Mostrando entradas con la etiqueta Liga Leb Oro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Liga Leb Oro. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de enero de 2012

Cuarta derrota consecutiva de los palentinos

PALENCIA BALONCESTO – UB LA PALMA: 64-67

Luke Sikma acaba con el cuento de navidad de Palencia


Si los resultados hablasen, hoy lo harían acerca del jugador del estado de Washington Luke Sikma. No solo espoleó a La Palma hacia el décimo triunfo con sus 17 puntos, 10 rebotes y 2 recuperaciones, sino que asumió la responsabilidad de guiar en los últimos minutos a un equipo asustado por el ambiente y la presión. Y eso solo está al alcance de los grandes de este deporte. Es difícil asegurar donde está el tope de este jugador, pero con sangre NBA en los genes, se entiende mejor su comprensión de juego, sus fundamentos y su don de técnica individual, al alcance de muy pocos pívots en la liga.

Roeland Schaftenaar postea defendido por Moss. Foto: Fernando Sancho
El cuento navideño de Palencia se encontraba a dos minutos del final con cinco puntos a favor. Nadie podía pensar en nada más que asegurar la octava victoria de temporada en un partido extraño, que estuvo marcado por la efectividad defensiva de ambos equipos, ya que en ningún momento demostraron la gran fluidez en ataque de la que sí han hecho gala en el resto de partidos. Un triple de Carles Bravo parecía poner la puntilla al partido. Con 64-59 en el marcador, el Marta Domínguez se levantó de sus asientos y entonaron un merecido: “Capitán, capitán, capitán”. El jugador catalán merecía ese reconocimiento. Fue el alma de una nueva remontada –no obstante, frustrada por el gran Sikma– con 5 triples anotados y 19 puntos. Los halagos tapaban incluso todos los reproches que ha escuchado en Palencia en los últimos años.

Pero no todos los cuentos terminan con final feliz (para Palencia, lógicamente). Como si de una trama de James Wan se tratara, el muerto resucitó entre el charco de sangre, abrió la puerta y se marchó de la habitación del gas. Allí quedó encerrado Palencia, por lo menos a la vista de la pobre gestión del resultado que demostró en el último minuto. Y entonces sonó una cinta. Era el propio Luke Sikma explicándole a Palencia por qué le había llevado hasta el final del juego con vida, para después anotar 7 puntos en los últimos 3 minutos y conseguir un robo de balón con el 64-66 a favor de La Palma y posesión para Palencia. Decía algo parecido a que un equipo que no sabe cerrar los encuentros cuando tiene la victoria en bandeja, suele perder de manera trágica, ejecutado a sangre fría. En este caso, la de Luke Sikma. Game over.

Y la trama del partido no tuvo más ‘trampa’. Palencia empezó el primer cuarto perdiendo de 15 puntos (13-28). Eso ya había pasado en Tarragona y en otros partidos que también terminaron con derrota para los de Natxo Lezcano. Entre Christian Díaz y Álex López estaban castigando la lentitud de Palencia en la salida de balón, e imprimiendo al juego un ritmo espectacular, que les llevó en apenas 6 minutos a tener una ventaja de 12 (8-20). Roeland Schaftenaar enchufó dos triples para aumentar la sangría y Palencia respiró aliviado cuando sonó la bocina de final de cuarto.

Los niños del colegio de Villada apoyaron al Palencia. Foto: Fernando Sancho
La defensa asfixiante a toda cancha de La Palma era la propia medicina que suele aplicar Palencia. Entonces, se vieron a sí mismos encarnados en el espíritu rival y debieron confundirse para tener un inicio tan nefasto. El segundo cuarto fue otra cosa. Intercambiaron los roles y ahora la defensa presionante la ponía Palencia. Un gran ‘Juanpe’ García ‘secaba’ totalmente a Román Martínez, quien se fue al descanso con los mismos puntos que había anotado en el primer cuarto: 6. Además, el acierto de Bravo y la intensidad defensiva de Ian O’Leary y Michel Diouf (10 puntos y 9 rebotes entre los dos) acercaban peligrosamentEe a su equipo. 32-38 al descanso.

La reanudación siguió un guión muy similar, con Palencia ahogando a La Palma en la pintura y remontando la gran diferencia del primer cuarto. El trío Bravo-O’Leary-Diouf siguió aportando gran parte de los puntos y rebotes de Palencia, que no obstante echaba de menos a su estrella: Jeff Xavier. Su -2 de valoración no se esperaba por los pagos castellanos. Sí su pésimo 1 de 6 en triples, que suele ser la norma para el escolta de Cabo Verde. Tampoco aparecía Adrian Moss, muy discreto con 7 puntos en tres períodos. Y La Palma seguía calentando muñeca, con un perfecto 6 de 6 en tiros libres y Luke Sikma minimizando daños (17-12 en el tercer cuarto).

El final fue emocionante. Con un partido en ciernes ‘a la griega’ (49-50), ambos tuvieron que adaptar su fuerte ritmo a un intercambio de aciertos defensivos y errores en el tiro. Quique Garrido –otro que no tuvo hoy su día– ponía por delante a Palencia por primera vez en todo el partido (51-50), pero Luke Sikma (como no) devolvía la ventaja de nuevo al conjunto palmero. Un intercambio de triples entre Bravo y Óscar Alvarado daba ‘vidilla’ al encuentro, que cada vez se parecía más a un partido de la categoría Leb Oro. Esa pérdida de miedo por los dos bandos puso a Palencia por delante (59-55). Además, en defensa O’Leary aparecía con un tapón espectacular sobre Bonhome que parecía ‘blindar’ el resultado.

Ian O'Leary se lesionó y es duda para el partido de Lleida. Foto: Fernando Sancho
Pero una vez más, un 2+1 salvador de Luke Sikma más una canasta de Álex López, devolvían el empate al marcador (59-59). Con tres minutos por jugarse, Palencia sufrió el infortunio de dos lesiones importantes: Raúl mena por conmoción e Ian O’Leary por problemas en su pierna izquierda. No obstante, una canasta de Moss y un nuevo triple de Carles Bravo ponían el 64-59 en el marcador. Después, ya saben, sonó la cinta y apareció la voz enlatada de Luke Sikma. Con 7 puntos fue el ejecutor de un Palencia dubitativo que tuvo miedo a ganar, y de regalo se llevó una derrota. Román Martínez colaboró con dos tiros libres anotados y con 30 segundos por jugarse, un robo de Sikma en línea de pase entre Garrido y Moss dejó al Palencia definitivamente en la cuneta. Finalmente, un triple lejano de Xavier pudo llevar el partido a la prórroga, pero no entró. Victoria importantísima para el equipo canario que cierra 2011 en cuarta posición y con un colchón de dos victorias sobre el último puesto de Playoff (Girona 8-8). Por su parte, Palencia cosecha la cuarta derrota consecutiva y ve ya de lejos su gran inicio de temporada.


Declaraciones:

Carlos Frade:
El técnico canario destacó el gran trabajo de su equipo. “Tenemos ambición y ganas de hacer las cosas bien, y estamos demostrando un gran esfuerzo”. Además, explicó que la defensa a toda cancha que puso su equipo en práctica durante gran parte del partido “Forma parte de nuestra identidad. Desde el minuto 1 hasta el 40 de todos los partidos este equipo defiende con la misma intensidad”. Sobre el gran partido del pívot Luke Sikma valoró su compromiso y el robo de balón en la última jugada, y no quiso irse sin felicitar a Palencia. “Son un equipo muy serio, trabajador y que tiene grandes conceptos de baloncesto. Si entra o no entra el último tiro son cosas del juego"

Natxo Lezcano: “Hemos salido muy mal desde el principio, con muy poca agresividad y ellos muy veloces, con mucha intensidad. En defensa nos han hecho ir a remolque hasta el final del partido. Después nos hemos entonado atrás, y hemos hecho una gran defensa que nos ha permitido remontar, pero al final no hemos sabido ganar. Sikma ha hecho un partidazo y hay que felicitarle”. Además, el técnico vitoriano explicó que el equipo había llegado demasiado cansado física y sicológicamente al final del encuentro, y le pidió a 2012 “intentar acabar bien la temporada, con un resultado que deje satisfechos a la afición y al equipo”.

Palencia Baloncesto: Garrido (3), Xavier (6), Konate (3), Moss (9), Diouf (7) –quinteto titular– Mena (4), ‘Juanpe’ García (4), Bravo (19), O’Leary (9).

UB La Palma: Díaz (9), López (6), Martínez (9), Peña (9), Sikma (17) –quinteto titular– Alvarado (5), Arrocha (0), Bonhome (0), Domínguez (0), Konate (0), Schaftenaar (12).

Crónica: Fernando Sancho

jueves, 22 de septiembre de 2011

'Iblocka', sueños en las alturas


La historia de Serge Ibaka (Brazzaville, República del Congo; 1989) es la historia de un niño que soñó con huir de una guerra. Una guerra espeluznante, la de 1998, que significó la matanza de alrededor de 4 millones de personas, en uno de los genocidios más brutales en la historia de la humanidad. 'Hutus', 'Tutsis', 'Fuerzas Ugandesas' y 'Fuerzas del gobierno de Kinshasa', combatieron durante cinco años en un conflicto de poder estratégico en los Grandes Lagos. La explotación de maderas preciosas, diamante y coltán se llevó parte del futuro de aquellas tierras, que jamás olvidarán la masacre de aquellos días.

Serge perdió a su madre en el conflicto, y su padre fue detenido y acabó en una prisión francesa. Eran 18 hermanos que vivían del restaurante de su abuelo, que desgraciadamente también falleció. Así que su abuela se convirtió en la verdadera mamá del pequeño Serge Ibaka, un niño de 9 años que había crecido admirando a sus padres. Su madre jugaba en la selección de la República Democrática del Congo (reivindicada años antes en la Primera Guerra del Congo por el dictador Laurent Kabila) y su padre jugaba en la República del Congo (conocida anteriormente como Congo Francés).

Con solo ocho años, Serge motivaba a su hermano Igor a entrenarse, ante la mirada incrédula y burlona del resto de aldeanos. Los entrenamientos eran durísimos y consistían en salir a correr a las cinco de la mañana, hasta llegar a lo alto de la colina de Brazaville. Pero la cosa no acaba ahí. Una vez abajo, Igor, extenuado, oía algo así como: "Vamos a echar unas canastas y después abdominales". El ritmo espartano de Serge era inconcebible para el resto, pero sin esa fe ciega en sí mismo, jamás habría terminado jugando en la mejor liga del mundo, la NBA, y siendo convocado por la selección española de baloncesto para el Eurobasket de Lituania, en el que se ha proclamado recientemente campeón de Europa.

A los 16 años ya jugaba con el Avenir du Rair en los Campeonatos de África, que reunían a los mejores equipos del continente. Después de entrenar para algunos clubes en Francia, por fin le vieron unos cazatalentos españoles. El CB Hospitalet le echaba el lazo por su potencial baloncestístico. Los informes que había proporcionado Anicet Lavodrama, uno de los grandes embajadores del baloncesto africano en nuestro país, fueron la pieza clave para su contratación. Allí echó sus raíces españolas, deslumbrando gracias a su actuación en el prestigioso torneo junior que se disputa todos los años en Hospitalet de Llobregat.

Poco después debutó en el equipo senior en la Liga Leb Oro. Con 18 años sus números fueron impresionantes: 11,8 puntos; 8,3 rebotes (3º de la liga) y 3,1 tapones (mejor taponador de la competición). Era el 8º jugador en el ranking de valoración. Un novato, un auténtico junior con cualidades atléticas y profesionales por encima de muchos jugadores senior.




Problemas burocráticos no le permitieron participar con la Selección Española Junior, pero sí pudo disputar el Circuito Sub-20 con el DKV Joventut.

En 2008, los Seattles Supersonics (actuales Oklahoma City Thunder) lo eligieron en primera ronda del draft, en el puesto número 24. Era el tercer jugador más joven en ese sorteo, y tuvo que tomar una decisión difícil pero madura: continuaría en España hasta estar preparado para jugar en Estados Unidos. El primer jugador de la historia del Congo en llegar a la NBA le había dicho hasta luego al circo de millones de la competición más importante a nivel mundial. En cambio elegía seguir en España. El Ricoh Manresa lo fichó gracias a los contactos con Jordi Ardévol, amigo y representante del jugador en España. Sus números no fueron espectaculares ese año, pero sí su progresión como jugador. Promedió 7,1 puntos; 4,5 rebotes y 1 tapón por partido, en apenas 16 minutos de juego.


En verano de 2009, por fin los Thunder ejercieron su opción de compra y el jugador aceptó irse a Oklahoma, un lugar idoneo para un novato, con un equipo joven edificado alrededor de Kevin Durant, y progresando codo con codo con Rusell Westbrook, rookie de primer año en la liga, y compañero de promoción del joven Serge.

Con un contrato garantizado de dos años, a finales de junio el equipo le ofreció dos años más. Ibaka ha firmado con los Thunder hasta 2013 por 3,5 millones de dólares cada temporada. Una verdadera 'ganga' para un jugador que se ha consolidado como uno de los mejores pívots defensores de la liga: 9,9 puntos; 7,6 rebotes y 2,4 tapones (mayor taponador de la liga).



Serge representa a España

Su gran temporada no solo le garantizó un gran contrato. Apenas dos semanas después, por fin se solucionó su nacionalización con España. El 15 de julio se ratificó su condición de ciudadano español en el Consejo de Ministros. Sergio Scariolo solo podía llevar a un jugador asimilado, esto significaba, llegado a España con menos de 18 años y que hubiera disputado tres años en baloncesto de formación. Eran los casos de Nikola Mirotic, el alero del Real Madrid, y del propio Ibaka.

No lo dudó y a principios de agosto Serge ya estaba preparando el Eurobasket junto a la lista de 15 preseleccionados.

La ilusión era enorme para un jugador con una historia humana tan brutal. Y su torneo así lo ha reflejado. En la final contra Francia logró batir un record histórico: 5 tapones en apenas 4 minutos. Lo nunca visto.

Su evolución en el campeonato fue de menos a más, convirtiéndose en una pieza clave a partir de cuartos de final frente a Eslovenia. Terminó con buenos números: 7,1 puntos y 4 rebotes y 1 tapón en 17 minutos de juego. Y con la sensación de ser una joya aún por pulir. El 18 de septiembre, día de la final contra Francia, Serge cumplía 22 años. Si se resuelve el 'Lockout', disputará su tercera temporada en la NBA, siendo todo un campeón de Europa y un 'All Star' en ciernes. Pero sobre todo, lo que es Serge Ibaka es un chico humilde, que no olvida su pasado ni tampoco sus raíces, las de un niño de la guerra que consiguió superar todas las adversidades gracias a su trabajo e ilusión.

"Yo sigo siendo uno de esos niños. No lo voy a olvidar nunca. Solo tuve la suerte de que me dieran una oportunidad. Me veo reflejado en ellos. Sé cómo se sienten, lo que piensan, lo que sufren. Yo también tenía sueños, como ellos. En esta vida, no todos tienen lo que yo tengo. Con poco hay que estar contento. Si tengo una cama para dormir, un plato para comer y unos pantalones para vestir, estoy
feliz"


Este es Serge 'Iblocka', como le conocen en Estados Unidos. Un chico que es todo corazón, con una sonrisa más grande que su cuerpo y un halo de leyenda que seguro materializará en los próximos años.

Un 'Informe Robinson', el programa de Canal + dedicado a narrar historias del deporte, quiso navegar más profundamente en la vida del joven Ibaka. Aquí dejo las dos partes de un documental asombroso.