miércoles, 14 de diciembre de 2011

Sacramento Kings: A despedirse dignamente

La crisis apremia. Y este puede ser el último año de existencia de un equipo histórico como los Kings. O por lo menos, su última campaña en la capital californiana de Sacramento antes de mudarse al sur estatal, rumbo a Anaheim. La trayectoria del club puede definirse como itinerante. Fueron los Royals de Rochester en 1945, y más tarde viajaron por Cincinnati y Kansas City-Omaha, hasta asentarse definitivamente en Sacramento en 1985. Un único título les avala, el que consiguieron en 1951. Su historia reciente está marcada por aquella final de conferencia contra L.A. en 2002, la que muchos consideraron como el mayor robo de la historia del deporte. Dick Bavetta sabe algo de aquello.

Los hermanos Maloof consiguieron salvar al equipo sobre la bocina la pasada temporada, pues la compra por parte del dirigente de NHL, Henri Samueli, dueño de los Ducks de Anaheim, se truncó en el último minuto. Incluso, en el registro de los equipos aparecían ya los Anaheim Royals para la presente temporada. Muchos pensaron que el último partido iba a ser contra Los Lakers, precisamente, en el rebautizado Power Balance Pavillion (el Arco Arena de siempre con distinto nombre). Era el destino. Terminar contra el gran rival. El 13 de abril Los ‘paletos’ habían preparado todo el parapeto. Incluso, el final tenía toda la lógica del mundo: Kobe Bryant remontando en el último minuto para quitarles el caramelo, como siempre. Pero una especie de milagro desbloqueó todo aquello.


El 3 de mayo David Stern confirmó que Sacramento Kings seguía un año más. No obstante, lejos de ser un cheque en blanco, aquella noticia era solo un espejismo. ¿Por qué? Porque la NBA les pide tener un pabellón nuevo. A principios de abril, el club vendió los derechos del pabellón Arco Arena al consorcio Power Balance, que en la actualidad está en quiebra. Pero no es suficiente Si no encuentran un aval pronto o alguien se hace cargo de la construcción de ese pabellón –tienen de plazo hasta marzo– no les quedará más remedio que mudarse. Esa es la gran barrera de difícil superación para los Kings: la liquidez. Los Maloof no encuentran inversión en el entorno de la ciudad y el equipo tampoco levanta pasiones en lo deportivo. Esta conjunción ofrece un panorama poco halagüeño y la sensación de estar viviendo lo que otras ciudades históricas de baloncesto como Vancouver o Seattle ya vivieron en el pasado. Al parecer, la salida hacia Anaheim no acaba de convencer a los tres equipos que operan en el mercado radial del sur de California, véase: Clippers y Lakers en Los Ángeles, y Warriors en la cercana bahía de Oakland, San Francisco. Éstos reclaman que un cuarto equipo en tan poco territorio desestabilizaría el equilibrio comercial de cada franquicia.

Sin embargo, los Kings necesitan dinero para continuar, y difícilmente renunciarán al patrocinio por parte del dueño de los Ducks, o de quien sea. Han sobrevivido a una posible reducción de franquicias post lockout –tema que finalmente no se puso sobre la mesa de negociación, pero sobre el que debatieron los expertos en la liga–, pero apenas pueden soportar la carga salarial de pagar en nómina el 85% del tope salarial que exige el nuevo convenio, que supondría cerca de 44 millones de dólares. De hecho, son el equipo que menos dinero paga en salarios junto con los Hornets (tienen comprometidos unos 40 millones actualmente) y podrían ser uno de los grandes beneficiados del nuevo impuesto de lujo, que grava entre un 50% y un 300% –en casos muy flagrantes– a los equipos que se excedan del límite salarial con respecto al anterior convenio. Por eso, el reparto del fondo de compensación les beneficiaría, hasta cierto punto. Es innegable que económicamente el club está al borde del colapso, y unos cuantos millones de dólares no solucionarían prácticamente nada. La situación real es la siguiente: los hermanos Maloof asumieron en 1999 una deuda de 77 millones de dólares que no para de crecer, y su franquicia de hoteles y casinos en Las Vegas corre serio peligro. Incluso, hace dos temporadas tuvieron que ‘desarmar’ su proyecto WNBA, las Sacramento Monarchs. De momento, Bob Cook, propietario minoritario del equipo, está en la ruina y va a tener que desprenderse de su parte del pastel. Aunque los Maloof han desmentido que este problema les afecte a ellos, lo cierto es que es difícil que puedan asumir más cargas fiscales por la deuda acumulada. Otro empresario californiano, Ronald Burkle (figura en el puesto 400 de la lista Forbes), dueño de cadenas de alimentación, una empresa petrolera y parte muy importante del lobby demócrata de apoyo a Hilary Clinton –se calcula su fortuna en 3,2 billones de dólares– también ha sonado como posible comprador del equipo. Sea quien sea, la viabilidad en Sacramento parece imposible, después de todos estos datos. Con la salida de Sacramento en mente, ahora toca analizar cómo será la previsiblemente última temporada de los Kings.

En el apartado deportivo, el equipo se debate en una continua regeneración, que año tras año les convierte en favoritos para la lotería de los rookies. Lejos quedó la época dorada de principios de 2000, con jugadores como Webber, Divac, Stojakovic o Jason Williams, y desde entonces el equipo ha ido perdiendo uno a uno a todos sus eslabones: Mike Bibby, Gerald Wallace, Ron Artest y Brad Miller. La última vez que llegaron a playoff fue en 2006 para caer en primera ronda contra San Antonio Spurs por 4-2.

Desde entonces, encadenan records negativos año tras año, apenas superando las 20 victorias en liga regular. Con una temporada reducida de 66 partidos, veremos si son capaces si quiera de alcanzar esa cifra de las 20 victorias. Para ello, deben confiar en su buque insignia: Tyreke Evans, y en su salud, siempre dudosa debido a problemas graves de fascitis plantar. Paul Westphal debe equilibrar un banquillo joven, además, que apenas llega a los 25 años de media. La marcha de Samuel Dalembert, agente libre que cobraba 13 millones, ha obligado a los Kings a hacerse con un par de contratos altos para compensar ese desequilibrio salarial, como son el de Chuck Hayes y John Salmons. Juntos cobrarán algo más de la ficha de Dalembert. John Salmons 8,5 millones por temporada y Hayes algo más de 5 millones, pues ha firmado como excepción de nivel medio. Pueden aportar defensa interior, en el caso de Chuck, y ráfagas de anotación irregular, en el caso de John, que por cierto vuelve a casa tras su discreto periplo por Milwaukee. Por lo demás, se especula con la salida hacia New Jersey Nets por parte de Demarcus Cousins, uno de los mejores pívots rookies la pasada temporada, y del propio Tyreke Evans hacia los Knicks. Estos rumores podrían ser infundados, pues lo que el equipo necesita es pagar más salarios, no deshacerse de la ficha de dos rookies (contractualmente hablando). Podrían estar interesados en varios agentes libres como Nick Young y Andrei Kirilenko para alcanzar ese 85% del límite salarial.

De todas formas, en la actualidad el equipo presenta un desajuste en la dirección. Cuentan con Evans y Beno Udrih, dos grandes anotadores pero que no dan el perfil de director clásico. La llegada del rookie Isaiah Thomas (nada que ver con el Bad Boy) es una incógnita. Gran anotador en los Huskies de Washington, su juego y su físico se asemejan mucho al de Nate Robinson. No parece ser el perfil de director que necesita Sacramento.

Precisamente, incógnita también será el juego exterior. La renovación de Marcus Thornton debe asegurar un buen caudal de puntos por partido, pero resulta que Sacramento drafteó a un jugador de ese perfil: Jimmer Fredette, y se hizo también con el ya citado John Salmons, por lo que el concurso de egos está asegurado. En teoría, Thornton parte por delante de ellos, pero la necesidad real de un nuevo ídolo blanco nacido en EE.UU en la liga –disculpen la comparación Larry B. y John S.– puede darle toda la responsabilidad a Fredette. Kevin Durant ya lo ha bautizado como “el mejor anotador del mundo”, pero en Rucker Park también se prodigan grandes muñecas y eso no es ninguna garantía para triunfar en la NBA. Por tanto, el reto de Jimmer será desbancar a otros ídolos encumbrados antes de tiempo como Wally Szczerbiak, Kyle Korver o J.J. Redick. Su juego es comparable al de Jaycee Carroll. Ambos son mormones, con una técnica de tiro exquisita, buena lectura del juego ofensivo y capacidad para generarse sus propios tiros. Los dos anotaron más de 2.500 puntos en la NCAA, pero no superan el metro noventa, lo cual es un gran hándicap en la NBA.

En la posición de alero el equipo sigue contando con el veterano Francisco García, sólido como pocos en defensa, con buena mano en el tiro exterior, pero con un historial de lesiones considerable; y han drafteado a Tyler Honeycutt, un jugador del estilo de García, con un físico privilegiado (pura fibra), aunque quizá demasiado ‘Betty Spaghetti’. Vamos, que necesita comerse unos buenos platos de esos que no come ahora Eddy Curry. Proviene de la universidad de UCLA y en principio aparece como uno de los ‘tapados’ del equipo. Fue segunda ronda del draft y destaca por sus largos brazos, su espectacularidad en los mates y por la defensa, que falta le hace al equipo.

Jimmer Fredette, Tyler Honeycutt e Isaiah Thomas. Los tres 'rookies' de los Kings para la temporada 2011-2012.

En la pintura, parece que es donde más garantías ofrece el equipo, de momento. La llegada del ala-pívot JJ Hickson desde Cleveland a cambio del alero Omri Casspi, le ofrece a Sacramento un equilibrio en la pintura. La pasada temporada asumió todo la responsabilidad de guiar a los Cavs. Puede anotar fácilmente y destaca en el aspecto reboteador (14-8 la pasada campaña). Cousins consigue un socio ahí y dos jugadores como Hayes o Jason Thompson parecen buenos recambios para asegurar la decencia defensiva (Hayes sobre todo) y el talento y la brega en la pintura (Thompson). Sin embargo, adolecen de un ‘perro grande’. Demarcus es lo más parecido, pero no es un siete pies, y el ‘sophomore’ Hassan Whiteside apenas cuenta con la confianza del entrenador.

Pero que nadie se lleve a engaños. El equipo tiene talento, pero le falta un líder, un jugador franquicia que les guíe a playoffs. De momento, Evans no lo ha logrado en sus dos años en la liga, ni se ha acercado. El equipo es un equipo perdedor por concepción, y Westphal tampoco aporta soluciones desde el banquillo. Habrá que ver cómo se adaptan Fredette y Honeycutt y si Tyreke Evans asume definitivamente el papel de estrella, para saber si Sacramento puede montar una franquicia competitiva, aunque sea a partir del año que viene en Anaheim.

Quinteto: Udrih, Evans, García, JJ Hickson, Cousins.
6º hombre: Fredette/Thompson.
Altas: JJ Hickson (Cavaliers), Chuck Hayes (Rockets), John Salmons (Bucks), Jimmer Fredette (R-Brigham Young) Tyler Honeycutt (R-UCLA), Isiah Thomas (R-Washington Huskies), Lawrence Hill (FA-Texas Legends), Adrian Oliver (FA-Aris Tesalónica).
Bajas: Omri Casspi (Cavaliers), Pooh Jeter (FIATC Joventut), Samuel Dalembert (FA), Marquis Daniels (Boston Celtics), Darnell Jackson (FA), Jermaine Taylor (FA).
Previsión: Fuera de Playoffs (20-46).

martes, 13 de diciembre de 2011

Jugando a la Play Station


Jugando a la Play Station

“La NBA es cada vez más negocio y menos deporte”, decía Pau Gasol esta semana. El ala-pívot de Sant Boi de Llobregat se ha sincerado. No es una salida de tono como tal, ni un exabrupto por rencor, ni siquiera una licencia literaria. Pau no necesita más dinero de Los Ángeles, ni más fama, ni por supuesto vivir en un mundo irreal. Pero seguramente exija respeto con estas palabras. Cuando una superestrella de este calibre se mueve en la NBA, el mercado se renueva y todos ven moverse rondas del draft, jugadores fracasados, jóvenes promesas, etc. de un lado a otro. Los topes salariales se desequilibran, las ‘amnistías’ comienzan a aparecer, todo se descontrola. Realmente, esto siempre ha pasado en la NBA, pero nunca a los niveles de esta temporada. El ‘lockout’ ha dejado solo dos semanas para negociar todo un plan anual, y las prisas, que no son nunca buenas consejeras, están alumbrando traspasos calamitosos que más tarde darán lugar a digestiones pesadas.

Solamente un dato. El viernes 9 se abrió el nuevo marco de contratación. Pues bien, en tan solo 4 días ha habido, y no se me asusten, ¡259 contratos! Lógicamente, para ser precisos, habría que desglosar entre traspasos entre franquicias –un total de 68–, jugadores que firman para probar en los campos de entrenamiento, nuevos contratos a los rookies, agentes libres, etc. Pero hay detalles tan vomitivos que realmente da vergüenza hasta saber que se están llevando a cabo. Un traspaso muy curioso que tuvo lugar el primer día de fichajes: Milwaukee Bucks fichó a Keyon Dooling –aquel prometedor base que perdió en Lisboa ‘99 la final del Mundobasket juvenil contra nuestros Juniors de oro– y obtuvo una segunda ronda de draft de los Boston Celtics a cambio de, agárrense los machos, los derechos del alero ¡Albert Miralles!

…Poco que añadir. Albert Miralles es un jugador de 29 años que se formó en la cantera de Joventut de Badalona y que probó las mieles del sistema universitario estadounidense en Indianápolis y Forth Wood. Fue drafteado por Toronto Raptors en el año 2004 en el puesto número 39 de segunda ronda, e inmediatamente sus derechos pasaron a Miami Heat. Pero jamás ha pisado una cancha NBA en competición oficial. Sin embargo, después de 7 años, sigue siendo un cromo válido para traficar en aquella liga. Ahora juega en el Angélico Biella de la Lega italiana, pero Boston tiene su cromo en Estados Unidos. Con él puede negociar y trapichear todo lo que quiera. Con este dato entendemos más las declaraciones de Gasol, que observa atónito como su compañero de equipo y amigo Lamar Odom se va a Dallas Mavericks a cambio de nada, solo para aligerar la carga salarial del equipo, como puede llegar a entrar él mismo en hasta tres traspasos distintos cada día, etc. 

Pau Gasol y Chris Paul luchan por un balón. Los General Manager de la NBA luchan traficando con sus contratos. Foto: Agencia EFE


En estas circunstancias, es difícil entender algo o intentar explicar las intenciones reales de los General Managers de aquella liga. A mí se me ocurre que piensan que a la NBA se juega como a un juego de la Play Station, haciendo traspasos caprichosos para tener el equipo con más All-Star y que más pueda fardar en las pistas. Ahora se han puesto de moda los ‘Big Three’. Sin problemas. Unas pocas horas de juego para planear los traspasos y las vidas de los jugadores en una incógnita existencial, en una encrucijada entre lo honorable y la desfachatez de comprobar en sus propias carnes los efectos más perniciosos de ser carne humana, simple mercancía, tráfico de trabajadores. Cobran mucho dinero a cambio, dirán algunos. Pero se convierten en cromos que viajan de un lugar a otro dependiendo del capricho de sus dueños. Todo esto está permitido. Por todo esto se han estado peleando durante meses sindicato y patronal. Parecía legal la defensa de Billy Hunter y Derek Fisher a los jugadores. Pero viendo los efectos del cierre patronal, a veces es difícil pensar si no hubiera sido mejor que no hubiera comenzado la temporada…

sábado, 10 de diciembre de 2011

Más sorpresas en la apertura de los 'Training Camps': Brandon Roy se retira

Las últimas 24 horas en la NBA han sido frenéticas y muchos las califican como lo más ‘WTF’ de la historia de la liga. Y es normal. En apenas 15 días comienza la competición y todos necesitan moverse ágilmente en las dos semanas que tienen para plantear la temporada de los 66 partidos. Hace pocas horas se confirmaba una triste noticia para los amantes de este deporte. Una vez más, la ‘negra’ les vuelve a tocar a los Blazers, el equipo maldito de Oregón. El escolta franquicia Brandon Roy podría anunciar su retirada el próximo viernes, según ESPN.com.

El jugador de Seattle ha sufrido durante sus cinco temporadas en la NBA numerosos problemas de rodilla, que finalmente van provocar su retirada precoz del baloncesto profesional. Él mismo ha confirmado que no tiene cartílagos en las rodillas, y en esas condiciones prefiere favorecer a su franquicia y liberar su contrato que esta temporada será de 14,9 millones de dólares. De esta forma, los Blazers no tendrán que pagar el impuesto de lujo ni aplicar la famosa ‘cláusula de amnistía’ sobre Roy. Según las normas de la NBA, aunque Roy anuncie su retirada, oficialmente el club no podrá liberar su salario hasta el 28 de abril de 2012, ya que se necesita un año desde que el jugador disputa su último partido hasta que por lesión o enfermedad no pueda retomar la práctica deportiva de manera saludable. Y Roy disputó su último partido en la primera serie de ‘Playoffs’ contra los Dallas Mavericks que perdieron los Blazers (4-2).

Brandon Roy deja el baloncesto por sus lesiones de rodilla. Foto: Imagenesfotos.com

Brandon Roy fue elegido en el número 6 del draft de 2006 por los Minnesota Timberwolves, que lo traspasaron a Portland por el escolta Randy Foye. A pesar de que solo pudo disputar 57 partidos en su año de rookie, consiguió el premio de Rookie de la Temporada esa misma temporada 2006/2007 promediando 16,8 puntos, 4,4 rebotes y 4 asistencias por partido. Fue tres veces jugador ‘All-Star’ y promedió durante su carrera 13,7 puntos, 2,4 rebotes y 3,5 asistencias, consiguiendo su tope personal en anotación con 52 puntos contra Phoenix Suns en 2008. Deja el baloncesto a los 27 años.





No obstante, no es la única noticia para Portland Trail Blazers. En las últimas horas Greg Oden ha aceptado la qualifying offer que le ofreció su club en junio y por tanto cumplirá íntegramente el contrato que firmó como rookie en 2007 y cobrará 8,9 millones. Así, se desmienten los últimos rumores que situaban al maltrecho número 1 del draft de 2007 en Miami Heat. Oden ha disputado tan solo 88 partidos en sus 4 temporadas como profesional y no disputa un partido oficial desde hace dos años –concretamente desde el 5 de diciembre de 2009–.

Precisamente, el equipo del sur de Florida, los Miami Heat, han reaccionado rápido para reforzar el equipo y se han hecho con los servicios de dos agentes libres de prestigio: Shane Battier y Eddy Curry. El veterano ex jugador de Houston Rockets y Memphis Grizzlies, Shane Battier, aportará a sus 33 años defensa y tiro exterior al ‘Big Three’. Por su parte, el fichaje del pívot Eddy Curry puede ser la última oportunidad para el ex de los New York Knicks de demostrar a sus 29 años la clase que atesora en ese gran cuerpo de 213 centímetros y más de 130 kilos.

Milwaukee Bucks se hace con el talentoso ala-pívot de los Pacers Mike Dunleavy hasta 2013 por 7,5 millones, e Indiana Pacers cubrirá su baja con Jeff Pendergraph.

Otro ‘bombazo’ es la llegada del nómada Tracy McGrady a las filas de Atlanta Hawks por el salario mínimo para veteranos, alrededor de los 3 millones de dólares. El dilema será qué se puede esperar del veterano alero de 31 años, lastrado por las lesiones de rodilla toda su vida deportiva y que el pasado año no demostró ser ya un jugador de primer nivel en Detroit Pistons.

En ‘La Gran Manzana’, de momento solo se ha confirmado la renovación del pívot Jared Jeffries, por el mínimo salarial de 1,3 millones. Ojito derecho de Mike D’antoni, el ex jugador de Houston Rockets será el ‘pegamento’ que necesitan defensivamente los Knicks. También han anunciado que siguen dos agentes libres como Shelden Williams y Derrick Brown, aunque hay intereses de los Nets en hacerse con el primero de ellos. A la espera de poder confirmar algún fichaje de relumbrón, pierde fuelle la opción por el base Chris Paul. Los Knicks ofrecen a Amare Stoudamire por él, pero tras la decisión de la NBA de vetar el traspaso con L.A., parece que los Knicks tendrán pocas opciones de conseguir a Paul antes del próximo 30 de junio, cuando quede libre. El General Manager, Donnie Walsh, estaría intentando contratar a uno de los agentes libres más cotizados de la NBA: Tyson Chandler. Podrían ofrecerle un contrato de 58 millones por los próximos 4 temporadas y aplicar la ‘cláusula de amnistía’ al base Chauncey Billups, para liberarse de los 14,2 millones de su contrato. Los Warriors también están interesados en el Campeón de la NBA, pero parece que la oferta de Nueva York tiene más posibilidades. Con este contrato, la cotización de Marc Gasol sube automáticamente y podría firmar un gran contrato con Memphis Grizzlies o con otro equipo que necesite un pívot de garantías.

Otros traspasos importantes confirmados en este frenético viernes han sido:

-Marquis Daniels renueva con los Boston Celtics.
-Tayshun Prince hace lo propio con Detroit Pistons.
-Earl Watson renueva con Utah Jazz.
-Kyle Irving firma su contrato como ‘rookie’ con los Cavaliers, que todo hace indicar que ‘amnistiarán’ a Baron Davis para deshacerse en el tope salarial de los 29 millones en 2 años del base californiano.
-Larry Hughes vuelve del profundo abismo que ha sido su carrera profesional y firmará con los Magic, tras la amnistía aplicada sobre Gilbert Arenas, como también confirmamos aquí en Todoxpordeportes.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

¿Falsas ilusiones?


L.A. anuncia liquidaciones. Todo es prescindible excepto su factótum Kobe Bryant, señor de los 5 anillos y dueño espiritual de un club vacío de valores e imbuido en las múltiples fórmulas matemáticas para crear un nuevo ‘Gran Trío’ capaz de reconquistar la liga. En ningún manual de éxito se proclama que sea esencial unir a tres tíos líderes por separado para crear un grupo invencible. Es más, en Los Ángeles deberían recordar lo que pasó en 2004 con sus ‘4 Fantásticos’. El resbalón histórico que se pegaron Gary Payton, Shaquille O’Neal, Karl Malone y el propio Kobe Bryant contra aquellos herederos de los ‘Bad Boys’ de Detroit fue tan mayúsculo que aún se recuerda. Además, la pasada temporada el ‘poderoso’ ‘Gran trío’ de Miami se convirtió en comida rápida para el alemán Dirk Nowitzki, que sabiamente acompañado por jugadores de segundo nivel en la liga como Jason Terry, José Barea o Tyson Chandler se merendaron a los principales candidatos de South Beach y demostraron que un ‘Big Three’ no es infalible.

Por tanto, renunciar a todo un bloque por buscar la opción mediática y opípara de reunir en Los Ángeles a Chris Paul y Dwight Howard no asegura nada al equipo de Mike Brown. No obstante, el negocio manda en la NBA, el dinero es lo más importante. Todo es espectáculo y todo se intenta rentabilizar. Si la pasada temporada Kobe Bryant decía que Pau Gasol era el fichaje más importante que habían hecho los Lakers en su historia, esta temporada no tendrá ningún reparo en sustituir esta aseveración por una parecida con Chris Pal o Dwight Howard. Incluso, en una votación histórica los aficionados de Lakers votaron a Pau Gasol como el mejor ‘4’ de la historia de la franquicia por delante de ilustres como James Worthy o Jamaal Wilkes. Puro marketing temporal.

L.A. podría completar un 'Big Three' de ensueño: Dwight Howard, Kobe Bryant y Chris Paul. Foto: Laverdad.com

Pero si Jerry Buss consigue deshacerse de su ‘cementerio de elefantes’, véase: Derek Fisher, Ron Artest, Lamar Odom y… ¿Pau Gasol? habrá descompuesto en un instante el equipo que le dio dos anillos, seguirá dependiendo de Kobe Bryant y sus 33 años, que si bien le dan la vitola de gran líder, guardan en su cifra el peso de las múltiples lesiones con las que siempre ha convivido Bryant, y pondrá su futuro en manos de dos grandísimos jugadores como Chris Paul y Dwight Howard, dos de los mejores jugadores mundiales en sus posiciones, pero que deberán relegar su condición de estrellas mundiales a los 30 tiros por partido de Kobe.

¿Conseguirá Mike Brown manejar a esas tres fieras? Ese es el problema. Bryant ha aprendido a ser más solidario desde que llegó Pau en 2008, pero aún así sigue siendo por naturaleza un jugador ‘abusón’. Y Chris Paul también lo es. Y si Howard no es la referencia en la pintura –donde por cierto, se solaparía con Andrew Bynum, aunque en principio el ‘center’ también es prescindible– podría haber problemas de actitud si los tres no se sienten protagonistas. Además, Lakers quiere reforzar esa posición de ala-pívot con el jugador de los Hornets David West, pero el equipo de Nueva Orleans, que está intervenido por la NBA, ha anunciado que no acepta el traspaso con Pau Gasol. Seguramente, Lakers busque un intercambio para traer a Paul y David West a cambio de Pau y Lamar Odom o Ron Artest, pero Nueva Orleans no tiene prisa por firmar un intercambio, ya que Nueva York también está muy interesado en hacerse con los servicios de Chris Paul y podrían ofrecer un mayor número de jugadores por su traspaso.

De momento, lo que es seguro es que Chris Paul no ha renovado con los Hornets una extensión de su contrato, y así obliga a un traspaso con los Knicks, Lakers o con otro club para que Nueva Orleans reciba algo a cambio. Si no, el próximo verano se convertiría en agente libre y los Hornets no conseguirían nada a cambio por su jugador franquicia. También es seguro que Lakers prescindirá de Odom o Artest, teniendo en cuenta que hoy mismo han anunciado el fichaje del alero Jason Kapono, ex jugador de los Sixers y agente libre hasta hoy. Por Dwight Howard podrían ofrecer a Andrew Bynum y Lamar Odom.

Pero todas estas conjeturas han sido desmentidas por el General Manager de los Lakers, Mitch Kupchak, quien las atribuye al nuevo período de fichajes post ‘lockout’ y a la rumorología propia de estos días. No sabremos si son o no falsas ilusiones hasta que se empiece a mover el mercado. Si el año pasado fue Lebron James el factor desencadenante del resto de traspasos, este año parecen serlo Chris Paul y Dwight Howard. Mientras tanto, incesantes rumores sobrevuelan la liga a dos días de que se inaugure la pretemporada y con el nuevo convenio pendiente de aprobación por parte de los jugadores. Si la temporada comienza el día 25, lo que es cierto es que durante más de dos semanas nos esperan emociones fuertes.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Palencia Baloncesto 86 – 80 C.B. Granada

Duelo de triples en el fortín de Palencia


La cancha del Marta Domínguez, o debería decir Bloque B de la prisión federal de Alcatraz, ya que nadie ha salido vivo para contarlo, ha vuelto a espolear a su equipo para conseguir la sexta victoria consecutiva esta temporada y afianzar a Palencia en puestos de ‘Playoffs’ con siete victorias y cuatro derrotas. Una nueva exhibición en la zona de Adrian Moss (13 puntos y 23 de valoración), acompañada por el buen hacer tanto en defensa como en ataque de Michel Diouf (15 puntos y 8 rebotes), complicaron la existencia del ‘Cebé’ y ahogaron las posibilidades de los nazaríes de llevarse el encuentro.

Kyle Swanston se despidió de Palencia con una gran actuación. F.S.
Fue un duelo de triples. Granada anotó 12, pero Palencia contestó con 10, y con porcentajes nada despreciables: un 12 de 29 de Granada, para un 41%; y un 10 de 26 para Palencia, que se quedó en un 39% de acierto. Equilibrado estuvo también el factor de los rebotes (35-34 a favor de Palencia), pero los morados imprimieron un ritmo mucho más acorde a sus posibilidades, consiguiendo todos los cuartos al menos 20 puntos y dominaron netamente el factor de las asistencias. Lograron 17, en gran parte gracias al compensado dúo de bases Garrido-Mena (7 entre ambos) y al clínic de Adrian Moss en la zona titulado: ‘Cómo conseguí engañar al 2 contra 1’, con el jugador de Houston en el papel principal y el senegalés Michel Diouf en el papel de ‘matón’ recibiendo los pases de Moss, que repartió 4 asistencias. A Al Horford le cantan aquello de… ‘Abusador, abusador…’ en sus partidos con Dominicana. Ok. Si hoy la pista hubiera sido caribeña seguro que los mates de Diouf habrían sido recibidos a coro de esa manera.

Por lo demás, se notó el bajo estado de moral de un conjunto histórico como es el ‘Cebé’, en graves problemas por el concurso de acreedores, con José Coego totalmente desmoralizado –el club ya ha anunciado su salida, por lo que hoy ha disputado sus últimos minutos con la camiseta granadina y se suma a las bajas anteriores de Mark Payne y ‘Piwi’ García– y Jesús Fernández desbocado con las personales, de esas ridículas, de las que da rabia cometer. Dos en el primer cuarto, otra por bloqueo, una por rodear… En esas circunstancias se ahogó el Granada, que por si fuera poco cosa el infortunio, ‘Curro’ Segura se encargó de aumentarlo con sus protestas durante todo el partido que desembocaron en una falta técnica crucial en el último cuarto, con el 83-79 a favor de Palencia, y dos tiros libres de Roberto Guerra para apretar el encuentro.

El desastre nazarí lo intentaron arreglar entre tres hombres: Roberto Guerra, Edu Ruiz y Carlos Cobos. Entre los tres anotaron 53 de los 80 puntos de su equipo, pero resultaron insuficientes para superar el ritmo palentino, que bien es sabido que no perdona ningún partido a menos de 80 puntos, e imprime una intensidad despiadada en los últimos minutos jugando como local. Hasta el descanso, Granada parecía tener controlado el encuentro, con un primer cuarto impecable en el tiro exterior (4 de 6), que más tarde se complicó en el segundo período por el buen hacer de Quique Garrido, ‘enchufadísimo’ desde que entró en la cancha sustituyendo a Mena, castigado con dos faltas, y la intensidad de Michel Diouf, que terminó los primeros minutos con 10 puntos, 6 rebotes y 17 de valoración. A Granada le sostenía el ala-pívot vallisoletano Edu Ruiz, con 11 puntos y 6 rebotes. 45-40 reflejaba el marcador, y la afición castellana, entre alegre y nostálgica, ya se iba despidiendo del que ha sido un ‘temporero’ ejemplar: Kyle Swanston. Dos triples suyos en la primera parte, acompañados de otros dos del palentino ‘Juanpe’ García, equilibraban el duelo de triples al descanso (6-5 a favor de Granada).

En la reanudación, Palencia Baloncesto volvió a pecar con una salida ‘flojita’. Granada superaba la inexistente defensa morada y con un parcial impresionante de 7-19 alcanzó la máxima diferencia del partido a su favor (52-59) en apenas 6 minutos del tercer cuarto, gracias a 8 puntos de Roberto Guerra y 7 de Edu Ruiz. Lezcano pidió tiempo muerto y desde el banquillo apareció con la capa de superhéroe Adrian Moss. Lideró un parcial de 10-0 para los suyos con siete puntos consecutivos, y Garrido lo remató con un triple que ponía arriba a los castellanos (62-59). Después, el partido se volvió loco. El pívot de Villena Fernández iluminó la cuarta bombillita en el cuadro de las faltas y siguieron volando triples como si fueran misiles ‘tomahawk’ en una noche de Bagdad. Manu Rodríguez y Guerra equilibraron con sendos triples el tercero en su cuenta de Kyle Swanston, y pusieron el 67-65 a falta del último período.

Granada no se rindió y entró en los últimos minutos con posibilidades de llevarse el partido. Mamadou Samb y Carlos Cobos sostenían a los andaluces y en Palencia cogía el relevo en la pintura Ian O’Leary. El californiano protagonizó varias acciones espectaculares, con un triple y dos tapones, contestados rápidamente por Roberto Guerra con un triple que ponía a su equipo por arriba (72-74). El alero de Las Palmas se fue esta noche hasta los 22 puntos y 27 de valoración. En ese momento, Quique Garrido se tuvo que retirar lesionado al banquillo y surgió el cuarto mosquetero de Palencia: Jeff Xavier. Primero, empató el partido a 74, y después anotó un triple clave para el devenir del encuentro que puso a Palencia definitivamente por delante (79-76). Con ese marcador, en el Marta Domínguez pasaron la película ya anunciada anteriormente en esta crónica de ‘Cómo conseguí engañar al 2 contra 1’, con Moss en el papel de ‘gentleman’, Diouf como ‘matón’ y ‘Curro’ Segura como pardillo. La técnica por protestar fue el último aliento de su equipo. Mena no falló los tiros libres, y Palencia volvió a blindar con éxito un nuevo intento de fuga de la prisión del Marta Domínguez (86-80).

Declaraciones:

'Curro' Segura se mostró arrepentido por la falta técnica. F.S.
Curro Segura: El entrenador del ‘Cebé’ explicó la técnica señalada cuando apenas faltaba un minuto y medio para el final del encuentro. “Estaba reclamando una antideportiva a Carlos Cobos y el árbitro me ha señalado la técnica. No hemos tenido el último tiro para ganar el partido. Ha sido un error mío por esa protesta”. No obstante, valoró como buena la actuación arbitral e incidió en el daño del pívot Adrian Moss, al que no pudieron parar con acciones de dos contra uno, y en el acierto exterior de Palencia. Sobre la pobre actuación de Jesús Fernández comentó: “Jesús no ha sido duro de cabeza, le ha afectado verse tan pronto con las dos faltas”.

Natxo Lezcano: El técnico vitoriano destacó la buena mentalidad y el buen estado físico de Palencia en el último cuarto. “Hemos puesto nuestro propio ritmo. Los dos bases se han compensado y Moss ha sabido leer muy bien las situaciones especiales que le planteaba la defensa de Granada. Adrian juega con mucha cabeza y para el equipo”. Sobre Kyle Swanston, que jugó su último partido con la camiseta de Palencia Baloncesto, valoró: “Estoy súper contento con Kyle. Tenía una situación complicada por el contrato temporal pero se ha integrado perfectamente. Es la decisión más difícil que he tomado como entrenador desde que estoy aquí, pero Konaté ya tiene el alta médica y debemos quedarnos con uno. Le deseo lo mejor a Kyle, es un gran profesional y todos estamos muy contentos con él”.

Palencia Baloncesto: Mena (4), Xavier (14), Bravo (5), Moss (13), Diouf (15) –quinteto inicial– Garrido (9), ‘Juanpe’ García (6), Swanston (9), O’Leary (9), Leichtweis (2).

C.B. Granada: Carlos Cobos (13), ‘Manu’ Rodríguez (8), Guerra (22), Edu Ruiz (18), Jesús Fernández (3) –quinteto inicial– Ángel Hernández (0), Rai López (0), ‘Francis’ Sánchez (5), Coego (2), Samb (9).

Crónica: Fernando Sancho.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Kyle Singler o los efectos reales del 'lockout'

El fichaje de Kyle Singler por el Real Madrid es un indicio de lo que va a ser el nuevo modelo contractual en el baloncesto mundial post ‘lockout’ 2.0. La cláusula del nuevo convenio de la NBA, que se tiene que firmar durante esta semana, refleja un descenso progresivo del salario de los ‘rookies’, que disminuirá hasta un 12% del montante actual. Esta circunstancia provocará que muchos jugadores elegidos al final de la primera ronda o en segunda ronda se planteen si es conveniente debutar en la máxima competición mundial en el equipo que los ‘draftéo’ o esperar unos cuantos años para poder firmar como agentes libres un contrato mucho más razonable y acorde a sus prestaciones. Mientras, Europa y sus euros parecen un bonito escaparate en el que deslumbrar. Esto sucede debido al férreo sistema de salarios progresivos de la NBA, que trastoca a los nuevos jugadores procedentes de la NCAA o de equipos europeos. Hasta ahora esto era una evidencia, y la mayoría de jugadores europeos esperaban los cuatro años reglamentarios que permite la NBA para firmar un contrato como ‘rookie’ y así forjarse una trayectoria sólida en Europa. Posteriormente, daban el salto como ‘agentes libres’ años después, negociando unas cantidades más acordes a sus prestaciones. No obstante, el jugador universitario solía ‘volar’ rumbo a los calores de la NBA, con apenas 18 años cumplidos y todo por aprender. ¿Que salía mal la jugada? Peregrinaba hacia ligas menores. ¿Que salía bien? Ya se había asegurado un sueldo bastante coherente durante algunos años y su próximo contrato sería realmente bueno, o no sería, pero su carrera deportiva siempre tendría salida.

Pero las nuevas circunstancias económicas que rodean a la liga comienzan a hacer dudar a ese tipo de jugadores. ¿Qué es más rentable, quedarse en Estados Unidos cobrando durante cuatro años el salario base progresivo o venir a Europa, elevar el caché durante esos años en los que vas a cobrar muchos más euros que dólares allí, y comenzar de cero después en la NBA con experiencia profesional, buena situación económica y grandes perspectivas de futuro?

El caso de Kyle Singler es un fiel reflejo de esta nueva tendencia. Fue elegido en el puesto 33 de segunda ronda por los Detroit Pistons y este verano recaló en las filas del Lucentum Alicante aprovechando la coyuntura del ‘lockout’. Ahora, el Real Madrid ha llamado a sus puertas. El contrato que al parecer podría ofrecer la entidad blanca asciende a los 900.000 dólares (unos 675.000 euros), ante lo que nada puede hacer Detroit, limitado por la imposibilidad de una negociación directa con el jugador mientras no se abra el periodo de fichajes en la NBA, y limitado por la propia NBA, que no permite pagar salarios tan altos a los rookies en su primer año de competición. Su propio representante ha reconocido que la oferta del Real Madrid es “realmente atractiva” y que el jugador no podía dejar pasar esta oportunidad. Ha sido un fichaje exprés donde todas las partes han actuado rápido para salir beneficiadas, excepto Detroit, por las causas ya enumeradas.

Kyle Singler y Coach 'K' consiguieron el título universitario en 2010 para los 'Blue Devils' de Duke

El club blanco, por su parte, recompone los flancos y refuerza una posición ‘coja’ tras la vuelta de Rudy a Dallas, y Alicante consigue obtener beneficios económicos por el ex jugador de Duke, que de otra manera habría abandonado la Costa Blanca totalmente gratis. Esto se habría producido tras la firma del nuevo convenio –aún pendiente de aprobación–. En ese caso, Kyle seguiría siendo dueño de su destino, pero Alicante no percibiría ningún rédito por su traspaso, por lo que se supone que la negociación ha sido tan sencilla como un pacto entre el Real Madrid y Alicante para fichar al jugador antes de la firma del convenio, ante la salida inmediata de Singler hacia ‘Motown’ para firmar con los Pistons.

El Real Madrid ató rápido los cabos y se hizo con los servicios de Singler, y teniendo en cuenta que el alero procede de una universidad con alta tradición formativa como es Duke, que exige prácticamente por Decreto Ley completar los cuatro años de formación universitaria en las filas de los ‘Blue Devils’, se entiende aún más su decisión de seguir creciendo como jugador en Europa y aspirar a la NBA con una reputación alta. Puede ser el mismo caso de Nikola Mirotic, elegido en el puesto número 23 del sorteo de este año por los Houston Rockets y traspasado posteriormente a Chicago Bulls, o de otros jugadores como los lituanos Valanciunas y Motiejunas, el checo Jan Vesely o el turco Enes Kanter, todos ellos elegidos en primera ronda y en condiciones de firmar por sus respectivos clubes NBA, pero que de momento han preferido quedarse en Europa.

Veremos si el camino a la inversa, es decir, de Estados Unidos a Europa, solo lo toma Kyle Singler o son otros los rookies que viendo la merma de los salarios en la NBA para los jugadores debutantes deciden conquistar el mercado turco, ruso o español. El precursor fue el base de los Milwaukee Bucks Brandon Jennings, cuando recaló en la Lottomatica de Roma en 2008 después de renunciar a jugar en los Wildcats de Arizona o en USC. Su caso generó mucha polémica sobre esa ‘fuga de talento’ que hasta hace muy pocos años parecía impensable. Jennings lo hizo por problemas académicos, más que por ambición económica, pero es probable que otros jugadores universitarios sí piensen en el dinero, ahora que la NBA reducirá drásticamente sus salarios al menos los primeros cuatro años, y decidan fichar por equipos europeos.

La experiencia de estos meses de ‘lockout’ crea el precedente con todo el mercado de agentes libres de la NBA que han venido a Europa, y el gran contrato europeo de Kyle Singler con el Real Madrid puede ser un impulso para que otros jugadores universitarios renuncien a la golosina de  la NBA ahora que ya no tiene tanto sabor a dólares y cambien la divisa norteamericana por el euro.

El plus del espectáculo


Inauguro sección en todoxdeportes.com, concretamente una tribuna de opinión dedicada a debatir sobre la actualidad baloncestística que se produzca tanto aquí en Europa como en Estados Unidos. A comienzos de este mes de noviembre que en breve termina, El País publicó un análisis sobre un problema que comienza a preocupar mucho en Europa: el descenso acentuado de los puntos por partido en los últimos años. Incluyó, además, un debate en el mundo de la canasta sobre cómo recuperar el buen tono anotador que se vivía, por ejemplo, en los años 80, donde el baloncesto era menos físico y primaba sobre todo el talento.

De entrada, es importante apreciar una característica muy positiva que ha tenido el baloncesto desde su aparición en 1879 en las canchas de la Universidad de Illinois, y que le ha dado gran vistosidad y espectáculo con el paso de los años; el baloncesto es, sin duda, un deporte moldeable, que se adapta perfectamente a cambios de reglas tales como dimensiones de la pista, distancia de las diferentes líneas de anotación, duración de los partidos, división por cuartos, etc. A pesar de estos cambios, la esencia del juego no se pierde, sino todo lo contrario, se enriquece con los años. Entonces, ¿por qué vivimos atrapados en partidos rácanos que difícilmente superan los 70 puntos?

Para empezar, debemos apreciar algunos esfuerzos por parte de la FIBA para revertir esta situación. En agosto de 2008, con motivo de los JJ.OO. de Pekín, FIBA publicó el último reglamento oficial de baloncesto hasta la fecha. Ahí se abrieron las nuevas vías para un reglamento más vistoso. Lo estamos viendo desde la pasada temporada en ACB, y desde hace dos en las distintas competiciones organizadas por la FEB. Este proceso culminará la próxima temporada con la unificación de normas a nivel mundial. Es decir, ningún partido de baloncesto se disputará con la línea de 6,25 y la zona trapezoidal. Al contrario, la ‘pintura’ ve mermar sus dimensiones, que pasan de los antiguos 5 metros de anchura en la boca del embudo de la línea de fondo hasta los 4,8 metros, y la línea de ‘3’ se aleja hasta los 6,75 metros. Además, la zona incluye ahora un semicírculo de no carga que impide al defensor sacar ventaja de su situación en favor del atacante, ya que una carga ofensiva con el jugador defensivo dentro de ese semicírculo, no se considerará falta en ataque y sí falta personal del defensor.



¿En qué favorecen estas medidas al espectáculo y a los puntos?

La respuesta es sencilla, pero la explicación algo más compleja. Con las nuevas dimensiones, lo que se pretende conseguir son mayores espacios cerca de la canasta para que se produzcan situaciones más cómodas de tiro. Con los jugadores exteriores y sus correspondientes pares defensivos defendiendo a casi 7 metros del aro, se abren mucho más las defensas y es más sencillo el juego de 1x1 o de Pick&Roll del atacante, además de reducirse las situaciones de tres segundos ofensivos en la zona. Por decirlo de otra forma, plantar una zona efectiva es muchísimo más complicado que hace unos años. Por poner un ejemplo de baloncesto ‘arcaico’ reciente en España, el C.B. Granada de Sergio Valdeolmillos en 2006. Con Curtis Borchardt como clara referencia interior, y jugadores como Roberto Gabini de alero y ‘Juampi’ Gutiérrez de ‘4’, Granada ponía el ‘cerrojazo’ atrás, aprovechando la gran intimidación de su hombre grande y desaconsejando los tiros cercanos a canasta. Esto provocaba partidos de muy pocos puntos, muchos de ellos a 60 puntos. Pues bien, se pretende que con las nuevas normas ningún equipo pueda sacar ventaja de este tipo de tácticas conservadoras. El problema, sin embargo, viene de los propios ‘anticuerpos’ que las defensas han aplicado a estas normas. Ha sido un crecimiento proporcional: a mayores espacios, mayor defensa. Y rápidamente los scouts se han dedicado a desarmar las jugadas ofensivas del rival, a límites poco sanos para las cabezas de esos ojeadores (más de 2 por equipo). Eso, unido al crecimiento físico de los jugadores, convierten la cancha en un lugar más pequeño cualitativamente hablando, en el que aprovechar esos espacios es mucho más complicado porque los jugadores ocupan mucho más las posiciones claves del juego: los postes y el arco exterior frontal de la canasta. Por tanto, ¿cómo solucionar este problema tan grave que reduce los espacios y perjudica la ventaja para el tirador?

Para empezar, y aquí todas las voces son unánimes, es esencial aumentar la anchura de la cancha para que los ataques aprovechen mucho más el arco lateral. Los esfuerzos de FIBA por crear más espacios en la zona están muy bien, pero si eso no lo acompañas con el ensanchamiento de la cancha, ocupar la línea exterior por los laterales es poco menos que una quimera, por el simple hecho de que es complicadísimo fijar allí la posición de tiro. Llevar la línea lateral medio metro atrás obligaría realmente a las defensas a abrirse mucho más para impedir el tiro cómodo de los tiradores puros rivales –los grandes protagonistas del baloncesto regido por la nueva normativa– y, por tanto, facilitar el juego de aleros y pívots cerca de la canasta. Más lanzamientos cercanos a canasta, más segundas jugadas con rebote ofensivo y, por consiguiente, más puntos.

Otra solución podría ser la que aplican en la NBA: los 3 segundos defensivos, lo que allí llaman defensa ilegal. Esta situación se castiga con una falta técnica al equipo infractor, penalizado con un tiro libre más saque lateral de su rival. Con esta medida, desaparecen completamente las defensas zonales. Por eso, históricamente ustedes habrán oído aquello de… “A los americanos, defensa zonal”. Pues sí, la única solución para defender con garantías a los equipos norteamericanos en torneos internacionales era la zona. Simplemente, porque no la conocían. Prodigioso ejemplo el que planteó ‘Pepu’ Hernández en Pekín 2008, con Carlos Jiménez devorando a Lebron James en una trampa defensiva para archivar en la memoria, Pau Gasol anulando a Dwight Howard y Felipe Reyes bregando contra Carmelo Anthony como si fuera un alero más.

Con estas dos medidas se conseguiría mejorar el espectáculo, sin duda. Con los pívots alejados de la zona, las posibilidades de penetración de los jugadores pequeños aumentarían y también lo harían los mates y ‘alley hoops’, ya que no habría tanto miedo al tapón del pívot rival. Lógicamente, y como ya he comentado, esto tampoco es la panacea para el problema de los puntos en Europa. Jugadores como Serge Ibaka comienzan a proliferar en la competición. Es decir, pívots grandes, físicos, que tienen un desplazamiento lateral espectacular, una colocación exquisita, y son capaces de sobreponerse a las ventajas del rival y seguir defendiendo con la misma efectividad. Stephane Lasme, Boniface Ndong, Lawrence Ekperigin, Saer Sené, Florent Pietrus, Kenny Adeleke, etc. ¿Ustedes los conocen? Este tipo de jugadores antes no se quedaban en España. La NBA hacía auténticas prospecciones como si de petróleo se tratase por las ruinosas canchas africanas buscando a su defensor ideal. Hoy, el baloncesto FIBA también apuesta por este tipo de jugadores, que si bien ofrecen espectáculo defensivo, reducen la puntuación global de un partido.

Así, parece que la propia concepción de juego europea es inamovible, como si se quisiera perpetuar el génesis y la filosofía de juego de Grecia y Turquía. Por una parte intentan dar carta blanca hacia un aperturismo del espectáculo, pero por otra parte enseguida buscan el antídoto contra ese peligroso enemigo llamado anarquía ofensiva.

Por eso, subir de 70 a 80 puntos no se reduce a la lógica de anotar cinco canastas más, jugar a mayor ritmo o mejorar los porcentajes de lanzamiento. Estamos ante una losa psicológica que se creó, precisamente, en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, en los de Barcelona, etc. El miedo a los americanos logró imbuir a los entrenadores europeos el espíritu defensivo. Ahí cambiaron todos sus preceptos de talento y se pusieron a defender, a reducir los puntos del rival como si todavía tuvieran pesadillas con los Jinetes del Apocalípsis encarnados en la piel de ‘Magic’ Johnson, Michael Jordan, Larry Bird o Pat Ewing.

Boza Maljkovic, Ettore Messina, Dusko Ivanovic. Son tres ejemplos de la influencia baloncestística europea, tres grandes ejemplos que han conseguido extender un juego de control, a pocos puntos, con ayudas defensivas feroces. Son los referentes de una filosofía de juego en estático, que repudia los contraataques, las canastas fáciles. Todos vemos cada fin de semana al Moncho Fernández o Joan Plaza de turno jurando palabrotas en inglés, rompiendo pizarras, sentando a grandes jugadores en el banco, por un par, tres, por una mala acción defensiva. El súmun es Ivanovic. Sus jugadores tienen tanto miedo a que su rival les anote una canasta que en ocasiones se olvidan de jugar en el ataque, considerando el doble castigo de varias acciones negativas: el banquillo.

Esa es la filosofía que dará el plus del espectáculo, más allá de los cambios normativos. La tendencia a castigar al jugador que no defiende acrecienta el miedo a atacar, a arriesgarse, a multiplicar los tiros y las anotaciones. En España, hay dos grandes diferencias: ACB versus Adecco Leb. La primera es un ejemplo del declive del baloncesto ofensivo, mientras que la segunda guarda en sus entrañas el secreto de los partidos a más de 80 puntos. Precisamente, es la liga europea con mayor ratio de anotación. ¿Cómo lo consiguen? Esto es muy sencillo: confiando en el talento del jugador. Mientras la ACB anuncia fichajes de músculo semana tras semana, en la hermana pequeña, la Leb, se fomenta el juego de jugadores talentosos y se apuesta por fichar jugadores que ofrezcan espectáculo ofensivo. Por tanto, como hemos visto en este artículo, el problema de la baja anotación en Europa es un tema complejo y que no parece ir a mejor, y que pasa por un cambio entero de filosofía baloncestística. Como siempre, en la formación de entrenadores, jugadores y directivos, se podrán poner las bases de un cambio de modelo beneficioso para este deporte tan agradecido (y tan maltratado últimamente) llamado baloncesto.