sábado, 3 de diciembre de 2011

Palencia Baloncesto 86 – 80 C.B. Granada

Duelo de triples en el fortín de Palencia


La cancha del Marta Domínguez, o debería decir Bloque B de la prisión federal de Alcatraz, ya que nadie ha salido vivo para contarlo, ha vuelto a espolear a su equipo para conseguir la sexta victoria consecutiva esta temporada y afianzar a Palencia en puestos de ‘Playoffs’ con siete victorias y cuatro derrotas. Una nueva exhibición en la zona de Adrian Moss (13 puntos y 23 de valoración), acompañada por el buen hacer tanto en defensa como en ataque de Michel Diouf (15 puntos y 8 rebotes), complicaron la existencia del ‘Cebé’ y ahogaron las posibilidades de los nazaríes de llevarse el encuentro.

Kyle Swanston se despidió de Palencia con una gran actuación. F.S.
Fue un duelo de triples. Granada anotó 12, pero Palencia contestó con 10, y con porcentajes nada despreciables: un 12 de 29 de Granada, para un 41%; y un 10 de 26 para Palencia, que se quedó en un 39% de acierto. Equilibrado estuvo también el factor de los rebotes (35-34 a favor de Palencia), pero los morados imprimieron un ritmo mucho más acorde a sus posibilidades, consiguiendo todos los cuartos al menos 20 puntos y dominaron netamente el factor de las asistencias. Lograron 17, en gran parte gracias al compensado dúo de bases Garrido-Mena (7 entre ambos) y al clínic de Adrian Moss en la zona titulado: ‘Cómo conseguí engañar al 2 contra 1’, con el jugador de Houston en el papel principal y el senegalés Michel Diouf en el papel de ‘matón’ recibiendo los pases de Moss, que repartió 4 asistencias. A Al Horford le cantan aquello de… ‘Abusador, abusador…’ en sus partidos con Dominicana. Ok. Si hoy la pista hubiera sido caribeña seguro que los mates de Diouf habrían sido recibidos a coro de esa manera.

Por lo demás, se notó el bajo estado de moral de un conjunto histórico como es el ‘Cebé’, en graves problemas por el concurso de acreedores, con José Coego totalmente desmoralizado –el club ya ha anunciado su salida, por lo que hoy ha disputado sus últimos minutos con la camiseta granadina y se suma a las bajas anteriores de Mark Payne y ‘Piwi’ García– y Jesús Fernández desbocado con las personales, de esas ridículas, de las que da rabia cometer. Dos en el primer cuarto, otra por bloqueo, una por rodear… En esas circunstancias se ahogó el Granada, que por si fuera poco cosa el infortunio, ‘Curro’ Segura se encargó de aumentarlo con sus protestas durante todo el partido que desembocaron en una falta técnica crucial en el último cuarto, con el 83-79 a favor de Palencia, y dos tiros libres de Roberto Guerra para apretar el encuentro.

El desastre nazarí lo intentaron arreglar entre tres hombres: Roberto Guerra, Edu Ruiz y Carlos Cobos. Entre los tres anotaron 53 de los 80 puntos de su equipo, pero resultaron insuficientes para superar el ritmo palentino, que bien es sabido que no perdona ningún partido a menos de 80 puntos, e imprime una intensidad despiadada en los últimos minutos jugando como local. Hasta el descanso, Granada parecía tener controlado el encuentro, con un primer cuarto impecable en el tiro exterior (4 de 6), que más tarde se complicó en el segundo período por el buen hacer de Quique Garrido, ‘enchufadísimo’ desde que entró en la cancha sustituyendo a Mena, castigado con dos faltas, y la intensidad de Michel Diouf, que terminó los primeros minutos con 10 puntos, 6 rebotes y 17 de valoración. A Granada le sostenía el ala-pívot vallisoletano Edu Ruiz, con 11 puntos y 6 rebotes. 45-40 reflejaba el marcador, y la afición castellana, entre alegre y nostálgica, ya se iba despidiendo del que ha sido un ‘temporero’ ejemplar: Kyle Swanston. Dos triples suyos en la primera parte, acompañados de otros dos del palentino ‘Juanpe’ García, equilibraban el duelo de triples al descanso (6-5 a favor de Granada).

En la reanudación, Palencia Baloncesto volvió a pecar con una salida ‘flojita’. Granada superaba la inexistente defensa morada y con un parcial impresionante de 7-19 alcanzó la máxima diferencia del partido a su favor (52-59) en apenas 6 minutos del tercer cuarto, gracias a 8 puntos de Roberto Guerra y 7 de Edu Ruiz. Lezcano pidió tiempo muerto y desde el banquillo apareció con la capa de superhéroe Adrian Moss. Lideró un parcial de 10-0 para los suyos con siete puntos consecutivos, y Garrido lo remató con un triple que ponía arriba a los castellanos (62-59). Después, el partido se volvió loco. El pívot de Villena Fernández iluminó la cuarta bombillita en el cuadro de las faltas y siguieron volando triples como si fueran misiles ‘tomahawk’ en una noche de Bagdad. Manu Rodríguez y Guerra equilibraron con sendos triples el tercero en su cuenta de Kyle Swanston, y pusieron el 67-65 a falta del último período.

Granada no se rindió y entró en los últimos minutos con posibilidades de llevarse el partido. Mamadou Samb y Carlos Cobos sostenían a los andaluces y en Palencia cogía el relevo en la pintura Ian O’Leary. El californiano protagonizó varias acciones espectaculares, con un triple y dos tapones, contestados rápidamente por Roberto Guerra con un triple que ponía a su equipo por arriba (72-74). El alero de Las Palmas se fue esta noche hasta los 22 puntos y 27 de valoración. En ese momento, Quique Garrido se tuvo que retirar lesionado al banquillo y surgió el cuarto mosquetero de Palencia: Jeff Xavier. Primero, empató el partido a 74, y después anotó un triple clave para el devenir del encuentro que puso a Palencia definitivamente por delante (79-76). Con ese marcador, en el Marta Domínguez pasaron la película ya anunciada anteriormente en esta crónica de ‘Cómo conseguí engañar al 2 contra 1’, con Moss en el papel de ‘gentleman’, Diouf como ‘matón’ y ‘Curro’ Segura como pardillo. La técnica por protestar fue el último aliento de su equipo. Mena no falló los tiros libres, y Palencia volvió a blindar con éxito un nuevo intento de fuga de la prisión del Marta Domínguez (86-80).

Declaraciones:

'Curro' Segura se mostró arrepentido por la falta técnica. F.S.
Curro Segura: El entrenador del ‘Cebé’ explicó la técnica señalada cuando apenas faltaba un minuto y medio para el final del encuentro. “Estaba reclamando una antideportiva a Carlos Cobos y el árbitro me ha señalado la técnica. No hemos tenido el último tiro para ganar el partido. Ha sido un error mío por esa protesta”. No obstante, valoró como buena la actuación arbitral e incidió en el daño del pívot Adrian Moss, al que no pudieron parar con acciones de dos contra uno, y en el acierto exterior de Palencia. Sobre la pobre actuación de Jesús Fernández comentó: “Jesús no ha sido duro de cabeza, le ha afectado verse tan pronto con las dos faltas”.

Natxo Lezcano: El técnico vitoriano destacó la buena mentalidad y el buen estado físico de Palencia en el último cuarto. “Hemos puesto nuestro propio ritmo. Los dos bases se han compensado y Moss ha sabido leer muy bien las situaciones especiales que le planteaba la defensa de Granada. Adrian juega con mucha cabeza y para el equipo”. Sobre Kyle Swanston, que jugó su último partido con la camiseta de Palencia Baloncesto, valoró: “Estoy súper contento con Kyle. Tenía una situación complicada por el contrato temporal pero se ha integrado perfectamente. Es la decisión más difícil que he tomado como entrenador desde que estoy aquí, pero Konaté ya tiene el alta médica y debemos quedarnos con uno. Le deseo lo mejor a Kyle, es un gran profesional y todos estamos muy contentos con él”.

Palencia Baloncesto: Mena (4), Xavier (14), Bravo (5), Moss (13), Diouf (15) –quinteto inicial– Garrido (9), ‘Juanpe’ García (6), Swanston (9), O’Leary (9), Leichtweis (2).

C.B. Granada: Carlos Cobos (13), ‘Manu’ Rodríguez (8), Guerra (22), Edu Ruiz (18), Jesús Fernández (3) –quinteto inicial– Ángel Hernández (0), Rai López (0), ‘Francis’ Sánchez (5), Coego (2), Samb (9).

Crónica: Fernando Sancho.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Kyle Singler o los efectos reales del 'lockout'

El fichaje de Kyle Singler por el Real Madrid es un indicio de lo que va a ser el nuevo modelo contractual en el baloncesto mundial post ‘lockout’ 2.0. La cláusula del nuevo convenio de la NBA, que se tiene que firmar durante esta semana, refleja un descenso progresivo del salario de los ‘rookies’, que disminuirá hasta un 12% del montante actual. Esta circunstancia provocará que muchos jugadores elegidos al final de la primera ronda o en segunda ronda se planteen si es conveniente debutar en la máxima competición mundial en el equipo que los ‘draftéo’ o esperar unos cuantos años para poder firmar como agentes libres un contrato mucho más razonable y acorde a sus prestaciones. Mientras, Europa y sus euros parecen un bonito escaparate en el que deslumbrar. Esto sucede debido al férreo sistema de salarios progresivos de la NBA, que trastoca a los nuevos jugadores procedentes de la NCAA o de equipos europeos. Hasta ahora esto era una evidencia, y la mayoría de jugadores europeos esperaban los cuatro años reglamentarios que permite la NBA para firmar un contrato como ‘rookie’ y así forjarse una trayectoria sólida en Europa. Posteriormente, daban el salto como ‘agentes libres’ años después, negociando unas cantidades más acordes a sus prestaciones. No obstante, el jugador universitario solía ‘volar’ rumbo a los calores de la NBA, con apenas 18 años cumplidos y todo por aprender. ¿Que salía mal la jugada? Peregrinaba hacia ligas menores. ¿Que salía bien? Ya se había asegurado un sueldo bastante coherente durante algunos años y su próximo contrato sería realmente bueno, o no sería, pero su carrera deportiva siempre tendría salida.

Pero las nuevas circunstancias económicas que rodean a la liga comienzan a hacer dudar a ese tipo de jugadores. ¿Qué es más rentable, quedarse en Estados Unidos cobrando durante cuatro años el salario base progresivo o venir a Europa, elevar el caché durante esos años en los que vas a cobrar muchos más euros que dólares allí, y comenzar de cero después en la NBA con experiencia profesional, buena situación económica y grandes perspectivas de futuro?

El caso de Kyle Singler es un fiel reflejo de esta nueva tendencia. Fue elegido en el puesto 33 de segunda ronda por los Detroit Pistons y este verano recaló en las filas del Lucentum Alicante aprovechando la coyuntura del ‘lockout’. Ahora, el Real Madrid ha llamado a sus puertas. El contrato que al parecer podría ofrecer la entidad blanca asciende a los 900.000 dólares (unos 675.000 euros), ante lo que nada puede hacer Detroit, limitado por la imposibilidad de una negociación directa con el jugador mientras no se abra el periodo de fichajes en la NBA, y limitado por la propia NBA, que no permite pagar salarios tan altos a los rookies en su primer año de competición. Su propio representante ha reconocido que la oferta del Real Madrid es “realmente atractiva” y que el jugador no podía dejar pasar esta oportunidad. Ha sido un fichaje exprés donde todas las partes han actuado rápido para salir beneficiadas, excepto Detroit, por las causas ya enumeradas.

Kyle Singler y Coach 'K' consiguieron el título universitario en 2010 para los 'Blue Devils' de Duke

El club blanco, por su parte, recompone los flancos y refuerza una posición ‘coja’ tras la vuelta de Rudy a Dallas, y Alicante consigue obtener beneficios económicos por el ex jugador de Duke, que de otra manera habría abandonado la Costa Blanca totalmente gratis. Esto se habría producido tras la firma del nuevo convenio –aún pendiente de aprobación–. En ese caso, Kyle seguiría siendo dueño de su destino, pero Alicante no percibiría ningún rédito por su traspaso, por lo que se supone que la negociación ha sido tan sencilla como un pacto entre el Real Madrid y Alicante para fichar al jugador antes de la firma del convenio, ante la salida inmediata de Singler hacia ‘Motown’ para firmar con los Pistons.

El Real Madrid ató rápido los cabos y se hizo con los servicios de Singler, y teniendo en cuenta que el alero procede de una universidad con alta tradición formativa como es Duke, que exige prácticamente por Decreto Ley completar los cuatro años de formación universitaria en las filas de los ‘Blue Devils’, se entiende aún más su decisión de seguir creciendo como jugador en Europa y aspirar a la NBA con una reputación alta. Puede ser el mismo caso de Nikola Mirotic, elegido en el puesto número 23 del sorteo de este año por los Houston Rockets y traspasado posteriormente a Chicago Bulls, o de otros jugadores como los lituanos Valanciunas y Motiejunas, el checo Jan Vesely o el turco Enes Kanter, todos ellos elegidos en primera ronda y en condiciones de firmar por sus respectivos clubes NBA, pero que de momento han preferido quedarse en Europa.

Veremos si el camino a la inversa, es decir, de Estados Unidos a Europa, solo lo toma Kyle Singler o son otros los rookies que viendo la merma de los salarios en la NBA para los jugadores debutantes deciden conquistar el mercado turco, ruso o español. El precursor fue el base de los Milwaukee Bucks Brandon Jennings, cuando recaló en la Lottomatica de Roma en 2008 después de renunciar a jugar en los Wildcats de Arizona o en USC. Su caso generó mucha polémica sobre esa ‘fuga de talento’ que hasta hace muy pocos años parecía impensable. Jennings lo hizo por problemas académicos, más que por ambición económica, pero es probable que otros jugadores universitarios sí piensen en el dinero, ahora que la NBA reducirá drásticamente sus salarios al menos los primeros cuatro años, y decidan fichar por equipos europeos.

La experiencia de estos meses de ‘lockout’ crea el precedente con todo el mercado de agentes libres de la NBA que han venido a Europa, y el gran contrato europeo de Kyle Singler con el Real Madrid puede ser un impulso para que otros jugadores universitarios renuncien a la golosina de  la NBA ahora que ya no tiene tanto sabor a dólares y cambien la divisa norteamericana por el euro.

El plus del espectáculo


Inauguro sección en todoxdeportes.com, concretamente una tribuna de opinión dedicada a debatir sobre la actualidad baloncestística que se produzca tanto aquí en Europa como en Estados Unidos. A comienzos de este mes de noviembre que en breve termina, El País publicó un análisis sobre un problema que comienza a preocupar mucho en Europa: el descenso acentuado de los puntos por partido en los últimos años. Incluyó, además, un debate en el mundo de la canasta sobre cómo recuperar el buen tono anotador que se vivía, por ejemplo, en los años 80, donde el baloncesto era menos físico y primaba sobre todo el talento.

De entrada, es importante apreciar una característica muy positiva que ha tenido el baloncesto desde su aparición en 1879 en las canchas de la Universidad de Illinois, y que le ha dado gran vistosidad y espectáculo con el paso de los años; el baloncesto es, sin duda, un deporte moldeable, que se adapta perfectamente a cambios de reglas tales como dimensiones de la pista, distancia de las diferentes líneas de anotación, duración de los partidos, división por cuartos, etc. A pesar de estos cambios, la esencia del juego no se pierde, sino todo lo contrario, se enriquece con los años. Entonces, ¿por qué vivimos atrapados en partidos rácanos que difícilmente superan los 70 puntos?

Para empezar, debemos apreciar algunos esfuerzos por parte de la FIBA para revertir esta situación. En agosto de 2008, con motivo de los JJ.OO. de Pekín, FIBA publicó el último reglamento oficial de baloncesto hasta la fecha. Ahí se abrieron las nuevas vías para un reglamento más vistoso. Lo estamos viendo desde la pasada temporada en ACB, y desde hace dos en las distintas competiciones organizadas por la FEB. Este proceso culminará la próxima temporada con la unificación de normas a nivel mundial. Es decir, ningún partido de baloncesto se disputará con la línea de 6,25 y la zona trapezoidal. Al contrario, la ‘pintura’ ve mermar sus dimensiones, que pasan de los antiguos 5 metros de anchura en la boca del embudo de la línea de fondo hasta los 4,8 metros, y la línea de ‘3’ se aleja hasta los 6,75 metros. Además, la zona incluye ahora un semicírculo de no carga que impide al defensor sacar ventaja de su situación en favor del atacante, ya que una carga ofensiva con el jugador defensivo dentro de ese semicírculo, no se considerará falta en ataque y sí falta personal del defensor.



¿En qué favorecen estas medidas al espectáculo y a los puntos?

La respuesta es sencilla, pero la explicación algo más compleja. Con las nuevas dimensiones, lo que se pretende conseguir son mayores espacios cerca de la canasta para que se produzcan situaciones más cómodas de tiro. Con los jugadores exteriores y sus correspondientes pares defensivos defendiendo a casi 7 metros del aro, se abren mucho más las defensas y es más sencillo el juego de 1x1 o de Pick&Roll del atacante, además de reducirse las situaciones de tres segundos ofensivos en la zona. Por decirlo de otra forma, plantar una zona efectiva es muchísimo más complicado que hace unos años. Por poner un ejemplo de baloncesto ‘arcaico’ reciente en España, el C.B. Granada de Sergio Valdeolmillos en 2006. Con Curtis Borchardt como clara referencia interior, y jugadores como Roberto Gabini de alero y ‘Juampi’ Gutiérrez de ‘4’, Granada ponía el ‘cerrojazo’ atrás, aprovechando la gran intimidación de su hombre grande y desaconsejando los tiros cercanos a canasta. Esto provocaba partidos de muy pocos puntos, muchos de ellos a 60 puntos. Pues bien, se pretende que con las nuevas normas ningún equipo pueda sacar ventaja de este tipo de tácticas conservadoras. El problema, sin embargo, viene de los propios ‘anticuerpos’ que las defensas han aplicado a estas normas. Ha sido un crecimiento proporcional: a mayores espacios, mayor defensa. Y rápidamente los scouts se han dedicado a desarmar las jugadas ofensivas del rival, a límites poco sanos para las cabezas de esos ojeadores (más de 2 por equipo). Eso, unido al crecimiento físico de los jugadores, convierten la cancha en un lugar más pequeño cualitativamente hablando, en el que aprovechar esos espacios es mucho más complicado porque los jugadores ocupan mucho más las posiciones claves del juego: los postes y el arco exterior frontal de la canasta. Por tanto, ¿cómo solucionar este problema tan grave que reduce los espacios y perjudica la ventaja para el tirador?

Para empezar, y aquí todas las voces son unánimes, es esencial aumentar la anchura de la cancha para que los ataques aprovechen mucho más el arco lateral. Los esfuerzos de FIBA por crear más espacios en la zona están muy bien, pero si eso no lo acompañas con el ensanchamiento de la cancha, ocupar la línea exterior por los laterales es poco menos que una quimera, por el simple hecho de que es complicadísimo fijar allí la posición de tiro. Llevar la línea lateral medio metro atrás obligaría realmente a las defensas a abrirse mucho más para impedir el tiro cómodo de los tiradores puros rivales –los grandes protagonistas del baloncesto regido por la nueva normativa– y, por tanto, facilitar el juego de aleros y pívots cerca de la canasta. Más lanzamientos cercanos a canasta, más segundas jugadas con rebote ofensivo y, por consiguiente, más puntos.

Otra solución podría ser la que aplican en la NBA: los 3 segundos defensivos, lo que allí llaman defensa ilegal. Esta situación se castiga con una falta técnica al equipo infractor, penalizado con un tiro libre más saque lateral de su rival. Con esta medida, desaparecen completamente las defensas zonales. Por eso, históricamente ustedes habrán oído aquello de… “A los americanos, defensa zonal”. Pues sí, la única solución para defender con garantías a los equipos norteamericanos en torneos internacionales era la zona. Simplemente, porque no la conocían. Prodigioso ejemplo el que planteó ‘Pepu’ Hernández en Pekín 2008, con Carlos Jiménez devorando a Lebron James en una trampa defensiva para archivar en la memoria, Pau Gasol anulando a Dwight Howard y Felipe Reyes bregando contra Carmelo Anthony como si fuera un alero más.

Con estas dos medidas se conseguiría mejorar el espectáculo, sin duda. Con los pívots alejados de la zona, las posibilidades de penetración de los jugadores pequeños aumentarían y también lo harían los mates y ‘alley hoops’, ya que no habría tanto miedo al tapón del pívot rival. Lógicamente, y como ya he comentado, esto tampoco es la panacea para el problema de los puntos en Europa. Jugadores como Serge Ibaka comienzan a proliferar en la competición. Es decir, pívots grandes, físicos, que tienen un desplazamiento lateral espectacular, una colocación exquisita, y son capaces de sobreponerse a las ventajas del rival y seguir defendiendo con la misma efectividad. Stephane Lasme, Boniface Ndong, Lawrence Ekperigin, Saer Sené, Florent Pietrus, Kenny Adeleke, etc. ¿Ustedes los conocen? Este tipo de jugadores antes no se quedaban en España. La NBA hacía auténticas prospecciones como si de petróleo se tratase por las ruinosas canchas africanas buscando a su defensor ideal. Hoy, el baloncesto FIBA también apuesta por este tipo de jugadores, que si bien ofrecen espectáculo defensivo, reducen la puntuación global de un partido.

Así, parece que la propia concepción de juego europea es inamovible, como si se quisiera perpetuar el génesis y la filosofía de juego de Grecia y Turquía. Por una parte intentan dar carta blanca hacia un aperturismo del espectáculo, pero por otra parte enseguida buscan el antídoto contra ese peligroso enemigo llamado anarquía ofensiva.

Por eso, subir de 70 a 80 puntos no se reduce a la lógica de anotar cinco canastas más, jugar a mayor ritmo o mejorar los porcentajes de lanzamiento. Estamos ante una losa psicológica que se creó, precisamente, en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, en los de Barcelona, etc. El miedo a los americanos logró imbuir a los entrenadores europeos el espíritu defensivo. Ahí cambiaron todos sus preceptos de talento y se pusieron a defender, a reducir los puntos del rival como si todavía tuvieran pesadillas con los Jinetes del Apocalípsis encarnados en la piel de ‘Magic’ Johnson, Michael Jordan, Larry Bird o Pat Ewing.

Boza Maljkovic, Ettore Messina, Dusko Ivanovic. Son tres ejemplos de la influencia baloncestística europea, tres grandes ejemplos que han conseguido extender un juego de control, a pocos puntos, con ayudas defensivas feroces. Son los referentes de una filosofía de juego en estático, que repudia los contraataques, las canastas fáciles. Todos vemos cada fin de semana al Moncho Fernández o Joan Plaza de turno jurando palabrotas en inglés, rompiendo pizarras, sentando a grandes jugadores en el banco, por un par, tres, por una mala acción defensiva. El súmun es Ivanovic. Sus jugadores tienen tanto miedo a que su rival les anote una canasta que en ocasiones se olvidan de jugar en el ataque, considerando el doble castigo de varias acciones negativas: el banquillo.

Esa es la filosofía que dará el plus del espectáculo, más allá de los cambios normativos. La tendencia a castigar al jugador que no defiende acrecienta el miedo a atacar, a arriesgarse, a multiplicar los tiros y las anotaciones. En España, hay dos grandes diferencias: ACB versus Adecco Leb. La primera es un ejemplo del declive del baloncesto ofensivo, mientras que la segunda guarda en sus entrañas el secreto de los partidos a más de 80 puntos. Precisamente, es la liga europea con mayor ratio de anotación. ¿Cómo lo consiguen? Esto es muy sencillo: confiando en el talento del jugador. Mientras la ACB anuncia fichajes de músculo semana tras semana, en la hermana pequeña, la Leb, se fomenta el juego de jugadores talentosos y se apuesta por fichar jugadores que ofrezcan espectáculo ofensivo. Por tanto, como hemos visto en este artículo, el problema de la baja anotación en Europa es un tema complejo y que no parece ir a mejor, y que pasa por un cambio entero de filosofía baloncestística. Como siempre, en la formación de entrenadores, jugadores y directivos, se podrán poner las bases de un cambio de modelo beneficioso para este deporte tan agradecido (y tan maltratado últimamente) llamado baloncesto.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Haciendo las maletas

Con el fin del ‘lockout’, ahora toca analizar cómo afectará la nueva situación a los clubes europeos de primer nivel. Hemos disfrutado de dos meses de espectáculo en la Euroliga y en la Liga Endesa, pero muchos avisaron de los efectos perniciosos de comprometer la composición de las plantillas con jugadores NBA, que ahora deben volver a sus equipos de origen en cuanto sea oficial la firma del nuevo convenio pactado entre el sindicato y la patronal. La nueva situación afectará al devenir del ‘Top 16’, de la Copa del Rey y del resto de competiciones europeas. De los grandes clubes del continente, tan solo Barcelona Regal y Panathinaikos renunciaron al caramelo de los apetecibles fichajes ‘apátridas’ procedentes de los Estados Unidos, y parece que la jugada no les ha salido mal.

En España, Real Madrid y Caja Laboral serán los clubes más afectados, teniendo que deshacerse de dos jugadores a partir del 9 de diciembre presumiblemente, cuando comience la pretemporada en la NBA. Otros tres equipos, como Lucentum Alicante, DKV Joventut y Valencia Basket también perderán a una de sus estrellas por el desbloqueo de la situación contractual de la liga norteamericana.

El equipo blanco dio un golpe de efecto tras el Eurobasket anunciando el fichaje de Rudy Fernández por 2,7 millones de euros anuales, que tiene contrato en vigor con Dallas Mavericks hasta junio de 2012 por menos de la mitad (1,6 millones de dólares, que son apenas 1,2 millones de euros al cambio), y más tarde con el contrato temporal por 2 meses del pívot congolés nacionalizado español Serge Ibaka, propiedad de los Thunder hasta 2014, para suplir la lesión de Novica Velickovic. Dos jugadores muy importantes en el esquema de Pablo Laso que deberá sacarle el mayor jugo a los que se quedan. De hecho, ya se han visto algunas pruebas del entrenador vitoriano en el partido de Zaragoza, en el que Rudy no ha podido jugar por un esguince de rodilla. Llull tendrá minutos de ‘2’ compartiendo dirección de juego con Sergio Rodríguez, y Jaycee Carroll aumentará exponencialmente sus minutos en pista, teniendo que asumir el papel de anotador compulsivo que tenía en Gran Canaria. La baja de Ibaka no debería tener tanta trascendencia, pues la rotación interior del Real Madrid es amplia y el ala-pivot serbio Novica Velickovic volverá a las canchas en breve. Laso tiene el reto de conseguir una mayor agresividad defensiva de sus jugadores altos, liderada por Nicola Mirotic, pero apoyada sobre todo en Ante Tomic, que debe dar un paso adelante en esa faceta del juego ante la pérdida de músculo provocada por la marcha de Serge.

Kevin Seraphin volverá a los Wizards
Por su parte, el Caja Laboral perderá al base-escolta esloveno Goran Dragic (Houston Rockets), y al pívot francés Kevin Seraphin, propiedad de Washington Wizards. Lejos de suponer un perjuicio para los intereses de Baskonia, la recomposición de la plantilla puede ser una oportunidad para que ‘exploten’ definitivamente jugadores de gran nivel como Thomas Heurtel y Pau Ribas, además de examinar el potencial real de un ex NBA como Joey Dorsey, agente libre que no tiene la obligación de volver a Estados Unidos tras el ‘lockout’, y que no ha tenido demasiadas oportunidades en el equipo hasta ahora. Se espera también la vuelta a principios de año del pívot polaco Maciej Lampe, aquejado de una lesión en la cadera desde agosto, y el debut de Dejan Musli para suplir la baja por un mes de Milko Bjelica, con un esguince de rodilla. Serían 3 las bajas NBA en el club vasco si contamos la del ex escolta de los Warriors, y ahora agente libre, Reggie Williams, ‘cortado’ por lesión durante esta semana.

Los otros tres equipos que perderán a una estrella de vuelta a los Estados Unidos son: DKV Joventut, con el joven alero Christian Eyenga, en poder de los Cleveland Cavaliers; Valencia Basket, que deberá continuar sin el brasileño Tiago Splitter (San Antonio Spurs) apenas 10 días después de su llegada al equipo; y el Lucentum Alicante, que probablemente pierda a su campeón de la NCAA Kyle Singler para negociar con el equipo que lo drafteó, Detroit Pistons, aunque en su contrato con Alicante figura una cláusula de salida que no está obligado a cumplir, pues no ha firmado aún su contrato de ‘rookie’. Su salida depende de él.


Europa, entre positivo y fugaz

En Europa movieron ficha muchos equipos de Euroliga para conseguir un golpe de efecto de cara al ‘Top 16’. Ha habido de todo, como en botica: jugadores positivos como Andrei Kirilenko o Nicolás Batum, que han ayudado a CSKA y Nancy, respectivamente, a sumar muchas victorias, pero también grandes ‘batacazos’. Fue destacada la espantada del ala-pívot de los ‘Cavs’ Alonzo Gee, del Asseco Prokom polaco, que anunció su vuelta a Estados Unidos a través de un ‘sms’, pero también la desconexión del mundo de los vivos del base de los Nuggets Ty Lawson, absolutamente inadaptado al baloncesto del Zalgiris Kaunas. Otra situación ridícula fue la que se vivió en la Virtus italiana, con el culebrón del no partido finalmente de Kobe Bryant, que rechazó disputar ‘el partido del millón de euros’ con el equipo de Bolonia.

Deron Williams, aburrido y sin rumbo en su nueva ciudad franquicia, Nueva Jersey, fue el primero en cruzar el Atlántico para aterrizar en Besiktas, un equipo que se quedó fuera de la FIBA Eurocup, y que tan solo le ha podido brindar algún partido de Eurochallenge al base de West Virginia, además de la no despreciable cifra de 3,5 millones de euros. Lo más destacado fueron sus 50 puntos esta semana frente al Gottingen alemán. Precisamente, Turquía ha sido el refugio de bastantes jugadores, tentados por el dinero de una liga que progresa año tras año gracias a fichajes mediáticos. El alero de Oklahoma, Sefolosha, firmó por Fenerbahçe Ulker; el pívot de los Hawks, Zaza Pachulia, recaló en las filas del Galatasaray; y el alero de Milwaukee Bucks, Ersan Ilyasova, jugó la Euroliga con el Anadolu Efes, junto al escolta esloveno de los Nets Sasha Vujacic (agente libre, con la opción de quedarse al no tener cláusula de salida). Lamar Odom, compañero de Pau Gasol en Lakers, fichó esta semana también por Besiktas, pero la nueva situación contractual ha truncado el traspaso y Odom ni siquiera se ha movido de su casa. Un caso parecido al del base TJ Ford en el KK Zagreb croata, que tan solo ha podido disputar un par de encuentros en su nuevo club.

En igual situación se encuentra Tyreke Evans, ‘combo guard’ de los Kings, que anunció el viernes su llegada a Roma, pero tuvo que anularla pocas horas después. Italia también notará el fin del ‘lockout’. Milán pierde a su estrella, Danillo Gallinari, que deberá volver a Nueva York. En Francia hasta 7 jugadores tendrán que hacer las maletas. Destacan Tony Parker, que pagó de su bolsillo el seguro para jugar en el equipo del cual es accionista, el Asvel Villeurbanne, y Nicolas Batum, protagonista en Nancy y MVP de la cuarta jornada de la Euroliga. Otros franceses de vuelta a casa son Ronny Turiaf (también en Villerbaune), Boris Diaw (Burdeos), Ian Mahinmi (Le Havre), Pape Sy (Gravelines) y Ajinca (Toulon).

En el resto de Europa nos encontramos con jugadores destacados como Jordan Farmar (Macabbi), Danny Green (Olimpia Ljulbjana) o Nikola Pekovic (Partizan de Belgrado), que regresarán cuando comience la liga, pero también con otros jugadores que pueden quedarse ya que no firmaron cláusula de salida en caso de que se resolviese el ‘lockout’. Este es el caso de Nenad Krstic (CSKA de Moscú), Sonny Weems (Zalgiris Kaunas), Darius Songaila (Galatasaray), David Andersen (Montepaschi de Siena), Acie Law (Partizán de Belgrado) y Hillton Armstrong (Asvel Villeurbanne).

Andrei Kirilenko quiere quedarse en el CSKA toda la temporada

Entre los jugadores que no firmaron por equipos europeos, destaca la llegada de jugadores NBA a China, como los ex de Denver Wilson Chandler, Kenyon Martin y J.R. Smith, que se lanzaron a la aventura china, y que no podrán regresar debido al bloqueo contractual de esa liga con los jugadores extranjeros. También se ven afectados por este tipo de contratos Aaron Brooks (Phoenix Suns), Dan Gadzuric (Milwaukee Bucks), Josh Powell (Atlanta Hawks), Randolph Morris (Atlanta Hawks) y Luther Head (Sacramento Kings). Se salva de la quema solamente el alero de los Wizards Yianlian Ji, que por su condición de jugador local no le afecta la cláusula de no salida.

Son más de 50 jugadores los que tendrán que hacer la maleta por la mágica noticia. La mayoría deseaban volver, incluido el propio Rudy Fernández, que no ha escondido su deseo de triunfar con el vigente campeón de la NBA, Dallas Mavericks; no obstante, son públicas las intenciones de jugadores como Andrei Kirilenko de quedarse en la capital rusa y continuar con el CSKA, para aspirar al cetro continental. Se rumorea que podría volver a Utah por un mes y romper su contrato para que esto fuera posible.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Cataclismos de un negocio pueril / Show must go on

El lunes se cumplieron veinte años de 'La rueda de prensa'. El 7 de noviembre de 1991, el mejor base de la historia del baloncesto, Earvin Effay Johnson Jr., el gran 'Magic' Johnson, anunciaba que dejaba el baloncesto. Era portador del VIH. Una tragedia que hacía temblar todos los pilares ideológicos de los Estados Unidos. El ídolo lo dejaba. Mucho se rumoreó, y muchas fueron las presiones a las que se sometía Magic. El estigma de la raza, el desconocimiento de una enfermedad terriblemente mortal en aquellos días y la la asociación mediática del Sida con la homosexualidad, le hicieron desistir y dejar el baloncesto. Demasiadas losas de incomprensión recaían sobre el maravilloso jugador de Michigan.



Magic, como él mismo confesó, había mantenido relaciones sexuales con más de 1.000 mujeres sin tomar ningún tipo de precaución "Nunca piensas que te vaya a suceder a ti. Mi vida cambiará a partir de ahora, pero espero vivir por mucho tiempo todavía". Era la serenidad de un hombre arrepentido, el gran ídolo de los 80, un icono en la Costa Oeste de los Estados Unidos. Aquel día, en Inglewood, California, Magic no solo dejaba el baloncesto para siempre, también le confesaba a su mujer sus infidelidades y su propia enfermedad.

El tres veces mejor jugador de la liga destapaba todas sus miserias delante de cientos de cámaras. Hoy, 20 años después, se recuerda ese hecho como un duro acto de redención, y, quizá, como el triunfo del miedo sobre la esperanza. "Si en ese momento hubiera sabido todo lo que sé ahora sobre la enfermedad, seguramente no me habría retirado", declaró recientemente el ex base de los Lakers. A su lado, su esposa Cookie y su representante y ex entrenador en L.A., Pat Riley, en una rueda de prensa que jamás pensó que podría volver a dar. Para Magic, su vida ha cambiado. Con los nuevos avances en medicina ha conseguido reducir su medicación, pero asegura vivir una vida sana y ordenada. "Me levanto todos los días a las seis de la mañana, hago deporte y me mantengo sano. Mi doctor me lo dijo en 1991 y he seguido fielmente sus consejos. Espero estar aquí por mucho tiempo". Quizá, Magic fue el icono que nadie quería ver con esa enfermedad, y por eso su caso ayudó a recaudar muchos fondos para combatir el virus y desarrollar una vacuna. No obstante, lamentablemente mueren cada año en el mundo más de 2 millones de personas a causa del VIH, sobre todo en África, que no puede costear el precio de las patentes farmacológicas de las multinacionales europeas y norteamericanas y también tiene prohibido fabricar su propia vacuna.

El anuncio de 'Magic' Johnson fue la premonición de otro gran cataclismo mediático y cultural que se iba a producir al otro lado del atlántico, en Londres, cuando pocos días después, otro gran icono de la cultura fan y del R&R, no sobrevivía al virus del Sida. Freddie Mercury moría a los 45 años, con la última imagen de su amado, Jim Hutton, intentando vestirle para llevarle a un hospital. Su amada mansión del Garden Lodge contempló sus últimas horas. Precisamente, Freddie había confesado 24 horas antes que padecía SIDA. Tenía que acallar los rumores, que incesantes aparecían en la prensa británica. El cantante de Zanzibar (la actual Tanzania) llevaba dos años sufriendo la enfermedad, y en su última agonía decidió hacerlo público. Fue a través de Jim, quien remitió la carta a los medios de comunicación ante el lamentable estado de salud de su compañero sentimental. Un súbito ataque broncopulmonar en la noche londinense se lo llevó. Sus anticuerpos no soportaron más el acecho del virus. El 24 de noviembre de 1991 se nos iba un genio.

Pau Gasol celebra esta semana sus diez años en la NBA. Llegó sin hacer mucho ruido, como un larguiducho al estado de Tennessee, a la ciudad de Memphis, donde los trasnochados se visten de Elvis y los fans peregrinan hacia Graceland para estar al lado del 'inmortal'. El de Sant Boi ha cosechado dos campeonatos consecutivos -en 2009 y 2010- en la ciudad de Los Ángeles, donde triunfó Magic, y el título al 'rookie del año' en 2002. Ahora muchos lo consideran como el mejor jugador español de todos los tiempos, y uno de los cinco mejores jugadores europeos de la historia. En la selección también lo ha ganado todo, destacando el Mundobasket de Japón en 2006 y los dos Eurobasket conquistados en Polonia 2009 y Lituania 2011. El 1 de noviembre de 2001 Pau saltaba por primera vez a una cancha de baloncesto. El 'Piramyd Center' veía debutar a Pau contra los 'bad boys' de Detroit, un equipo sagrado en los 90, idolatrado a mediados de la pasada década, irremediablemente en crisis en la actualidad. Esa noche Pau metió 4 puntos y capturó 4 rebotes. Era solo un esbozo de lo que iba a conseguir en la liga.




Estos días son, por tanto, de recuerdos, de efemérides. Unos por su aportación al deporte, el otro por su aportación a la música, que, curiosamente, le une muy estrechamente al mundo de las celebraciones deportivas. Su 'We are the champions' es el himno que siempre suena al finalizar un torneo; Freddie siempre odió ese tema, sin embargo. Paradójicamente, su mayor éxito fue su tema más odiado, por lo maniqueo y manoseado. Le pasaba igual a Espronceda con su canción del pirata, y a muchos artistas que reniegan de las masas repetitivas y machaconas. Es totalmente entendible.

Baloncesto y música, música y baloncesto. Ahora es ruido, solamente. Un ruido como a disco rayado que no cesa de girar. El 'Where nothing happens' como lema  de una liga que vive de efemérides, de repetir partidos históricos y de arrastrar su propia ruina en los despachos de Nueva York. Es duro decirlo, pero el baloncesto mundial palpita a muy pocos latidos por minuto, está en un estado catatónico. Las defensas, la no confianza en el talento, los físicos que inundan las pistas y no dejan espacios a la improvisación... y, finalmente, el cierre patronal de la NBA. Los años de bonanza permiten recordar con añoranza a ese 'combo guard-forward-center' que fue Magic, y las aventuras de nuestro querido Pau Gasol. Pero, mucho me temo que nadie recordará a los actuales jugadores, de mantenerse así la situación. El espectáculo profesional de la NBA yace en un yermo vació de esperanza y referentes. Desde que Jordan abandonó definitivamente el espectáculo en 2003, todo se ha ido hundiendo poco a poco. Hoy las partes están muy lejos de llegar a un acuerdo, y solo los recuerdos desvían algo la atención. Este año no hay NBA, este año se cumplen 20 años de 'La rueda de prensa' de 'Magic', de la muerte de Freddie; diez años del debut de Pau. 'Show must go on'.

domingo, 30 de octubre de 2011

120 días de Lockout

La NBA, 4 meses después de su adiós
Cuando la llave decida por fin girar el viejo candado de ilusiones que custodia el imperio baloncestístico de los Estados Únidos, una reja metálica, tétrica, que se alza sobre los cipreses que se mecen al son del día de los muertos, chirriará, y el regusto a resaca monumental cubrirá todos los rincones del planeta de la canasta.

El impacto de esas rejas abriéndose será tal, que lo sentirán en Vitoria, en Madrid, en Moscú, Milano, Vilnius, Tel Aviv, Nancy, Estambul, y en general en todas las ciudades por las que pululan viejas ánimas errantes que han escapado de sus propias tumbas baloncestísticas, buscando los orígenes de un baloncesto puro, que creció muy lejos de California, cuna en la que el inmigrante escocés James Naismith inventó este deporte, pero que recuerdan con orgullo los principios básicos del baloncesto.

Mientras, en Nueva York, pulmón de emigración mundial por excelencia, un grupo de hombres con muchos millones y muy pocos escrúpulos, han decidido atormentar con la pesadilla del reparto salarial a todo el mundo de la canasta, que se debate entre el 52% del BRI que pide el sindicato de jugadores, el 50% que ofrece la patronal, las pérdidas multimillonarias que causarán los más de 200 partidos cancelados, y el trauma de no saber cuándo empezará el baile de una liga, que está oficialmente cancelada hasta el 30 de noviembre, y que recuerda con nostalgia su otra 'muerte' allá por 1998.

Michael Jordan y su sexto pedrolo de oro
En junio de ese mismo año, Michael Jordan se disfrazó de Dios, o Dios se disfrazó de Michael Jordan, logrando la canasta más recordada de la historia, y el ansiado sexto anillo de su retirada. Nada fue igual desde que 'Su majestad' dejara huérfana de padre a la NBA. Pocos días después, la estructura empresarial más grande de este deporte decía hasta aquí hemos llegado. David Stern, comisionado de la liga, anunciaba el primer cierre patronal de la  historia de la NBA, que se prolongaría hasta el 6 de enero de 1999. Todo había quebrado. La NBC, el canal de televisión más importante de los Estados Unidos, no iba a meter más pasta en un negocio que no generaba todos los ingresos que parecía prometer. Se había acabado la utopía de los millones. Sin embargo, y por el bien del espectáculo, los dueños de las franquicias (un negocio complicado de explicar en estas líneas, pero que tiene grandes similitudes con el mundo de la especulación inmobiliaria en España), cebados de millones, revalorizando y vendiendo sus propios equipos por el doble o el triple del precio de coste, decidieron ser 'generosos' con los jugadores y ofrecerles un 57% del reparto de beneficios cosechados por la liga. Total, no importaba ni una mierda el equilibrio salarial, las perspectivas de futuro, ni nada de eso. Eran los 90 chico, los Estados Unidos aún podían poner la chorra encima de la mesa y sacralizar a sus estrellas mientras se fumaban los puros del progreso.

Pero este reparto, totalmente desproporcionado y debido a esa burbuja de especulación por parte de la patronal, terminó hace bastantes años. La liga lleva en decadencia, en quiebra técnica, desde hace más de 5 años. Sin embargo, las 'vacas flacas' no se habían dejado sentir entre los jugadores, inmunes a esta crisis y disfrutadores natos de su convenio antiguo, forrándose literalmente de pasta en los bolsillos. Algunos, sin jugar ni siquiera un solo minuto (Marbury, Ed Curry, Van Horn, Sprewell, Arenas, etc.) estaban llevandose a sus casas más de 10 millones de dólares todos los años, sin duda beneficiados a espuertas de la lontananza de los noventa. No obstante, en marzo de 2010, el propio David Stern, aprovechando la reunión de las estrellas que se celebró en el paraíso de Las Vegas, anunció que la liga perdía entre 200 y 300 millones de dólares al año, que esto llevaba sucediendo muchos años, y que si no había un acuerdo entre la patronal y el sindicato de jugadores, la NBA cerraría las puertas.

500 días después, aproximadamente, la predicción se cumplió. Nadie quería bajarse de sus opulentos lujos, de sus opíparos escarceos con el mundo de las mayores fortunas de los Estados Unidos. Ciertamente, nadie quería reconocer que la NBA, aquel mundo de diversión, esa noria diseñada para girar y girar en vertiginosas aventuras de alegrías de las masas, aquel súmmun del derroche, el lujo, el glamour, en definitiva, la prepotencia nacional de la Potencia (ya ex) económica más importante del mundo, llamada Estados Unidos, se hundía al ritmo marcado por su propia economía enferma, sus propios sueños, la deuda con unos señores llamados chinos, que gobiernan el mundo y apuntan con francotiradores el funcionamiento de la Reserva Federal.

El viernes se cumplieron 120 días de lockout, y el próximo martes 1 de noviembre, los 4 meses de oxidación de las puertas del baloncesto. George Cohen, el juez federal fracasado en el lockout de la NFL, fracasado en el lockout de la NBA; Billy Hunter, el negociador del sindicato de jugadores; Derek Fisher, el eterno escudero de Kobe Bryant, poseedor de cinco pedrolos de oro como campeón de la liga y presidente del sindicato de jugadores; Adam Silver, el contramaestre, un 'larguiducho' con pinta de pocos escrúpulos, la mano derecha de David Stern; y el propio David Stern, el que se inventó una liga global, el que lleva 27 años al frente, el comisionado, el que se lleva 20 millones de dólares por temporada, el que angustiado muestra los malos resultados económicos.

Todos estos son los protagonistas de los 120 días de lockout. Negocian durante horas, en jornadas maratonianas que duran una eternidad, pero no llegan a un acuerdo. Las madrugadas en España, mientras, también han echado el cierre patronal. El martes debería comenzar el baile de todos los años, el vertiginoso carrusel hacia el anillo, la defensa de los Dallas Mavericks de Dirk Nowitzki, que quebraron el sueño del 'Threepeat' de Pau Gasol y Kobe Bryant, la aspiración definitiva de 'King' James a su trono como propio rey de la liga desde que tenía 15 años, e incluso, el debut ansiado de un niño de 20 años, de un pueblecito de la Costa del Maresme llamado El Masnou, en una ciudad llamada Minnessotta... el genial Ricky Rubio.

Pero esto no va a ocurrir. Noviembre también tiene el sello rojo en grande de 'Cancelado'. Toda una generación de trasnochadores convencidos tendremos que seguir el rumbo de este río congelado y aceptar con deportividad el lockout (palabra odiosa, por cierto).

jueves, 6 de octubre de 2011

Tabla de Anotación Pretemporada II (Tabla definitiva)

Esto empieza ya. La supermanager 2011-2012 comenzará el sábado, con el partido a las seis de la tarde televisado por Teledeporte y Orange Arena entre el Caja Laboral Vitoria y el Cajasol Banca Cívica Sevilla. Por tanto, el plazo para cerrar los cambios será las 5 de la tarde de este sábado 8 de octubre. Por fin se acabó la pesada pretemporada. Cada equipo ha disputado de media 7 partidos. 280 minutos en los que han podido ver a los nuevos fichajes, a su cantera, etc. Esta tabla de anotación representa simplemente lo que han hecho los jugadores este verano. Bueno, no exactamente, ya que muchos de ellos disputaron el Eurobasket de Lituania, y esas estadísticas no se ven reflejadas aquí. Además, esto son solo puntos, basados en las crónicas de acb.com y en la elaboración propia de las medias de cada jugador (sujetas seguramente a algún error decimal totalmente fortuito y propio de tal caudal estadístico y de mi propia naturaleza humana). Que Antoine Wright, por ejemplo, haya anotado más de 12 puntos en cada uno de los cinco partidos que ha disputado su equip, Asefa Estudiantes, no quiere decir que su valoración sea necesariamente esa. Puede ser casi 20, alrededor de 15 (lo más normal), o incluso menos de 10. No obstante, y a pesar de recalcar este hecho, ante tal cantidad de nuevos jugadores (serán más de 200 los que disputen la Liga Endesa) tener una estimación aproximada de cómo llegan, quienes están flojitos y quienes están en sus números habituales, me parece valiosísimo para esta primera jornada. A partir de ahí, yo pienso que se deben olvidar las estadísticas puras de los puntos anotados (que al fin y al cabo son los que dan y quitan las victorias en este deporte), y comenzar a evaluar las subidas de broker, el riesgo calidad-prestaciones-precio, la racha de los últimos tres partidos, etc.

Así, espero que a alguien le sea de utilidad todos estos fríos datos estadísticos, que llevo elaborando desde hace más de 5 años y este año por fin los saco a la luz. Mucha suerte a todos. Esto empieza ya.


SM PRETEMPORADA (ORDENADOS POR PUNTOS)
*Los que juegan la supermanager

Asefa Estudiantes (5 de 5) 1-4
Antoine Wright (12,4), Luis Flores (9,5-4), Germán Gabriel (8,2), Cedric Simmons (8), Carlos Jiménez (7,4), Jaime Fernández (6), Jayson Granger (5,7-3), Yannick Driesen (5,4), Daniel Clark (4), Eduardo Martínez (3,75-4), Víctor Serrano (0-2). // Álvaro Lobo (2), Guillermo Ordás.

Assignia Manresa (6 de 6) 3-3
Justin Doellman (15,5), Micah Downs (13), Román Montañez (11,3), Sergiy Gladyr (10-1), Josh Asselin (9,5), Kieron Achara (9,3), Adam Hanga (6,83), Alex Hernández (4,2-5), Javi Rodríguez (3,3), Pierre Oriola (3-5), Haukur Palsson (2,83). // Johan Kody (1), Sergi Solé (0,7-3), Fernando Cerqueira (0,3).

Baloncesto Fuenlabrada (6 de 6) 2-4
Kirk Penney (16,5-4), Lubos Barton (9), Leo Mainoldi (7,83), Jon Cortaberría (7,5), Ferrán Laviña (6,7), Sergio Sánchez (6,3-3), Adrián Laso (5,8-5), Gustavo Ayón (5,5-4), Quino Colom (5,3), Saer Sené (5-4), Javier Vega (3,7), Álvaro Muñoz (3,5). // Adrián Casas (7-1), Ondrej Kohout (2,3-3), Massine Fall (2-1).

Bizkaia Bilbao Basket (4 de 4) 2-2 // 1 partido oficial de Supercopa Endesa
Aaron Jackson (14), Álex Mumbrú (13,75), Marko Banic (13,25), D’or Fischer (12-1), Roger Grimau (7,5), Dimitrios Mavroeidis (6,7-3), Janis Blums (6,7-3), Kostas Vasileiadis (6,3-3), Josh Fisher (3,75), Raúl López, Axel Hervelle. // Michalis Kakiouzis (10), Thomas Hampl (2), Sergio Sánchez (1-2).

Blancos de Rueda Valladolid (8 de 8) 4-4
Diego García (10,375), Jason Robinson (10,28-7), Nacho Martín (9,5), Kahiem Seawright (8,5), Hervé Touré (8), Isaac López (5,85-7), Michael Umeh (4,875), Stephane Dumas (4,25), Ricardo Uriz (3,375), Jhornan Zamora (3,28-7), Dalibor Bagaric (2,7-3). // Txomin López (1), Pablo Esteban.

Blu:Sens Monbús (5 de 5) 3-2
Levon Kendall (18,5-2), Ebi Ere (14,4), Milt Palacio (9), Oriol Junyent (8,3), Javier Bulfoni (8), Mario Cabanas (7,2), Deron Washington (6,8), Stephane Lasme (5,8), Alberto Corbacho (6), Bernard Hopkins (5), Richard Nguema (3,4), Andrés Rodríguez. // Alfonso Mallo (2-1), Camilo Ribeiro (0,7-3).

CAI Zaragoza (10 de 10) 6-4
Rafael Hettsheimeir (14,6-5), Bracey Wright (11,1), Carlos Cabezas (10,2), Chad Toppert (8,7), Robert Archibald (7,4-5), Pablo Aguilar (6,3-6), Jacob Burtschi (6,2), Albert Fontet (5,3), Jon Stefansson (5,1), Pablo Almazán (3,9-9), Sam Van Rossom (3,71-7). // Rogelio Legasa (9,5), Javier Marín (3,8-5), Jorge Cano (0,7), Roberto Pérez (0,5), Marcos Portalez (0,5), Lorenzo Mastrocinque.

Caja Laboral (7 de 7) 5-2 // 2 partidos oficiales de Supercopa Endesa
Mirza Teletovic (14,42), Pau Ribas (13,42), Kevin Seraphin (12,75-4), Fernando San Emeterio (12,25-4), Brad Oleson (11,28), Nemanja Bjelica (6,5-4), Pablo Prigioni (6,25-4), Thomas Heurtel (6-4), Reggie Williams (6-1), Milko Bjelica (5,28), Joey Dorsey (1,5-2), Dejan Musli (0-1). // Álex Llorca (6), Matías Nocedal (4,5), Stevan Milosevic (4,5), Albert Moncasi (2,7), Ánder García (1,5), Devon Van Oostrum (0), Unai Calbarro (0), André Almeida (0).

Cajasol Banca Cívica (7 de 7) 3-3 (y un empate)
Paul Davis (18,7-6), Txemi Urtasun (11,43), Carl English (10-4), Luka Bogdanovic (8,28), Thomas Satoransky (8,28), Pancho Jasen (6,6-5), Guillem Rubio (5,71), Juanjo Triguero (5,43), Earl Calloway (4,5-4), Ondrej Balvin (1), Joan Sastre. // Ricardo Pampano (3), Antonio Izquierdo (2,17-6), Beka Burjanadze (0,86), Kristaps Porzingis (0).

FC Barcelona Regal (9 de 9) 9-0 // 2 partidos oficiales de Supercopa Endesa
Juan Carlos Navarro (15,25-4), Chuck Eidson (11,8), Erazem Lorbek (11,4-5), Xavi Rabaseda (10-7), Boniface Ndong (9,9), Joe Ingles (8,7-6), Pete Mickeal (8,28-7), Marcelinho Huertas (7,83-6), Fran Vázquez (7,3), CJ Wallace (7,25-8), Kosta Perovic (6,7-3), Víctor Sada (3,6-5). // Ángel Aparicio (4), Papa Abdoulaye (3,5), Iván García (2,5), Dalibor Bagaric (2-1), Josep Pérez (1,75), Joan Creus (1,5), Carlos Marzo (0,3), Nick Spires (0), Alexander Zhigulin (0), Ludvig Hakanson (0-1).

FIATC Mutua Joventut (8 de 8) 4-4
Pooh Jeter (12,875), Latavious Williams (12,125), Derrick Obasohan (10,5), David Jelinek (9,75), Federico Van Lacke (6,375), Jordi Trías (6,125), Pape Sow (3-2), Albert Oliver (2,5), Nacho Llovet (2,5-6), Henk Norel, Pere Tomàs. // Álex Barrera (7,375), Marko Todorovic (6,875), Álex Suárez (0,7-3), Ferrán Bassas (0-1).

Gran Canaria 2014 (8 de 8) 5-3 // 2 partidos oficiales de Fiba Eurocup
Marquez Haynes (13,5-4), Spencer Nelson (13,125), Javier Beirán (7,75), Juan Palacios (7,75-4), Xavi Rey (6), Tomás Bellas (5,875), Sitapha Savané (4,43-7), Taurean Green (4,25-4), Laurence Ekperigin (3,5), Michael Bramos (2,75-4). // Rasual Butler (16,5-4), Román Martínez (13,25-4), Paco Vázquez (6), Óscar Alvarado (4-6), Alejandro López (3,5), Fabio Santana (0-1).

Lagun Aro GBC (7 de 7) 5-2
Andy Panko (17,85), Jimmy Baron Jr. (14,28), Sergi Vidal (8,28), David Doblas (8,17), Javi Salgado (6), Manolis Papamakarios (5), Raulzinho Neto (4,71), Peter Lorant (4), Julen Olaizola (2,83), Kenny Adekele (2-2), Lánder Lasa (0), Mikel Motos (0), Andrew Betts. // Yaroslav Korolev.

Lucentum Alicante (7 de 7) 4-3
Kyle Singler (12,14), Jeremy Hazell (10,2-5), Pedro Llompart (9,43), Benjamin Dewar (8,86), Lamont Barnes (8,86), Kaloyan Ivanov (7,8-5), Mario Stojic (6,86), Rafael Freire (5-5), Mohamed Kone (4,75-4), Álex Urtasun (4,14), Alberto Jódar (1,43). // Rai López (7,5), Stephen Brun (3,2), Fabio Astilleros (0), Germán Miñarro (0).

Real Madrid (7 de 7) 4-3 // 1 partido oficial de Supercopa Endesa
Jaycee Carroll (16,86), Rudy Fernández (10-3), Nikola Mirotic (9,43), Sergio Llull (9,6-5), Sergio Rodríguez (8,43), Novica Velickovic (8), Martynas Pocius (7,8-5), Mirza Begic (7,4-5), Ante Tomic (6,17-6), Carlos Suárez (5,14), Felipe Reyes (2,25-4). // David Marina (10-1), Dani Díez (7-1), Víctor Arteaga (2-1), Mansour Kasse (1-1), José María Gil (0-1), Jorge Sanz (0-2).

UCAM Murcia (8 de 8) 5-3
Andrés Miso (12,83), Robert Kurz (11), Josep Franch (9,5), James Augustine (9,125), David Barlow (9-5), Blagota Sekulic (7,85), Jordi Grimau (7,2-5), Sergio Pérez (7), Pedro Rivero (5,125), Guillermo Rejón (3,875), Juan Ignacio Jasen (0-1). // Paco Solsona (4,5), Adrián Méndez (1-1) Antonio Sánchez (0), Álex Arrones.

Unicaja (8 de 8) 6-1 (y un empate)
Joel Freeland (17,4-5), Gerald Fitch (9,75), Luka Zoric (9,3-6), Saúl Blanco (8,25), Tremmell Darden (7,83-6), Jorge Garbajosa (7,625), Earl Rowland (7-6), Kristaps Valters (6,625), Uros Tripkovic (6,4-5), Nedzad Sinanovic (6,375), Berni Rodríguez (5). // Ognjen Kuzmic (8-2), Álex Abrines (4,5-2), Hrvoje Peric (3,43-7), Pepe Pozas (2,5-2).

Valencia Basket (5 de 5) 3-2
Rafa Martínez (12,6), Nik Caner-Medley (12-4), Nando De Colo (10,3-3), Serhiy Lishchuk (10-4), Rihards Kuksiks (8,75-4), Rodrigo San Miguel (7,2), Víctor Claver (7-3), Stefan Markovic (7-3), Florent Pietrus (6,3-3), AJ Ogilvy (6,25-4), Vitor Faverani (5,8), Sergio Olmos (3-1). // Larry Abia (4-1), Toño (3-1), Alberto Pérez (1-2), Juan Luis Navarro (0-1), Adrià Duch (0-1), Antonio Tirado (0-1).