martes, 23 de agosto de 2011

10 tipos peligrosos de la década del 2000. Top 9 - Taquan Dean

Año 2003. Rick Pitino recibe una oferta de la Universidad de UCLA (California). El entrenador neoyorquino es honesto consigo mismo y convoca una rueda de prensa para aclarar su futuro. "No me iré a ninguna parte. Estoy demasiado viejo para hacer carruseles de un equipo a otro. Podéis confiar en mi palabra. Además, no voy a dejar ahora a mi dos jugadores 'freshman': Francisco García y Taquan Dean".

No lo decía un cualquiera, sino una voz experta del baloncesto americano. Campeón de la NCAA con los Wildcats de Kentucky en el 96 y entrenador de los Knicks y de los Celtics también en los 90, el veterano Pitino ponía su continuidad en las manos de sus dos mejores jugadores. Quizá, llegar a las series finales de la NCAA con ellos, le hiciera replantearse seriamente todo su periplo profesional en los Cardinals de Louisville, equipo al que entrena actualmente, a la vez que gestiona también los banquillos de la selección nacional de Puerto Rico.

Y es que en 2005, Taquan Dean y García le llevaron a la Final Four de la principal liga universitaria de los Estados Unidos. Allí, no pudieron avanzar hasta la final. La Universidad de Illinois con Luther Head y Deron Williams al mando, cortaron el sueño de Pitino, Taquan y Francisco para tocar el techo universitario.



Una temporada para recordar. Taquan Dean hacía partidos de 28 puntos y sus medias alcanzaron los 14,4 puntos, 4 rebotes y 2,4 asistencias en su gran temporada de 2005, demostrando un gran físico y un esfuerzo en el juego colectivo superlativo, dos de las características que lo acompañaron también en su periplo en España.

Así, con 1.657 puntos y 361 triples, con un 50% en tiros de campo, Taquan Dean aparecía en todas las quinielas del Draft 2005.

La traición del Draft

Pero el de New Jersey quiso apurar un año más en la universidad. Contra todo pronóstico, Taquan Dean no siguió las predicciones que lo situaban en primera ronda, con un futuro contrato de 6 ceros en nómina y decidió continuar en Louisville. Esa temporada se lesionó en la rodilla. Ya era un jugador profesional de más de 23 años, había esquivado el sorteo del draft y no podía presentarse nunca más. Su cotización descendió como la espuma. Su sueño se desvanecía.

'Redemption way'

"Tener conciencia de Dios", eso significa Taquan. El de Red Bank decidió seguir el camino de otros 'cañoneros' frustrados en su aventura NBA. Era el último recurso para todos aquellos que eran traicionados por el God estadounidense que no les bendecía profesionalmente. Se vino a Europa. Angelico Biella y Dínamo de Moscú en 2007. Descenso a los infiernos de la Legadue con el Fastweb Casale Monferrato al año siguiente.

Pero Taquan no se rendía. El siguiente objetivo eran Las Vegas: las summer leagues. Allí se han negociado contratos NBA otros rebotados: Gary Neal, Pooh Jeter, Shammond Williams... Dean también lo intentó. Pero Phoenix Suns no le iba a dar la oportunidad aquel verano de 2008.

Esa que, precisamente, le iba a llegar en poco tiempo. CB Murcia, liga ACB, España. Penúltima migración del correcaminos Dean. El escolta de 1,93 y 26 años de edad firmaba por dos años con uno de los equipos con más solera de España.
Seguramente se replantearía muchas cosas de no haber triunfado allí. Pero Taquan Dean triunfó en Murcia. Se recordará por mucho años el último partido frente al CAI Zaragoza de aquella temporada 2008/2009. Ambos se jugaban el descenso a la Liga LEB, y los maños, capitaneados por Taurean Green, Paolo Quinteros y Darren Philip partían como favoritos.

No obstante, el CB Murcia, capitaneado por el joven base José Antonio Marco, obró el milagro aquella tarde. Taquan Dean, esta vez, sí iba a tener conciencia de Dios. Con empate a 69 y 7,2 segundos por jugar, el de Nueva Jersey atrapó el balón, subió la bola como un rayo dejando atrás a su rival, y clavó los pies para lanzar de dos. La pelota no entró, pero el árbitro señaló personal de Branko Cvetkovic, que empujó por detrás a Dean. Un tiro libre dentro y el otro tirado a fallar, y Dean conseguía la salvación para el CB Murcía. Un partido con polémica, épica y trazos de un 'megacrack': Taquan Dean.



Era la culminación de una gran temporada para Dean. Sus estadísticas alcanzaron los 16,7 puntos, 2,8 rebotes y 1,6 asistencias. Sus piques en la cancha con Clay Tucker pasarán a la historia. Tanto en duelos Murcia-Cajasol como en Unicaja-DKV Joventut.

En una de las mayores demostraciones ofensivas vistas en España, Taquan Dean les clavaba 10 de 13 en triples a los sevillanos del Cajasol. Sus 34 puntos no evitaban la victoria de Tucker, con tres tiros libres forzados ante Dean en el último segundo de partido.

Meses después, ambos en equipos diferentes, otra vez se teñía de impotencia el partidazo de Dean (20 puntos), ante una nueva exhibición ofensiva de Clay Tucker (33 puntos y ocho triples).

Quedaba claro que Tucker era la bestia negra de un excelente tirador: Taquan Dean. 45% en triples y más de 3 triples y medio anotados por partido en la temporada 2008/2009. Sin duda, uno de los 10 tipos más peligrosos de la década del 2000 en la Liga ACB.



El de Nueva Jersey aparece en la historia de la ACB como el segundo en la clasificación de triples en un partido. Esos diez triples ante Cajasol le situaron a uno solo del record absoluto en posesión de Óscar Schmidt. El ex jugador de baloncesto anotó 11 de 19 una tarde de Valladolid de 1993.

No obstante, comparte excelencia en triples consecutivos, en el selecto club del 8 de 8 , junto al propio Óscar Schmidt, Sasha Djordjevic e Igor Rakocevic.

Aquella mañana en Menorca quedó, pues, para la historia. 100% de acierto desde la línea de 6,25. Una hazaña que lo hace inmortal en la competición nacional.

Su periplo en España duraría dos años más, hasta enero de 2010. Le llegaron mejores contratos en Unicaja y Caja Laboral, pero sus estadísticas disminuyeron. Era un pequeño cañonero de 10 puntos por partido, nada que ver con las exhibiciones de Murcia.

Hoy en día, a sus 28 años, ha vuelto a la liga italiana de manos del Air Avellino, donde sigue promediando más de 15 puntos por partido y copa la clasificación de los 10 mejores anotadores de la competición. De España le quedará siempre su pasaporte, y quien sabe si algún día volverá para superar a Óscar Schmidt este tipo peligroso de Nueva Jersey, que se crió y estudio en Neptune Township, cuna de grandes actores como Jack Nicholson y Danny DeVito.

La suya también es una carrera de leyenda.

sábado, 20 de agosto de 2011

10 tipos peligrosos de la década del 2000. Top 10 - Jaycee Carroll


Hoy comienzo una nueva serie en estrellasdelasalturas. Se basará en los diez mejores cañoneros, a mi juicio, de la última década en la Liga ACB. Las diez muñecas más impecables, aquellas con las que no quisieras encontrarte bajo ninguna circunstancia en un día inspirado.

Comenzaré este análisis de ‘cañoneros’ de la mano del reciente fichaje madridista, Jaycee Carroll. El jugador estadounidense ha conseguido por segundo año consecutivo ser el máximo anotador de la competición, promediando 19,6 puntos en los 34 partidos completos de los que consta la Liga ACB y proclamándose mejor escolta de la competición (por delante de su majestad Juan Carlos Navarro).

No es de extrañar su aparición en el ranking, a pesar de llegar de los últimos a la década que oficialmente ha cerrado la temporada 2010-2011. La pasada temporada ya promedió 19,1 puntos y sus porcentajes en triples han sobrepasado siempre el 40% hasta llegar al 45,63% de acierto, así como el 53% en tiros de dos en esta temporada.

'Recordman' en la Utah State

Los 2.146 puntos anotados durante su época universitaria en la Universidad de Utah (18,7 de media) le valieron para alzarse como máximo anotador histórico de su universidad, en la que cumplió rigurosamente el ciclo de 4 años gracias en parte a actuaciones tan portentosas como
estas.



El jugador que era capaz de 'clavarle' 10 triples a los rivales de Nuevo México daba el salto al draft de la NBA en 2008, con sus credenciales de tirador más que consumadas. No obstante, no consiguió ser elegido y se buscó las habichuelas en las ligas de verano de la NBA; esta vez tampoco iba a ser su éxito: ni los Nets ni los Toronto Raptors se decidieron por el escolta de Leramie y tuvo que poner rumbo a Europa.

Consagrado en el basket FIBA

Así, después de una buena temporada en la Lega Due italiana con el Teramo Basket, promediando más de 15 puntos por encuentro, a los 26 años se le abrieron las puertas de un equipo especial donde los haya, el Gran Canaria. Los del CID siempre han buscado jugadores diferentes, capaces de viajar miles de kilómetros todos los años en viajes a la península y comprometidos al máximo con el proyecto amarillo.

Y parece que este era el perfil a ocupar por Jaycee Carroll. Dos temporadas de auténtico lujo le han colocado directamente en el club más laureado del continente, el Real Madrid. A sus 28 su techo baloncestístico no parece tener límites, y la técnica individual no hace sino mejorar partido tras partido. Un jugador de unas cualidades innatas para el dribling, con un manejo del balón extraordinario y una capacidad de decisión a la altura de pocos jugadores en Europa. Ese es Jaycee Carroll.



Precisamente, algunas de sus actuaciones más destacadas han tenido lugar frente a su nuevo club. Hambre de baloncesto este Carroll...



30 puntos en la derrota 78-72 en cuartos de final de la Copa del Rey.

Habrá que ver su nuevo rol en el Madrid, y si tiene tantas oportunidades de ser el protagonista anotador en un equipo eclipaso por Rudy Fernández, pero lo que es seguro es que el Real Madrid ha fichado a unos de los 10 bombarderos más letales de la década.



jueves, 18 de agosto de 2011

Mi predicción

Probablemente, no se recuerda un 12 final tan apretado en la selección. El puesto seguro lo tienen algunos, y una lesión de última hora cerraría cualquier debate sobre el último corte. Pero en condiciones normales, y a solo dos semanas del comienzo del Eurobasket, saber lo que va a hacer Scariolo con el último descarte es un auténtico enigma.

Yo me voy a arriesgar a hacer una predicción esta tarde. Me basaré en necesidades reales del equipo y rendimiento individual.

Para mí, y en contra de la versión oficial, Víctor Sada es intocable. No solo por el problema otros años con uno de los dos bases (Calderón o Ricky), y que esté él para asegurar una rotación eficiente, sino porque estoy convencido de que tendrá mucho basket que aportar y mucha cabeza para templar momentos calientes. Es un jugador que ha ganado una Euroliga, que tiene muy buen feeling con Sergio Llull, en una segunda línea de batalla igual de importante que la primera, y que aparece como uno de los tesoros físicos para afrontar el campeonato de los 11 partidos en 18 días. Debe estar.

Por tanto, configuro mi lista de point guards y guards: Calderón, Ricky, Sada; Llull, Navarro.

Después aparecería el puesto de Small forward, un puesto clave para el esquema de juego de Scariolo. Ahí tenemos a Rudy y a San Emeterio, dos auténticos fuera de serie. Apuesto por ellos claramente.

En el puesto de alero, hay un alero puro, Carlos Suárez y un forward - power forward: Víctor Claver. No es que desconfíe de su aportación esta temporada, pero sí es verdad que lo veo mucho menos concentrado que el resto de jugadores, como si no estuviera al nivel físico necesario. Por otra parte es normal, dado su precario estado de salud durante esta temporada, en la que se ha perdido casi la mitad de la competición. Me genera muchas dudas y para mí, es el descarte claro de la selección.

Forwards y Power Forwards: Rudy, San Emeterio, Carlos Suárez.

Y para terminar, los cuatro pívots, grandes físicos todos ellos y para mí, suficientes en la rotación interior. Si hubiera algún problema, yo personalmente confiaría más en un hipotético Carlos Suárez de '4', por su mejor intensidad defensiva, en detrimento de mi favorito para el descarte, Víctor Claver.

Centers: Felipe Reyes, Serge Ibaka, Pau Gasol, Marc Gasol

Creo que este sería el equipo con más sentido de todos. No obstante, como ya he dicho, el debate actual incluye a Víctor Claver, pero también a Sada, a Llull, a Suárez y a San Emeterio. Cinco jugadores por una última ficha. Mi predicción ya está hecha: Víctor Claver fuera de la lista de 12.

Veremos qué tiene preparado Scariolo...

miércoles, 10 de agosto de 2011

Se acabaron los complejos


EL CONVIDADO DE PIEDRA




Definitivamente, desde esta tarde Serge Ibaka ya juega con el equipo más grande del baloncesto FIBA: la selección española. Ahora ya podrá aprender todos esos trucos que le deben enseñar los hermanos Gasol, mucho más experimentados que él, pero no por ello más superdotados en cuanto a potencial y calidad de juego.

El congoleño, recientemente nacionalizado español, ha demostrado ser la pieza maestra que le faltaba a este 'Dream Team' europeo que es el equipo español. Y lo ha hecho en un sorprendente sencillo encuentro de preparación frente a Francia, solventado por 24 puntos a nuestro favor (77-53). Serge ha anotado 9 puntos y ha puesto 3 tapones saliendo desde el banquillo, pero su intimidación defensiva y sus inmensos brazos han resultado claves para obstruir a Turiaf, Noah, Pietrus, etc. Los galos no han sabido cómo parar su velocidad en transición y no han encontrado ningún tiro cómodo delante de 'Ibloka', el ranking número 1 en 'gorros' en la NBA.

Con él en cancha se acaban los debates eternos acerca de la rotación española en la zona. A partir de hoy, el congoleño de 21 años, 2,08 metros de altura y más de 2,20 metros de envergadura, cerrará por una década mínimo (esperemos) el eterno debate sobre la solvencia del tamaño de los jugadores interiores de España.

Se estrena en este equipo, al igual que lo hacía hoy el también descartado Xavi Rey, otro jugador que ronda los 2,10 metros y que a sus 24 años promete ser un buen duo de futuro en la pintura con Ibaka o Marc Gasol (esperando la llegada del mejor jugador del Europeo Sub-20 y actual campeón de Europa en esa categoría, Nikola Mirotic).

Estos jugadores más otros pívots nacionales de gran proyección como Pablo Aguilar, de '4' abierto, o Víctor Claver asumiendo en la selección una posición de ala-pívot mucho más intenso defensivamente, intentarán hacer olvidar a Pau y Felipe, jugadores de alta calidad pero ya en los 31 años y con pocos campeonatos de futuro para compartir, lógicamente

Ricky se vuelve a divertir

Y esa es la noticia. Más allá de estadísticas (solo 2 puntos), Ricky Rubio ha dado algunos retazos de su actual estado de ánimo, como el pintor que un día despierta y proyecta una obra sorprendente para el deleite de los demás.

Su futuro en las canchas de Minneapolis con la elástica de los 'Wolves' de Minnessotta coloca a Rubio en el lugar que merece por su potencial, la NBA, y a su vez, eleva su motivación y sus ganas por reencarnarse en Pete 'Pistol' Maravich y revolucionar en positivo a su equipo desde la segunda unidad (la que nunca gana los partidos pero sí la que puede no perderlos).

Y ahí parece que tanto Ricky como Serge aportarán toda su calidad para darle otro ritmo de juego al conjunto que dirige Sergio Scariolo y, por qué no, aumentar el espectáculo sobre la cancha.

El grado de compenetración de ambos jugadores debe ir creciendo, y con ellos, el compromiso de otros jugadors como Carlos Suárez, Víctor Claver o Sergio Llull, monstruosos del baloncesto, pero demasiado presionados por la mala actuación española en el pasado 'Mundobasket' de Turquía.


Ahora, con 20 días por delante para seguir mejorando y encontrándonos a nosotros mismos, España deberá olvidar su fracaso en Turquía e imponer toda su remozada potencia interior en un campeonato que se presenta durísimo ante rivales de la talla de Serbia, Lituania o la propia Francia, pero que debe darnos el nivel real de este equipo, que buscará por derecho propio reeditar su reinado en el Viejo Continente. Como aquel 20 de septiembre en Katowice, Polonia...


jueves, 28 de julio de 2011

Genética y mestizaje


Blake Griffin. 22 años. El de Oklahoma es hijo de Tommy Griffin, ex jugador de baloncesto afroamericano de origen haitiano; y de Gali, profesora en una escuela de negocios, caucásica, pelirroja y de origen británico. Mide 208 centímetros y pesa 113 kilos. Le apodan en la liga NBA 'El Cyborg', y razones no les faltan. Una fuerza física fuera de lo común que en una temporada ha puesto las leyes de la genética a sus pies en el mundo de la canasta.



La cabeza no para de darme vueltas acerca de algo: la genética.
Varios hechos me hacen reflexionar en torno a este tema y recuerdo inmediatamente una colección de imágenes y 'flashbacks' que se vienen rápidamente a mi mente: 1, un chico de Valladolid con el que jugamos un partido de fútbol sala. Sólo tenía 11 años y nosotros en torno a 18, pero chocar con él en el campo dolía, y mucho. Era fuerte como una roca. Raza negra.

Si busco otro ejemplo, un chico de 45 años también en esa misma ciudad. Las canchas de mi facultad como testigos y su capacidad atlética intacta... después de varios meses sin hacer absolutamente ningún tipo de ejercicio, según él. Eso sí, cervecero era un rato. Procedía de la República Democrática del Congo (antigua Congo Belga). Jugaba sin camiseta y tenía todos los abdominales marcados. Simplemente increíble.

Son solo dos casos sobre los que basar algo tan enorme como una teoría genética. Por tanto lo reduciré solo y humildemente a un acto de reflexión. Un último ejemplo.



Ussain Bolt. Recordman de los 100 metros lisos en los JJ.OO. de Pekín 2008: 9.58. En solo unos pestañeos humanos (y unas zancadas extraterrestres) consiguió saltarse las predicciones científicas que colocaban esta marca sobre el 2030. 20 años de evolución rotos por la genética.

Estos logros están empezando a ser analizados por la ciencia. Según un estudio publicado en 2008, los jamaicanos tienen un adn especial, un tipo de gen llamado 'Actinen A' que les permite contraer más fácilmente las fibras rápidas de las piernas. El estudio del profesor Errol Morrison, Presidente del Instituto Tecnológico de Kingston (Jamaica), intentaba encontrar la causa por la que los atletas jamaicanos copan continuamente los podios de las pruebas de velocidad en los mundiales y juegos olímpicos. Una razón genética parece ser la razón.

Otros deportistas pueden ser casos de esta superioridad genética, pero sospechosamente comienzo a asociar deporte y esclavismo. Ante las pocas o nulas posibilidades de progreso en sus países, muchos chicos jóvenes de raza negra buscan ganar algo de dinero en Europa y Estados Unidos a través de una red de competiciones que los obliga a llevar a su cuerpo a límites poco éticos. Es una prueba de la explotación asociada a la exhibición de los cuerpos. Una situación totalmente normalizada, ya que en la era del capitalismo es fácil poner un puñado de dólares en el bolsillo de esos jóvenes y hacerles creer que no están siendo manipulados.

Pero todo tiene un origen, y ese no es otro que el continente mágico: África. Debido al mercado triangular de las colonias desde el Siglo XVI, Norteamérica y el Caribe se han repoblado de población africana que a su vez se ha mezclado con la población aborigen de esos lugares y los inmigrantes europeos y sudamericanos llegados hasta allí. Este mestizaje ofrece milagros como Brasil, República Dominicana, las costas del oeste de Ecuador... todas ellas con un denominador común: la raza negra.

Y esto solo se ha conseguido debido a la crueldad humana europea. La raza caucásica creyó que el mundo podía ser dominado en base a criterios económicos y se equivocó. No obstante, y sin quererlo realmente, iban a poner facilidades a la evolución humana que de otra manera nunca hubiera avanzado tan rapidamente.

En la era antes de las máquinas, contar con materia prima humana de alto rendimiento era la clave para poder facturar grandes cantidades de dinero y dominar el mercado mundial de la alimentación, del textil o de las explotaciones mineras.

La población africana que se repartió alrededor del mundo para esta labor se convirtió automáticamente en la dominadora genética de todos esos lugares. Culturalmente se produjeron choques muy fuertes entre los blancos y los negros: los poseedores de las llaves capitalistas del sistema y los poseedores de la llave del génesis frente a frente. Hoy en día la población afroamericana alcanza los 38 millones de personas en Estados Unidos y su lucha por habitar un territorio que les pertenece generacionalmente igual o incluso con más derechos que a la población blanca continua en el sur del país. La película-documental del director Michael Moore, Bowling for Columbine, describe a la perfección el miedo étnico a una raza superior que provocó el boom de las armas en Estados Unidos y un afan desorbitado por defender sus casas y sus territorios de esos colonos, a los que discriminaban de su sistema educativo, expulsaban de sus lugares de rezo, de sus fiestas y de sus medios de transporte.

Debía ser muy chocante ser virtualmente 'superior' a ese negro en posesiones y riquezas, y olvidar cínicamente que los habitantes del lecho fluvial del Nilo levantaron un valle de pirámides de una riqueza muy superior a toda la ciudad de Nueva York.

Vuelvo a la imagen del principio. Ese chico mestizo, de pelo rojo como el fuego, pecoso, negro de espíritu, mezclado.

Él, como nosotros, nació en Somalia, Etiopía, Eritrea... somos hijos de África, la madre que ha sido tan maltratada. Y de nada vale aislarnos monogamicamente en el miedo a mezclarnos, a cerrar fronteras, a insultarles con visados de vuelta, a no reconocerles que son ciudadanos igual que nosotros, a ser tan ignorantes de no aprovechar todo su gran valor, integrarlos con nosotros y crecer con sus saberes, con su filosofía sencilla de vida y el respeto que se percibe al sentir su presencia.

Sobrevivirán por siempre, lo llevan haciendo toda la vida en condiciones muy duras: corrijo, las más duras. Debemos aprender de ellos.

En este documental se explica nuestro origen. No lo olvidemos. Somos los hijos de África.



















martes, 19 de abril de 2011

Partido 2, la inevitable soledad del pitido

Rasga el aire, durante tres segundos, un pitido molesto. También finito. Una sombra funesta avanza hacia la línea paralela con el banquillo. Se para a la mitad. Un saludo breve con los jugadores. No hay apenas contestación. Eres el enemigo. Ni al principio, ni al final. Nadie será cómplice de la justicia *[(in) justicia]. Si acaso, los mayores, y por compromiso, comienzan aprentado la mano para intentar espantarse los perjuicios interpretativos. Es la señal de que todo va a comenzar.

Un dedo afirmativo se cruza con una aseveración desde la mesa de anotadores. La bola arriba... Y a correr. Primeros segundos. Aquí ya estás solo, se acabaron las escenas pseudo realistas de comprensión, las conversaciones limitadas y sobre todo frías con los entrenadores, sobre fichas, números y capitanes, jugadores que faltan y que nunca vendrán, quejas varias sobre a saber qué... porque el contacto es inevitable entre los diez jugadores. Y, ahí, no existen las comprensiones, existen las reacciones.

Una vez más, y tantas veces como sean necesarias, el pitido cortará la inocencia del juego. Solo una interpretación es válida, y eso no quiere decir que sea la correcta. Solo cabe tomar una decisión. Como dice el viejo refrán, somos dueños de nuestras palabras pero esclavos de nuestros silencios. En el baloncesto, el árbitro es totalmente dueño de sus decisiones y claramente esclavo de sus errores. No importan otros aspectos. El error se ve claramente. El error se castiga, el acierto se obvia. Es así de justo *[(in) justo] el deporte.

Hay compañeros que directamente acaban su labor y no son capaces de ver nada más de baloncesto. Se puede decir, que acaban tan quemados por las protestas, quejas, insultos, *(remordimientos), que solo quieren desaparecer del mundo de la canasta cuando acaban sus partidos, tomándose su propia venganza contra el baloncesto, aquel que les condena a ser lobos solitarios y objeto de críticas y ataques por el resto de componentes del partido. En realidad, nunca he visto a ningún árbitro contento después de un partido. Más bien, todos solemos contagiarnos del mal ambiente que va creando el equipo que pierde. En los primeros cuartos esto es imperceptible. En el descanso piensas que estas haciendo el partido de tu vida. En el minuto 40 estás totalmente convencido de haber hecho un partido lamentable.

Yo no creo en revanchas con el baloncesto. Ya sabes a lo que te expones cuando decides arbitrar.

A mí me está valiendo para aprender a aprender (valga la redundancia) a aceptar las críticas de los demás, a tener que ser dialogante por cojones en discusiones artificiales provocadas por la naturaleza demoníaca del propio juego (unos ganan, otros pierden), a concentrarme únicamente en hacer bien mi parte, de la que después se me podrán exigir responsabilidades.

Pero no voy a negar que también salgo con una mala hostia de flipar después de un partido.

Un hombre de más de 35 años, después de marcarle los dedos a otro hombre de entre 30 y 40 años, intentará convencerte de que la situación ha sido al revés. Lo peor de todo es que se creen sus propias estratagemas para confundirte.

Al final del todo intento aislar las situaciones. Saber distinguir entre qué fue baloncesto, qué fueron errores, qué fueron aciertos, qué fueron maniobras de distracción.

Cuando me pongo la chaqueta para volver a casa, ya no soy árbitro, solo un amante más del baloncesto que elijió una tarea sucia de su deporte. He decidido cuál va a ser mi perfil de árbitro. Lo tengo casi pulido. Seré conversador en bajito con los respetuosos, pasota con los distrayentes y malo de la película con los tontolavas, aquellos que se piensan que lo saben todo de todas las cosas, que desprecian la labor de los demás sin juzgar nunca la suya propia. Con esos seré un poco malvado... sin gritar, pero a mi estilo, jodiendo desde la sombra.


domingo, 17 de abril de 2011

Partido 1, el arte de contemplar

Cuando la pelota ocupa su puesto, el silbato de forma mágica inicia un mecanismo imparable hacia una nueva jugada. En ocasiones, lo imprevisible triunfa, pero la mayor parte de las veces el baloncesto se convierte en una jugada matemática de una precisión absoluta.
Me explico. El baloncesto lo forman cientos de sistemas aritméticos distintos, en los que siempre hay diez variables móviles (los jugadores), y una variable constante (la pelota). TODOS los sistemas tienen sus posibilidades de acierto y sus posibilidades de fallo. A partir de ahí, puede haber conjunciones infinitas para llegar al desenlace.

La magia consiste en observar pequeñas historietas de apenas 24 segundos, en las que siempre hay un protagonista (el atacante), y varios antagonistas (el defensor y el árbitro, que puede desequilibrar la ecuación mágica de la pizarra en cualquier momento). Durante el camino se crea una trama bastante compleja de espacios, cortes, divisiones a canasta, inversiones, sobrecargas, pantallas y bloqueos directos e indirectos, pases picados, e incluso jugadas por encima de la canasta (en niveles avanzados, en novelas baloncestísticas muy cercanas a la ciencia y ficción)... hasta ahí la parte creativa del sistema infinito de ecuaciones. Después, aparece la parte destructiva de todo el complejo sistema. A saber: pasos, dobles regates (dobles), faltas en ataque, en defensa, técnicas por protestar, al banquillo, al entrenador, a un jugador, campo atrás, final de posesión, alternancia de posesión, etc.

Es un deporte precioso, y, sobre todo, preciso. El baloncesto corona a sus propios heroes. De antemano nadie sabe quién lo será. En otros deportes es fácil saberlo, porque las posiciones avanzadas o pivotes meten los goles, y los de atrás solo tienen que defender. Sin embargo, el baloncesto convierte a todas sus piezas en potentes armas ofensivas o defensores audaces, porque todo el mundo tiene que hacer de todo. Si falla una pieza se acaba la trama. Por eso, el juego en equipo domina el partido y en ocasiones, los dibujos imaginarios rozan lo artístico, lo poético diría yo, en algunos casos. En este deporte, hay alfiles que te matan desde fuera, torres que destruyen en la pintura, pequeños peones que dirigen al grupo hacia el jaque mate, hacia ese tiro perfecto que culmina un sistema. Es el apoteosis de los juego en equipo, porque cumple rigurosamente la definición perfecta de este concepto.

Cuando la pelota hace chof!! al contacto con la red, la pequeña historia termina. Cuando la pelota vuelve al suelo, el escenario cambia, cambian los decorados y los antagonistas se vuelven protagonistas. Alguien gritará desde el medio campo... LA ELE!! y los peones, torres y alfiles se pondrán a trabajar. Si el contrario los diluye, otro sistema entrará en juego. PUÑOS!! (por ejemplo). Nuevos movimientos y el suspense de saber si la historia es vendible o no. Un error o un acierto depende de ello.

Y así, de 24 en 24, durante 40 minutos, los tiempos muertos volarán, los descansos serán discusiones de 10 jugadas o más, que todos han memorizado y habrán interrogatorios fuertes, muy duros, de los de responder que hacías en la posición tal a las 13 y tantas de la tarde. Si no hay justificación, la fría madera del banquillo se convertirá en tu compañera de celda, habrás perdido tu pequeña partida individual, aunque el juego no parará por nada del mundo. Héroes y villanos sin premeditación. El arte de lo imprevisible individualmente en un juego que vive, precisamente, de no improvisar en absoluto.