congo; 1989) es la historia de un niño que soñó con huir de una guerra. Una guerra espeluznante, la de 1998, que significó la matanza de alrededor de 4 millones de personas, en uno de los genocidios más brutales en la historia de la humanidad. 'Hutus', 'Tutsis', 'Fuerzas Ugandesas' y 'Fuerzas del gobierno de Kinshasa', combatieron durante cinco años en un conflicto de poder estratégico en los Grandes Lagos. La explotación de maderas preciosas, diamante y coltán se llevó parte del futuro de aquellas tierras, que jamás olvidarán la masacre de aquellos días.

Serge perdió a su madre en el conflicto, y su padre fue detenido y acabó en una prisión francesa. Eran 18 hermanos que vivían del restaurante de su abuelo, que desgraciadamente también falleció. Así que su abuela se convirtió en la verdadera mamá del pequeño Serge Ibaka, un niño de 9 años que había crecido admirando a sus padres. Su madre jugaba en la selección de la República Democrática del Congo (reivindicada años antes en la Primera Guerra del Congo por el dictador Laurent Kabila) y su padre jugaba en la República del Congo (conocida anteriormente como Congo Francés).

Con solo ocho años, Serge motivaba a su hermano Igor a entrenarse, ante la mirada incrédula y burlona del resto de aldeanos. Los entrenamientos eran durísimos y consistían en salir a correr a las cinco de la mañana, hasta llegar a lo alto de la colina de Brazaville. Pero la cosa no acaba ahí. Una vez abajo, Igor, extenuado, oía algo así como: "Vamos a echar unas canastas y después abdominales". El ritmo espartano de Serge era inconcebible para el resto, pero sin esa fe ciega en sí mismo, jamás habría terminado jugando en la mejor liga del mundo, la NBA, y siendo convocado por la selección española de baloncesto para el Eurobasket de Lituania, en el que se ha proclamado recientemente campeón de Europa.

A los 16 años ya jugaba con el Avenir du Rair en los Campeonatos de África, que reunían a los mejores equipos del continente. Después de entrenar para algunos clubes en Francia, por fin le vieron unos cazatalentos españoles. El CB Hospitalet le echaba el lazo por su potencial baloncestístico. Los informes que había proporcionado Anicet Lavodrama, uno de los grandes embajadores del baloncesto africano en nuestro país, fueron la pieza clave para su contratación. Allí echó sus raíces españolas, deslumbrando gracias a su actuación en el prestigioso torneo junior que se disputa todos los años en Hospitalet de Llobregat.

Poco después debutó en el equipo senior en la Liga Leb Oro. Con 18 años sus números fueron impresionantes: 11,8 puntos; 8,3 rebotes (3º de la liga) y 3,1 tapones (mejor taponador de la competición). Era el 8º jugador en el ranking de valoración. Un novato, un auténtico junior con cualidades atléticas y profesionales por encima de muchos jugadores senior.




Problemas burocráticos no le permitieron participar con la Selección Española Junior, pero sí pudo disputar el Circuito Sub-20 con el DKV Joventut.

En 2008, los Seattles Supersonics (actuales Oklahoma City Thunder) lo eligieron en primera ronda del draft, en el puesto número 24. Era el tercer jugador más joven en ese sorteo, y tuvo que tomar una decisión difícil pero madura: continuaría en España hasta estar preparado para jugar en Estados Unidos. El primer jugador de la historia del Congo en llegar a la NBA le había dicho hasta luego al circo de millones de la competición más importante a nivel mundial. En cambio elegía seguir en España. El Ricoh Manresa lo fichó gracias a los contactos con Jordi Ardévol, amigo y representante del jugador en España. Sus números no fueron espectaculares ese año, pero sí su progresión como jugador. Promedió 7,1 puntos; 4,5 rebotes y 1 tapón por partido, en apenas 16 minutos de juego.


En verano de 2009, por fin los Thunder ejercieron su opción de compra y el jugador aceptó irse a Oklahoma, un lugar idoneo para un novato, con un equipo joven edificado alrededor de Kevin Durant, y progresando codo con codo con Rusell Westbrook, rookie de primer año en la liga, y compañero de promoción del joven Serge.

Con un contrato garantizado de dos años, a finales de junio el equipo le ofreció dos años más. Ibaka ha firmado con los Thunder hasta 2013 por 3,5 millones de dólares cada temporada. Una verdadera 'ganga' para un jugador que se ha consolidado como uno de los mejores pívots defensores de la liga: 9,9 puntos; 7,6 rebotes y 2,4 tapones (mayor taponador de la liga).



Serge representa a España

Su gran temporada no solo le garantizó un gran contrato. Apenas dos semanas después, por fin se solucionó su nacionalización con España. El 15 de julio se ratificó su condición de ciudadano español en el Consejo de Ministros. Sergio Scariolo solo podía llevar a un jugador asimilado, esto significaba, llegado a España con menos de 18 años y que hubiera disputado tres años en baloncesto de formación. Eran los casos de Nikola Mirotic, el alero del Real Madrid, y del propio Ibaka.

No lo dudó y a principios de agosto Serge ya estaba preparando el Eurobasket junto a la lista de 15 preseleccionados.

La ilusión era enorme para un jugador con una historia humana tan brutal. Y su torneo así lo ha reflejado. En la final contra Francia logró batir un record histórico: 5 tapones en apenas 4 minutos. Lo nunca visto.

Su evolución en el campeonato fue de menos a más, convirtiéndose en una pieza clave a partir de cuartos de final frente a Eslovenia. Terminó con buenos números: 7,1 puntos y 4 rebotes y 1 tapón en 17 minutos de juego. Y con la sensación de ser una joya aún por pulir. El 18 de septiembre, día de la final contra Francia, Serge cumplía 22 años. Si se resuelve el 'Lockout', disputará su tercera temporada en la NBA, siendo todo un campeón de Europa y un 'All Star' en ciernes. Pero sobre todo, lo que es Serge Ibaka es un chico humilde, que no olvida su pasado ni tampoco sus raíces, las de un niño de la guerra que consiguió superar todas las adversidades gracias a su trabajo e ilusión.

"Yo sigo siendo uno de esos niños. No lo voy a olvidar nunca. Solo tuve la suerte de que me dieran una oportunidad. Me veo reflejado en ellos. Sé cómo se sienten, lo que piensan, lo que sufren. Yo también tenía sueños, como ellos. En esta vida, no todos tienen lo que yo tengo. Con poco hay que estar contento. Si tengo una cama para dormir, un plato para comer y unos pantalones para vestir, estoy
feliz"


Este es Serge 'Iblocka', como le conocen en Estados Unidos. Un chico que es todo corazón, con una sonrisa más grande que su cuerpo y un halo de leyenda que seguro materializará en los próximos años.

Un 'Informe Robinson', el programa de Canal + dedicado a narrar historias del deporte, quiso navegar más profundamente en la vida del joven Ibaka. Aquí dejo las dos partes de un documental asombroso.



sábado, 17 de septiembre de 2011

El adoctrinamiento democrático


En la anterior entrada hablé un poco sobre el concepto de adoctrinamiento democrático, que ha logrado imponer en nuestra sociedad casi un pensamiento único sobre el estado de las cosas. Quizá, la democracia, tal y como hoy en día se representa, no es tan diferente de la tiranía de Pisístrato en Grecia. Aristóteles definió la democracia como el "régimen más moderado", por debajo de la oligarquía y la tiranía. Yo pienso que hoy es tan fanática de sí misma que nos ha logrado convencer a todos de no pensar en otro sistema. Me parece que en los años 70 por lo menos había debate ideológico; hoy, sin embargo, ese debate ya no existe. Nombrar otros sistemas de gobierno como el comunismo ya no se persigue con pena de muerte o aparece en el visionario colectivo como uno de los jinetes del apocalipsis. Es mucho más grave que todo eso. Nombrar hoy en día la doctrina comunista significa ser totalmente desoído, ignorado... hmmm, como definirlo exactamente... desligitimado, es la palabra.

Y yo me pregunto, si la democracia ha sido capaz de ningunear aquel gran pacto histórico que trajo de vuelta a la península a Santiago Carrillo y a todos sus compañeros del Partido Comunista de España (PCE) durante una semana santa del gobierno de Adolfo Suárez, y hoy en día nos habla a cada minuto de unos mercados, de un sistema financiero al que hay que obedecer y de todos esos conceptos tan alejados de los valores humanos positivos, y tan cercanos a lo más ruin y bajo de la decencia en nuestra especie, quiere decir que se ha impuesto ya no solo como sistema de gobierno, sino como sistema de pensamiento.

Ahí es donde realmente se muestra perversa esta democracia. No puedes pensar en contra de ella. Puedes hacerlo, sí, pero los resultados son represivos al 100%, como se ha visto con el Movimiento 15-M. Conspirar contra la democracia no tiene pena de muerte, como sí lo tenía en la época de la dictadura de Franco, pero en nada más que eso difiere. Se perpetúa día a día con la misma caradura con que lo hizo aquel dictador. Cada vez con más poder.

Y claro, si realmente la democracia fuera el poder del pueblo, leches, estaríamos viviendo mejor, con un sistema de bienestar impulsado por el tecnócrata Villar Palasí en el 66 (Seguridad Social), que crecería día a día, en vez de menguar, como está sucediendo.

Si la democracia creciera en esos términos, creo que todos estaríamos locos por votar, locos por afiliarnos a los partidos, por tener voz y voto en el sistema político representativo (y a ver si de una puta vez, por fin, participativo) que mantiene la estructura del estado.

Pero en vez de eso, en vez de aflorar de nosotros un espíritu de renovación, una simpatía hacia nuestros gobernantes, como es el caso de los países nórdicos o de Alemania, país que por lo menos tiene la decencia de ser transparente con sus ciudadanos, cada vez crece la indignación hacia ellos. El señor que nos va a gobernar a partir del 20 de noviembre saca un 4 en la encuesta del CIS. Eso quiere decir que no le aprobamos pero sí le votamos. Bella contradicción. Horroroso crecimiento democrático el nuestro.

Y es aquí donde llega mi parte de crítica y de decepción con esta sociedad. Nosotros somos los culpables de toda esta degeneración, de que un policía le pegue porrazos a una persona en silla de ruedas y en el telediario te digan que anteriormente el inválido le había agredido, de que en 2003 prometieran trabajo y futuro a millones de personas de este mundo, y pocos años después les pidan su carnet de residencia, y si no lo tienen les deporten, como si fueran apestados y la causa de los problemas.

Nosotros tenemos la culpa de lo que ocurre, de ese adoctrinamiento tiránico que es la democracia. Nos hemos dejado convencer de sus bondades y ahora defendemos a muerte las desigualdades prácticas que se llevan a cabo. En vez de apoyar el 15-M muchos dijeron, "Que propongan otro sistema, que digan cómo salir de la crisis, que se presenten a las elecciones". ¿Estamos enfermos? De verdad piensas que un grupo heterogéneo de jóvenes en su mayoría, de apenas 20 o 25 años, puede decirle a todo un país como gobernarse?

Es la tiranía de la democracia, la que debora la autoconciencia y el pensamiento individual, y le dice a mi padre que apoye a los bancos, que vote a Rajoy, que pague los impuestos a los millonarios (IRPF, del cual el Señor Botín solo paga un exigüe 1%), y que apoye a los policías para expulsar la acampada de Sol, llena de vándalos que no apoyan a los mercados, ni a los especuladores, ni a los criminales de las hipotecas (otra vez los bancos), ni a los políticos, ni al sistema.

Eso sucede también con los medios de comunicación, tan libres que es un poema de libertad su modo de trabajo. Cada programa se convierte en un ejemplo de liberalismo, ojo, pero no liberalismo de la persona, sino liberalismo del mercado, que está legitimado para hacer lo que le salga de las pelotas con la vida de las personas, para expulsarlas de sus casas si le viene en gana, imponerles una moneda, una deuda multimillonaria de la que en nada son culpables, etc.

Policía, medios de comunicación, población seriamente adoctrinada... son los soldados de la democracia. Somos todos, efectivamente, somos todos querida democracia. Así te vendiste y así lo has cumplido, pero somos todos, no los que decidimos por nosotros mismos, sino los que apoyamos tus decisiones.

Es decir, tu nos obligas a apoyarlas, porque tú nos salvaste de la dictadura, nos introdujiste en el progreso, nos pusiste en conexión con todo el mundo y nos creaste una vida maravillosa, que hoy demuestra que somos el tercer país a la cola de Europa con menos grado de felicidad y aparecemos en el puesto 48 a nivel mundial.

Esa es la confianza en el progreso, la promesa de felicidad que nos hiciste. Ahí nos engañaste, como en todos tus caramelos que proclambas en aquel panfleto de tapas amarillas, de una categoría moral intachable, hoy material altamente follable y defecable y desechable, en el que se ha convertido la Constitución, en el cual leer vivienda digna o libertad individual, derechos fundamentales, estado de derecho, etc. es una falacia una tras otra que huele mal, pues una banda de corruptos políticos se la han pasado por la raja de su culo tantas veces, que no les quedan páginas para limpiarse tanta mierda.

Nos convidan a votar el 20 de noviembre, mientras en estos días deciden violarnos una vez más como ciudadanos, al negarnos ese bienestar y ese gasto público del cual se comprometió a hacersee cargo la democracia, y que solo era una mentira más. Era mentira que se refirieran a las personas cuando hablaban de esa maravilla de prestaciones del país moderno, sino que se referían a los criminales de la bolsa. Escasos de luces y taquígrafos, los tiranos se ocuparon de cerrarlo todo en una sola noche, como se cerró la llegada de Carrillo en 1977. Pensaron en prometer tantas cosas para que la gente les creyera durante muchos años; mientras, fueron reuniéndose a escondidas de la gente para crear la verdadera democracia. Lo hicieron en el Club Bildenberg, en el Tratado de Maastrich, en el de Amsterdam, de Niza, y finalmente, de Lisboa. Era clave reunirse allí y que el pueblo votara por referendum la maravilla de la Unión Europea, la unión de todos los países en pos del orgasmo de la felicidad.

La realidad, hoy en día, es que lo único a lo que se dedicaron en esos lugares fue a construir una estructura realmente diabólica de sumisión a la economía y a los poderosos y millonarios. No es de estrañar, por tanto, que muchas familias europeas lleven siendo ricas desde hace más de cinco siglos. Siempre ha sido la misma historia, el engaño al pueblo para robarlo y saquearlo sin dejar huellas ni infundir sospechas. Es un asesinato pefecto del que los culpables somos los ciudadanos.

Hoy lo llaman democracia y en otros tiempos de otra manera. Pero al final es siempre lo mismo.

Decía Suárez en el vídeo resumen de la legalización del PCE, que él no era comunista por legalizar el PCE, sino firmemente demócrata. Eso llevan diciéndonos todos los presidentes que han pasado por el edificio que un día tembló por los disparos de un loco con bigote durante más de 30 años.

Todos se declaran profundamente demócratas, cogiéndose por derecho divino el concepto democracia como la idealización de lo que un día se creó tan maravillosamente en la polis de Atenas.

Claro que, no nos cuentan que esa democracia ya era como la nuestra, con una serie de castas y desigualdades que hoy solo han cambiado su nombre. Los tetes eran los mendigos, los zeugitas la clase media, los pentacosiomedimno los ricachones del pueblo y los hippeis los caballeros o nobleza. Estaban medidos por su poder adquisitivo, al igual que nosotros. Hoy están las grandes fortunas, el poder financiero o mercados, los asalariados y al final del todo los desahuciados, los que ni siquiera tienen derecho a tener una casa.

A la vista de todos estos problemas, yo me planteo, ¿Qué sentido tiene ir a ejercer nuestro papel invisible de representantes de la democracia, si ya se representa a sí misma sin ningún problema? Ninguno, por tanto, el 20-N lo más democrático (con el sentido de la palabra que nos venden) que se podria hacer sería quemar todas las papeletas para que ningún tirano más pudiese acceder al poder de esta doctrina dogmática llamada democracia.

Al menos en el siglo XIX en ocasiones ocurrían milagros. Llegaba un anarquista y mataba a un político del turno, o llegaba alguien con valores y desamortizaba todos los bienes de la iglesia y expulsaba a las grandes castas ladronas del país. Hoy eso ya no pasa. El que llega no quita nada a los que ya tienen, sino a los que le votaron.

Titular del 20-N.

La democracia: "He ganado de goleada, seguiré gobernando como lo he hecho hasta ahora, no temáis, inseguros ciudadanos. Prometo mucha estabilidad y seguir adoctrinandoos como lo he hecho hasta el momento".

martes, 13 de septiembre de 2011

¿Existe la existencia?


O somos meras conexiones químicas respondiendo a órdenes más o menos preconcebidas desde algún cerebro? Ya sea interno o externo.

Isaac Asimov lo llega a situar como un satélite del universo que controla por un gran ordenador la entropía de la energía. Pensar en un macrouniverso o en una pertenencia más grande a la individualidad tiene su sentido, y de ahí esa gran respuesta o metáfora que llevamos haciendo a lo largo de la historia, en relación a la existencia de dioses que controlen de alguna manera la existencia.

No obstante, la inconsciencia e inconsistencia de todo esto obliga a ser cautos al hacer esta afirmación. Si no se sabe algo no se puede afirmar, esa es una de las premisas del mundo empírico en el que habitamos. Así que, la reflexión puede ser la verdadera existencia. Sea cual sea la forma, la explicación racional o el sentido de nuestra existencia, lo que realmente le da valor es todo aquello que creamos de la nada, o pensamos que estamos creando de la nada. A menudo solemos ser creyentes en las coincidencias o en el destino, todo el mundo tiene sus creencias, y personalmente, ante la tentativa humana de creer en algo, prefiero formarme mi propio pensamiento y creencia, igual de válido o no válido que la creencia general sobre las cosas, que en este caso, y dado que hablamos de un mundo del que ni siquiera conocemos su sentido, es igual de idealista o incluso más que mi propio pensamiento. Ojo, esto nos pone realmente ante una existencia con sentido artístico y creativo, de eso no queda ninguna duda. Es decir, no sabemos de qué trata todo esto, pero sí somos capaces de imaginarlo, e incluso de darle forma, sentido y estructurar los pensamientos por su categoría de valor. A unas determinadas premisas se les da más valor que a otras, básicamente basándolas en el número de pesonas que le dan valor. Es la democracia de las creencias. Realmente, es la perversión de la democracia, la que hoy en día estamos sufriendo. La democracia no es necesariamente buena, y de hecho, suele ser perjudicial. Es democrático que la religión católica impere en Occidente y que la musulmana tenga más adeptos en Oriente? Lo es. Pero es más válido, aunque sea aplomadoramente superior por ese valor de democracia que atribuyen las personas por el número de personas que piensan igual que ellas, el pensamiento trascendental del catolicismo, o el mío que pienso que no hay nada después de la muerte?

Pues ahí tengo mis dudas. Por eso, lo que dicen los locos individuos que salen un día ofreciendo otra persepctiva o las personas que piensan de forma alternativa a lo oficial, solamente deja clara una cosa: la heterogeneidad de la raza humana y la belleza de la diversidad. Es imposible imponer el pensamiento único, por muy democráticamente establecido que este esté en toda una sociedad.

Los ejemplos más pragmáticos y estéticamente más bellos de los que hablo, son los de una familia antigua, establecida en un lugar recóndito de nuestro planeta y con unas creencias muy antiguas basadas en??? nadie sabe, en su propia creatividad como individuos, amanece con un individuo que se sale de la regla y sin que nadie le haya influenciado para nada, sino todo lo contrario, después de ser adoctrinado en una manera de pensar y en unas creencias determinadas, sale a conocer mundo y sin saber muy bien por qué, se mete a monje shaolín o sigue las doctrinas marcadas por Confucio.

Esta libertad individual absolutamente maravillosa para elegir los propios designios, desmarca a unas personas de otras. No las hace mejores ni peores, pero simplemente, aplicando este criterio de las creencias, y de la creatividad individual y la capacidad de elegir una propia forma de vida, muestra que o bien hay un ser superior que necesita de esa diversidad para controlar las cosas de manera más fragmentada, que nosotros mismos somos seres superiores sin un límite físico generacional, es decir, casi como dioses, y en nuestra mano esté el tener una supervivencia eterna, o simplemente siendo más humildes, que dentro de nuestra esencia finita somos capaces de rebelarnos contra todo y ser seres excepcionalmente diferentes unos de otros y capaces de tener conciencia individual.

Por eso el tema del adoctrinamiento democráctico es tan peligroso y a la vez demuestra la inutilidad como sistema, ya que la conciencia individual casi siempre se va a imponer a la doctrina colectiva, aunque esta regula de alguna forma a todo un colectivo de personas mayoritario.

Es la maravilla de la existencia, negarle la razón y postular un nuevo modelo igual de falso o verdadero que el resto. La unica realidad que existe, pienso yo, es que no sabemos si todo esto es la realidad. Incluso voy más allá, la única realidad es que no sabemos qué es la realidad.

sábado, 3 de septiembre de 2011

10 tipos peligrosos de la década del 2000. Top 6 - Igor Rakocevic


Igor Rakocevic (1978, Belgrado), ha sido el tirador solitario por excelencia de la Liga ACB. No es un jugador carismático, pero sí un gran profesional. Comenzó a jugar en uno de los clubes más importantes de Serbia, el Estrella Roja. En esa cantera también se criaron grandes jugadores como Peja Stojakovic, Vladimir Radmanovic, Dejan Tomasevic y Milan Gurovic. Además, su padre Goran también jugó allí.

En sus cinco temporadas en España promedió más de 17 puntos por partido, con un 39% en tiros de 3 y un altísimo 54% en lanzamientos de dos puntos. Deslumbró en su primer año en el Pamesa Valencia, al que llegaba después de haber jugado un gran año en su casa, el Estrella Roja.

Su fama de tirador estaba totalmente justificada. 24 puntos por partido en Belgrado, 21 en la Liga ACB en las filas de Valencia, donde fue nominado cuatro veces mejor jugador de la semana. Entonces llamó a sus puertas el Real Madrid. La baja de Alberto Herreros (retirado) más la salida controvertida de Elmer Bennett del equipo blanco obligaban a una maniobra arriesgada de los mandatarios madridistas, alguien para acompañar a la estrella oficial: Louis Bullock.

Pero juntar a ambos cracks en el mismo equipo no significaba necesariamente obtener el éxito repentino. Y así sucedió. Ambos se alternaban la posición de base, actuando indistintamente de escoltas en otros momentos del partido. Pero el resultado era bastante desalentador, pues en ningún momento de la temporada consiguieron conectar entre sí y sus actuaciones individuales no eran suficientes para elevar a su equipo hacia cotas altas en la competición. Un año bastante mediocre (14,7 puntos) con un ridículo sexto puesto en liga y la no disputa de la final de Copa ni de la Final Four de la Euroliga le obligaban a salir de aquel equipo en busca de su puesto, de un equipo que confiase en él al 100% y le permitiese jugar de escolta con un base director.

Él había sido Campeón del Mundo en 2002, de Europa un año antes. Formó parte de la última Yugoslavia, despedazada luego como Serbia & Montenegro y despues, simplemente como Serbia. Había estado en la NBA después de sus grandes exhibiciones en el Estrella Roja. A pesar de no contar demasiado en los planes de los Minnesota Timberwolves, fue su paso por la mejor liga del mundo. No podía ser segunda espada detrás de Bullock. El duelo de gallos llegaba hasta allí. Rakocevic ponía punto y seguido: destino Vitoria.

En el norte forjó su leyenda

Las aguas turbias del Real Madrid obligaron a la salida de su entrenador. Ya no valía ser 'Los guerreros de Boza'; la prensa y la afición le pedían ganar la Euroliga, y su último año había sido decepcionante. Además, la llegada al club de Vlado Divac como secretario técnico no auguraba buenos tiempos para la lírica. Nunca habían congeniado, por representar Divac un cambio de generación de la vieja Yugoslavia que Maljkovic nunca comprendió. Así, el 13 de julio de 2006 el Real Madrid comunicaba la salida de Maljkovic y de Rakocevic. Un joven Joan Plaza se ponía al cargo del equipo.

Los hechos se sucedieron rápido. Días después Velimir Perásovic, en una jugada maestra, convencía a Rakocevic para firmar por el Tau Cerámica. En el Tau jugaba Pablo Prigioni, uno de los bases más generosos del continente, y Luis Scola, junto con Manu Ginobili, el mejor jugador de la historia de Argentina. Todo cuadraba para el escolta de Belgrado. No obstante, era una apuesta arriesgada, un jugador excesivamente individualista que llevaba casi 5 años yendo de un equipo a otro, anotando muchos puntos pero sin conseguir grandes logros colectivos. Realmente, tampoco lo conseguiría en Vitoria. Muchos hablaban de un jugador maldito. Esa misma temporada llegó a coincidir con 'Boza', el que había sido su entrenador en el Real Madrid, ya que Velimir Perasovic tuvo que dejar el banquillo debido a problemas de corazón. Maljkovic dio el relevo al entrenador sustituto, Natxo Lezcano, pero fracasó en su breve periplo vitoriano.

Rakocevic ganó en Baskonia dos supercopas, la competición sagrada para los alaveses. Después del tránsito de entrenadores, llegaría a Vitoria Dusko Ivanovic, el entrenador señuelo de los alaveses y uno de los más importantes en la carrera de Igor Rakocevic.

En su segunda temporada quedó subcampeón de la Copa del Rey, pero su mejor temporada llegaría en su año de despedida: 2008/2009. Campeón de la Supercopa y de la Copa del Rey, solo pudo ser subcampeón de la ACB, al perder la final frente al FC Barcelona, pero sus estadísticas fueron demoledoras. Mejor jugador del mes de noviembre, tres veces jugador de la semana y nominado como mejor escolta de la competición en el quinteto ideal. Alcanzó la excelencia en los tiros de dos: 59%, con 19,8 puntos por partido.

En la Euroliga disputó la Final Four de Madrid en 2008 y ganó dos veces el premio 'Alphonso Ford' al mejor anotador de la temporada.

Igor Rakocevic fue leyenda en el Tau Cerámica, un equipo que siempre le recordará. Siempre cogía el timón de la anotación, no le asustaba ser el líder de su equipo. Jamás dudó. Tenía una muñeca verdaderamente privilegiada. Su técnica de tiro era totalmente peculiar, ya que lanzaba trasladando todo el peso de su cuerpo hacia delante, con un 'timing' de salto prodigioso, quizá comparable al de otro genio de los balcanes: Dejan Bodiroga.

Su altura era engañosa: 1,91. Realmente daba la sensación de medir incluso menos, con una musculatura bestial, que le convertía incluso en un jugador físicamente desproporcionado. No fue el más rápido por eso, pero sí fue un defensa notable, y precisamente los músculos le valieron para abrirse paso en sus entradas a canastas, siempre potentes y peligrosas. Para el recuerdo queda el mate 'in your face' que ridiculizó a un gigante de 220 centímetros, Andy Betts. Sus tiros libres también eran peculiares, extendiendo el brazo hasta el máximo e inclinando su cuerpo en un ángulo agónico en busca de la cesta.

Esas eran las cualidades exactas de 'Rako'. Jamás simpatizó demasiado con su afición, y es bastante llamativo el odio que despierta en Málaga. Calentaba a la afición con sus provocaciones y también con sus puntos. Una media de 30 puntos en el Martín Carpena hacía de cada visita de los baskonistas allí todo un espectáculo.

Hoy Rakocevic tiene 33 años, y acaba de desvincularse del Efes Pilsen turco, donde este año ha vuelto a conseguir lo que ningún otro jugador ha logrado jamás: su tercer trofeo 'Alphonso Ford' al mejor anotador de la temporada en la Euroliga. Toda una hazaña. El 'crack' de Belgrado no ha logrado simpatizar con ese club. Incluso, el año pasado tuvo problemas con su entrenador, Ergin Ataman, con el que casi llegó a las manos durante un partido. Fue el rugido de un jugador indomable.

Recientemente, el jugador ha vuelto a entrenar con su club de siempre, el Estrella Roja. Busca la Euroliga, es su principal objetivo. "Yo ya estoy en negociaciones avanzadas con dos clubes de la Euroliga, de los que pueden luchar por el título. Este título es mi sueño, un deseo incumplido. Quiero una vez más intentar ganar el título de la Euroliga".

Allí entrena un tal Svetislav Pesic, tras desvincularse del Power Electronics Valencia esta temporada. Los aficionados de Belgrado ya sueñan con que 'Rako' se quede allí definitivamente, con la vuelta de su hijo pródigo, a pesar de que el propio jugador ha señalado en muchos momentos de su carrera que su deseo es retirarse en el clug que le dio la gloria: el Tau Cerámica.

6º mejor jugador de la década y todo un ejemplo para definir al que ha sido un gran tirador en nuestra liga: Igor Rakocevic.



lunes, 29 de agosto de 2011

10 tipos peligrosos de la década del 2000. Top 7 - Charlie Bell


"I wonder if Breogan in Spain would take me back. Hmmmmm". Es decir, "Me pregunto si Breogan, en España, me ficharía de nuevo. Hmmmmm".

Era el twitter de Charlie Bell evocando viejos tiempos en Lugo hace un par de meses. El 'lockout', o cierre patronal (para los de la LOGSE), abre miles de incógnitas en torno al futuro del elenco de casi 500 jugadores de baloncesto profesional en la NBA.

Y el mítico Charlie Bell (Flint, Michigan, 1979) sabe que España fue un lugar mágico para él. Aquella temporada 2004/2005 sorprendió a todos los amantes de la ACB. De repente, un muchacho de apenas 1,91 se atrevía a marcar estadísticas de otra época, de aquellos monstruos del baloncesto que jugaban los 40 minutos de partido y anotaban 30 puntos por jornada. Los Essie Hollis, Brian Jackson, Nate Davis, Walter Berry...

Nadie lo conocía, y al final de temporada era poco menos que un dios. Anotando 27 puntos por partido, Charlie Bell fue el mejor jugador de Enero, Febrero y Marzo, mejor escolta de la competición, nominado a MVP de la temporada y mejor promedio anotador de toda la década. Hasta en 15 jornadas superó los 30 puntos. Sus porcentajes alcanzaron el 44% en triples, 51% en tiros de dos y 82% en tiros libres. Solamente un techo incomparable quedaba por encima del escolta de Michigan: los 33,2 puntos por partido de Óscar Schmidt en la temporada 93/94. Simplemente, maravilloso. Parece injusto, por tanto, alzarle solo en la séptima plaza del ranking.

Sin embargo, otros ilustres cañoneros aparecerán próximamente. Probablemente, si hubiera disputado más temporadas en España, sería un fijo del Top 3. Pero hay mucha magia reservada para esos puestos. Y es que la pasada década fue una de las más prolijas en este tipo de jugadores. Liberados del estándar de los dos jugadores extracomunitarios en posiciones interiores, los equipos se lanzaron a la aventura de investigar qué podían traer para el perímetro. Los jugadores nacionales habían crecido, y muchas plantillas comenzaban a apostar por ellos para completar el juego interior.

Y Charlie Bell fue uno de esos grandes descubrimientos para el juego exterior. Más tarde llegaría también a Lugo Pete Mickeal, sin duda no tan fiero en antoación como Bell, pero igual de eficaz e idolatrado en uno de los clubes ilustres del baloncesto gallego por excelencia, el Breogan de Lugo.

Aquel año Moncho López estaba al frente del proyecto lucense. El ex seleccionador nacional fue testigo de un jugador capaz de sonrojar al todopoderoso FC Barcelona metiéndoles 30 puntos en el Palau o al Real Madrid, a los que 'mató' también con 37 puntos. Charlie Bell salvó la temporada de aquel modesto equipo, y también la de su entrenador.

Pocas veces veremos noticias de baloncesto ACB en un telediario generalista, pero incluso esa barrera fue capaz de superar el escolta de Flint.

Se hizo mediático, y eso no le desvió de su objetivo: salvar al Breogán. Las actuaciones mágicas seguían su curso; 41 al Forum, 43 al Caja San Fernando... 'O xenio de Flint' cumplía su propósito: la NBA se volvía a fijar en él.



NCAA, Italia, NBA

Lugo fue el súmun de su carrera, su coronación. Pero este chico ya había ganado un título universtiario con los 'Spartans' de Michigan State, ya había igualado un record de la NCAA en manos de 'Magic' Johnson (el del triple doble), ya había sido rechazado por la mejor liga del mundo (como la gran mayoría de estadounidenses que después triunfan en Europa), e incluso ya había ganado una Lega con la Benetton de Treviso, al lado de Tyus Edney y Jorge Garbajosa.

Resumir su carrera es un reto comparable a su gran figura. En la universidad fue uno de los 'Flinstones' (las rocas de Flint), al lado de 'Mo' Pete (Morris Peterson), Mateen Cleaves y Antonio Smith; fue jugador defensivo de Michigan State cuatro años consecutivos, y compartió vestuario al lado de glorias como 'Zach' Randolph o J-Rich (Jason Richardson).

Solo después de fracasar dos años en Phoenix Suns y Dallas Mavericks, de arrastrarse por la ruinosa liga que es hoy la ABA (antaño era la gran competición, por encima de la NBA), decidió venirse a Europa. Sus grandes actuaciones en España e Italia le abrieron las puertas de los Milwaukee Bucks. Allí ha jugado hasta la pasada temporada, anotando 10 puntos por noche. Maravilló a todos en la temporada 2006/2007, en la que consiguió 13,5 puntos de media. La eterna lesión de Michael Redd le permitió disputar muchos minutos. Ilyasova, Bogut, Bell y Brandon Jennings sorprendieron a todo el mundo con unos playoffs de 2010 en los que tuvieron contra las cuerdas a los Atlanta Hawks en primera ronda. El 1-3 parcial finalmente fue 4-3, pero a punto estuvieron de pasar a semifinales de conferencia.

Fue lo más alto a lo que ha llegado Charlie Bell como jugador de la NBA, su gran sueño. La última temporada ha sido un auténtico fracaso para él. Una lesión le ha tenido apartado casi todo el año del 'Showtime' de los Golden State Warriors. Sus estadísticas han sido vergonzosas, para su calidad como jugador, anotando un punto por partido. Quiza, este hecho le hace replantearse su futuro en Estados Unidos. A sus 32 años parece que ningún contrato millonario llamará a sus puertas.

El base-escolta mega anotador y gran defensor de 32 años, el tirador tranquilo y hábil, nunca nervioso, con un salto vertical terrible y un físico supremo, pese a su 1,91 de altura, ha sido uno de los 10 tipos peligrosos de la década del 2000 en la Liga ACB. Quizá, el más peligroso. Su efecto sorpresivo desapareció tras las primeras jornadas. Todos los equipos le hacían marcaje doble, y a pesar de eso, él de Flint seguía fiel a su cita con los triples anotados (4,2 por partido), a sus cinco canastas de dos y sus cinco tiros libres por partido. Era una máquina, no fallaba.

Por eso es más que justo su Top 7 de la década. Incluso, se queda algo escaso frente a su calidad.

El vicepresidente deportivo del Breogán, Cristino Menor, se hacía eco del 'Tweet' de Bell: "Nos hace sentirnos muy halagados. Es un orgullo para todos que se acuerde de nosotros". No obstante, ve muy complicada su incorporación.

Muchos en su lugar, removerían cielo y tierra para encontrar euros suficientes para la vuelta de Charlie Will Bell III, 'O xenio de Flint', hijo predilecto de Lugo y poseedor de un trocito de historia en la Liga ACB.

Este úlimo vídeo recopila sus mejores actuaciones en la NBA. Espero que lo disfruten.




jueves, 25 de agosto de 2011

10 tipos peligrosos de la década del 2000. Top 8 - Arvydas Macijauskas


"Mache, Mache, Macheeeeee". El Fernando Buesa Arena rugía al ritmo del speaker vitoriano cuando el escolta de Klaipeda (Lituania), 1.93 y nacido en 1980, clavaba un triple de los suyos escorado en una esquina.

Fueron dos temporadas las que el genio lituano disputó en España, pero sin duda dejaron huella entre la afición vitoriana, confirmándose como uno de los mejores tiradores europeos del momento.

'Mache' estuvo en la mítica Final Four de Moscú en 2005, donde además, fue uno de los protagonistas. Había guiado al equipo durante el 'Top 16' con más de 20 puntos de media por encuentro y, junto a los Prigioni, Scola, Calderón y Tiago Splitter se plantó en una final más que merecida, dejando eliminados en semifinales al equipo local: El CKSA, favorito junto con el Macabbi para hacerse con el título continental. Macijauskas anotó 23 puntos y espoleó a los vitorianos hasta la ansiada final. Allí, los macabeos se hicieron invencibles gracias a sus dos genios: Sarunas Jasikevicius y Anthony Parker, dos sujetos imparables en aquella época.

No obstante, Macijauskas ganó la Copa del Rey 2003/2004, y acarició con la yema de los dedos aquella mítica final de Liga ante el Real Madrid, que perdieron en los últimos segundos gracias al triple de Alberto Herreros. Fue el minuto imposible.

Arvydas Macijauskas fue tres veces mejor jugador de la jornada ACB, y recibió el premio al mejor jugador del mes de octubre de 2003. También recibió el galardón al mejor jugador de la Euroliga del mes de marzo de 2005. Llegó al Caja Laboral después de acribillar a la selección española en el Eurobasket de Suecia. Un oro que se merendaron a partes iguales entre él, Jasikevicius y Stombergas. Una humillación desde la línea de 3 ante los 'Juniors de oro': unos jóvenes pecadores Pau Gasol, Navarro, Berni y compañía, que con apenas 23 años no conocían la capacidad de destrucción de la ex república soviética.

Para triunfar en un equipo de Dusko Ivanovic se debe ser algo más que un correcto tirador; incluso, se debe ser algo más que un letal triplista. 'Mache' no destacaba por su defensa, pero ofrecía absolutamente todas las soluciones ofensivas. Aunque atrás tenía problemas, ¿qué importaba eso, teniendo otros múltiples recursos en la cancha?

Era capaz de correr una transición al ritmo marcado por Calderón, un todoterreno que contaba, complice, con los cortes poderosos de 'Mache' por el arco de lanzamiento, con sus paradas asesinas más allá de la línea de 6,25; un pase directo y la sangre de horchata congelada ametrallando sin piedad triple tras triple. También podía acoplarse perfectamente al baloncesto antiguo de Pablo Prigioni. Aquí el baile era más detallista, y el éxito dependía de la coordinación con otro de los grandes de la ACB: Travis Hansen. Se alternaban turno de tiro, y también capacidad de decisión para entrar a canasta. Ambos tenían buenos recursos aquí, pero Macijauskas destacaba, además, por una velocidad de ejecución maravillosa. Todos sus gestos apenas se intuían. Te mataba y ya está, sin más demora.

Sea como fuere el sistema, Arvydas Macijauskas lo tenía todo ofensivamente. La frialdad y el temple marcaban su actitud dentro de la cancha, y eso siempre superaba con creces su falta de centímetros para defender a aleros altos del equipo rival.

Pero es curioso. A pesar de todo, sus estadísticas eran sorprendentes en un aspecto muy importante que nos explica por qué en un equipo netamente defensivo, el lituano acabó siendo tan importante: el ratio de faltas cometidas/faltas recibidas. Este siempre estaba a su favor. Arvydas era imparable en ataque. Simplemente, agotaba a sus defensores. Recibía el doble de faltas que cometía -4,8 por 2,6- y esto no solamente favorecía sus intereses (al forzar más personales, sus rivales no podían defenderle tan intensamente como querían), sino que mermaba la capacidad global del equipo rival en su trabajo colectivo ante la ofensiva del Baskonia. Era algo así como la avanzadilla de la guerra, el causante de las primeras bajas por fuego enemigo. Todo un 'killer' que no estuvo más años en España porque los caviares de la mejor liga del mundo llamaron a su puerta.



Las tres etapas del 'Via Crucis'

Se fue con la grandeza por delante. Aterrizaba en el verano de 2005 en Nueva Orleans, con una carta de presentación impecable: 17,2 puntos, con un 57% en tiros de dos, 41% en triples y 91% en tiros libres, para 16,3 puntos de valoración. Pagó la cláusula de rescinsion: 1 millón de dólares, soñando que los tres años de contrato firmado con los Hornets se lo iban a compensar. Como no podía presentarse al draft, al tener más de 23 años, esa era la única manera de jugar en la NBA.

Tenía 25 años, era uno de los cinco mejores jugadores de Europa, y podía comerse el mundo al otro lado del Atlántico. Desgraciadamente, no fue así. Ni mucho menos. Al igual que otros jugadores de su talla, como Jasikevicius o Spanoulis, se convirtió en un adorno con cierta vitola de calidad, aparcado en el sombrío oscuro banquillo de un largo tránsito hacia la nada: la suplencia en la NBA. Ser suplente marginal en aquella liga significa perder toda la dignidad como jugador de baloncesto.

Macijauskas se había convertido en un ser marginado, que se dejaba crecer la barba y el pelo para no parecer lechoso. Al parecer, según Macijauskas, el entrenador Byron Scott tuvo actitudes racistas con él: "sometimes I also got the feeling of that. I event grew my hair and beard, so less of the white colour could be seen. During all the season we did not talk to each other. He didn't want to communicate or even say "Hi" to me".

Fue, sin quererlo, el comienzo de su particular calvario como jugador profesional, de una carrera deportiva no demasiado longeva que estaba comenzado a torcerse y que no iba a acabar de buenas formas, que digamos. Tras su experiencia traumática con las 'Abejas' de Nueva Orleans, que además se tuvieron que mudar a Oklahoma City por el huracán 'Katrina', la tragedia profesional de Arvydas Macijauskas y un halo de mala suerte lo traía de vuelta a Europa, concretamente, a una de las cunas del baloncesto europeo: el Olympiakos griego.

Los multimillonarios hermanos Angelopoulos le ofrecían 2,2 millones de euros por temporada, una suculenta tajada que el escolta lituano no iba a dejar escapar. Poco después de llegar al club, Macijauskas se rompía el talón de aquiles. Era septiembre de 2006. Segundo hecho desgraciado tras la salida de Vitoria en el verano de 2005.

A partir de ahí, los que podrían haber sido los mejores años de 'Mache' como jugador de baloncesto, y haberlo convertido en una leyenda casi deística del baloncesto europeo, se convirtieron en los peores años del joven escolta. Si acaso, como dato positivo una nominación aislada como mejor jugador del mes de noviembre de 2007 en la Euroliga.

Pero las recaídas continuaban una tras otra. Macijauskas se pasó en 'blanco' los últimos años de su carrera, sin jugar ni un solo minuto en dos años. La tercera etapa del 'Via Crucis' le ponía delante como penitencia un juicio contra los hermanos Angelopoulos. Les reclamaba el pago de sus últimos años de contrato (4,4 millones) y que le dejasen libre para fichar por otro club (Lottomatica de Roma y Lietuvos Rytas eran sus principales pretendientes).

Sí, el juez determinó que el lituano era libre para fichar por el club que quisiese, pero no le concedió el pago de la ficha; al parecer, la lesión se había originado jugando con algunos compañeros de selección, sin el permiso de Olympiakos, y el club se negaba a hacerse cargo del coste de la ficha del jugador. Macijauskas había perdido el juicio.

¿Punto y seguido?

Con 30 años, una lesión que le venía lastrando durante más de tres temporadas le obligaba a 'colgar las botas'. Ramunas Butaustas le echó un órdago a la grande incluyéndole en la lista de convocados para el Mundobasket de Turquía. Sin embargo, el bueno de 'Mache', que había estado entrenando en Estados Unidos después de su salida de Olympiakos, no estaba ni mucho menos en el mejor estado de forma. El baloncesto fue cruel con Arvydas y le tendió una trampa.

El 8 de junio de 2010 anunciaba su retirada. No fue la suya una carrera larga, de las que todo el mundo recuerda por batir records estadísticos de puntos acumulados, o por tener un palmarés repleto de trofeos, pero en el imaginario colectivo quedó guardada su inmensa calidad.

Apenas tres semanas después de su retirada, el jugador recibió una oferta de un club local de la capital lituana: el LKL Perlas Vilnius. Le querían dirigiendo en el banquillo. 'Mache' dijo que sí, y así se convirtió en el entrenador asistente de este equipo. "El equipo me ha hecho la propuesta, y he aceptado gustosamente. Una vez he cerrado un ciclo en mi vida, empieza otro. Quiero ayudar a jugadores jóvenes y a la vez aprender muchas cosas. Tengo mucha experiencia, jugando para los mejores equipos, así que ahora, quiero transmitir esa experiencia”.

20 días después renunciaba como entrenador asistente para "atender asuntos en el extranjero". Una carrera muy particular la del 'asesino de Vitoria'. De todas formas, en el ámbito ACB quedará para la historia. Top 8 para él.